jueves, 25 de agosto de 2011

Patatas al romero

Pasamos por alto muchas veces la importancia que tienen las hierbas aromáticas en cada receta que elaboramos, siendo el punto clave que le da un giro total a muchas de las preparaciones pasando de aburridos a guau que bueno está esto!!
En el mediterraneo quizás sea uno de los mejores puntos donde se crían las hierbas aromáticas y que en ocasiones no las solemos usar como deberiamos o por lo menos darle un mínimo de importancia, porque, que sería por ejemplo de este plato si no llevara romero que es la guinda que le dá la gracia y el aroma, ya que las patatas como he dicho en varias ocasiones son esponjitas que esperan sabores nuevos y aromas para terminar un plato como es debido.
Y lo que mas me sorprende y me encantan de las hierbas aromáticas es que no se rigen por reglas de cultivo ya que en su origen son salvajes y crecen mejor en el campo que en nuestro jardín, necesitando muy pocos cuidados para luego maravillarnos con sus aromas, me encanta!!

Ingredientes:
10 patatas nuevas pequeñas, bien lavadas
2 ramitas de romero, picadas finas
Una pizca de tomillo seco
2 dientes de ajo
Sal y pimienta negra recién molida
Aceite de oliva
Elaboración:
Cocemos en una olla con agua hirviendo ligeramente salada las patatas hasta que estén en su punto, unos 15 min.
Mientras tanto echamos en el mortero los dientes de ajo, el romero, el tomillo, un buen pellizco de sal y pimienta y majamos bien todo. Echamos este preparado en un cuenco grande junto con un buen chorro de aceite de oliva.
Cuando las patatas estén listas, las escurrimos y con cuidado de no quemarnos, las vamos cortando con un cuchillo en cuartos echándolas en el cuenco, ya que las patatas aun cuando están calientes para que absorban los sabores de este estupendo aliño. Mezclamos todo bien para que se impregnen de todo el sabor y los aromas. Seguidamente lo colocamos todo en una bandeja y horneamos unos 10 min. a 180º C.


Nota: Casi todo el mundo utiliza este plato como acompañamiento de otro plato principal, pero yo no quiero quitar protagonismo a las maravillosas patatas, así que con una buena rebanada de pan negro y una cerveza bien fría, me doy por satisfecho!.

domingo, 21 de agosto de 2011

Gazpacho andaluz

En mi opinión este es el plato estrella de mi querida Andalucía y el más conocido dentro y fuera de nuestro país.
Su origen se remonta a la antigüedad en la época de al-Ándalus (costumbres gastronómicas en la Península Ibérica bajo el poder musulmán durante la Edad Media, 711-1492). Ya los campesinos lo elaboraban originariamente con migas de pan, ajo, aceite de oliva, vinagre, sal y agua que la cogían de los búcaros y cántaros que se llevaban para pasar las duras jornadas bajo el sol manteniendo el agua muy fría dentro de estos recipientes de barro. Estos ingredientes se majaban en un mortero que siempre llevaban consigo en la talega del jornal y luego se les iba añadiendo los demás ingredientes líquidos hasta formar una sopa fría y reconfortante. En algunas ocasiones también se le incorporaban frutos secos como almendras y quizas sea este en nacimiento del famoso ajoblanco.
Aunque hay datos evidentes que narran que los soldados romanos en las campañas militares solían tomar como refrigerio una bebida hecha a base de vinagre y agua que llamaban posca. Algunos historiadores sugieren que a lo mejor estos soldados romanos mojasen esta bebida para hacerla un poco más nutritiva con pan y aceite de oliva, haciendo una especie de sopa fría que pueda ser la madre del gazpacho que conocemos. El autor Publio Virgilio Varón en el siglo I describe en una de sus obras como una esclaba llamada Testilis ofrecia a los segadores una mezcla de ajos majados con hierbas aromáticas y vinos añejos (avinagrados), aunque quizas este plato sea un plato tradicional de la Antigua Roma llamado moretum una preparación con dichos ingredientes y majados en el mortero.
Lo que si os puedo asegurar es que fue una comida de pobres y que hasta la conquista de las Américas no se empezó a introducir los demás ingredientes que hoy en día conocemos como el tomate y el pimiento. Porque a mediados del siglo XVI fué cuando entró el tomate en tierras españolas procedente de los Aztecas, pero no fué hasta el siglo XIX cuando esta verdura se le añadió a la receta.
La primera mención escrita del gazpacho se hizo entre los años 1726 y 1739 en el diccionario de autoridades (primer diccionario de la lengua castellana editado por la Real Academia Española) y decía:
"cierto género de sopa o menestra, que se hace regularmente con pan hecho pedazos, aceite, vinagre y ajos y otros ingredientes conforme al gusto de cada uno. Es comida regular de segadores y gente rústica".
La responsable de introducir el gazpacho en Francia fué Eugenia de Montijo de Granada (consorte de Napoleón III).
El autor Théophile Gautier hace en 1840 una descripción de un viaje por España del gazpacho:
"se echa agua en una sopera; a esta agua se le añade un chorro de vinagre, unas cabezas de ajo, cebollas cortadas en cuatro partes, unas rajas de pepino, algunos trozos de pimiento, una pizca de sal, y se corta pan que se deja empapar en esta agradable mezcla, y se sirve frío".
Otro viajero inglés del siglo XVIII llamado Richard Twiss afirmó haber cenado un gazpacho, pero en los ingredientes no estaba el tomate, aunque si agua muy fría. Richard denomina esta sopa como soupe maigre (sopa magra).
En el siglo XIX este plato pasa de las clases más humildes a las mesas de la burguesía y en ese momento surge la costumbre de añadir trozos pequeños de hortalizas a la sopa fría. Las diferencias entre el gazpacho que todos conocemos y el humilde era principalmente la terminación del plato, la forma de presentación y el servicio empleado.
En 1860 la escritora Mary Randolph escribió un libro de cocina norteamericano llamado "The Virginia Housewife" incluyendo la receta de Gaspacho-Spanish y la describe como una ensalada ligera echa en capas de picatostes.
El gazpacho es una fuente natural de vitamina C (principalmente porque lleva pimientos), vitamina A y vitamina E, hidratos de cabono, algunos minerales como el fósforo, hierro, calcio, magnesio, zinc, cobre, potasio y sodio, además de fibra vegetal y sustancias antioxidantes como el licopeno responsable del color rojo de los tomates y los carotenoides que será mayor cuanto mas maduro esten los tomates. Posee también varios compuestos fenólicos presentes en las verduras. Por regla general unos 100 ml de gazpacho posee entre 44 a 55 kcal ya que depende de la cantidad de pan empleada.
Esta sopa fría está considerada una bebida isotónica (sobre todo por el tomate ya que regula los niveles de potasio en el cuerpo) evitando la hiperhidratación en los meses calurosos de verano. Al llevar ajo hace que sea un vasodilatador.
Esta bebida se emplea en dietas porque es tan completa que hace un efecto saciante.
Un estudio muy reciente dice que consumir gazpacho regularmente disminuye la posibilidad de aparición de algunos tipos de cánceres.

Ingredientes:
2 tomates medianos
1 pimiento verde, sin el tallo y sin semillas
1/2 cebolla, pelada
1 diente de ajo pelado
1 pepino sin la piel y cortado en trozos
Un chorrito de vinagre de manzana
Un chorro de aceite de oliva
Un pellizco de sal y pimienta
2 rebanadas de pan del día anterior
Agua
Elaboración:
Antiguamente se echaban todos los ingredientes en un cuenco grande de barro y con el mazo del mortero de madera se iban majando y añadiendo agua poco a poco hasta conseguir la textura deseada, pero nosotros lo vamos a hacer en la batidora porque es más rápido y limpio. Así que echamos en el vaso los tomates, el pimiento, la cebolla, el ajo y el pepino y vamos batiendo. Añadimos el pan en trozos irregulares para ayudar a que se pueda moler mejor. Regamos con el vinagre para realzar todos los sabores de las verduras y el aceite para dar un toque suave a nuestro gazpacho.
Ahora añadimos agua poco a poco hasta conseguir una mezcla semilíquida. Salpimentamos y lo vertemos en un cuenco grande, llevándolo a la nevera por lo menos 2 horas antes de empezar a tomarlo.
Yo recuerdo que mi madre en ocasiones, solía en vez de añadir agua, la sustituía por cubitos de hielo y claro supongo que simplificaba el trabajo porque conforme se iban derritiendo se formaba el agua que necesitaba para que no estuviese espeso y a la vez lo enfriaba.

domingo, 14 de agosto de 2011

Ensalada nicoise

La ensalada nizarda o dicho en francés salade niÇoise, es una ensalada típica de la región de Niza al Sudeste de Francia. La cocina de esta región tiene una fuerte influencia mediterránea debido a la cercanía con Italia.
En realidad no se conoce a ciencia cierta sus ingredientes originales pues cada uno hace su propia versión aunque siempre respetando algunos clásicos como el tomate, anchoas, aceitunas, judías verdes, patatas cocidas, acaparras, huevo cocido y su aderezo maravilloso. Si preguntáis en Francia por sus ingredientes originales, algunos cocineros os dirán que no lleva patatas cocidas, otros que lleva pepinos... en fin, por eso digo que es difícil cocretar los ingredientes, así que cada uno le dé su toque. Una ensalada muy completa con todo el sabor de la provenza.
Esta ensalada se hizo muy popular en los Estados Unidos, gracias a la gran Julia Child, una de las mejores chef del mundo.

Ingredientes:
- Para la ensalada:
100 grs. de judías verdes
1 tomate, cortado en dados medianos
Un puñadito de aceitunas negras sin hueso
2 huevos ecológicos
1 pepino, pelado y cortado en daditos
300 grs. de patatas nuevas
2 cebolletas, cortadas en láminas
1 lata de atún en aceite
1 lata de anchoas
5 hojas de lechuga romana, bien lavadas y picadas
- Para la vinagreta:
Un buen chorro de aceite de oliva
Un chorrito de vinagre de manzana
1 cuch. de mostaza de Dijón
Sal y pimienta negra recién molida
Un manojito de hojas de albahaca picadas
Elaboración:
Ponemos una olla y un cazo con agua ligeramente salada y cuando empiecen a hervir, en la olla echamos las patatas dejando cocer unos 20 min. y en el cazo cocemos los huevos unos 10 min. En cuanto los huevos estén listos, le retiramos el agua caliente y le echamos rapidamente agua fría para refrescarlos y así cuando se enfríen los pelaremos sin ninguna dificultad.
En la olla de las patatas cuando falten unos 10 min. para retirarlas del fuego, escaldamos las judías verdes para que estén al dente echándolas en un bol con agua y unos cubitos de hielo, ya que estos además de cortar la cocción de las verduras ayudará a que mantengan ese color verde tan bonito.
Echamos las hojas de lechuga en una ensaladera junto con el pepino, el tomate, las aceitunas, las cebolletas, la latita de atún, los huevos pelados y cortados en láminas, las judías, las patatas cortadas en cuartos y dejamos reservado a un lado.
Ahora vamos a hacer el aliño francés para nuestra ensalada, echamos en un bol las hojas de albahaca, la mostaza de Dijón, el vinagre de manzana, un buen pellizco de sal y pimienta y el aceite de oliva removiendo bien para que quede bien homogéneo. Lo vertemos por encima de la ensalada y decoramos con los filetitos de anchoa.

Nota: Puedo entender que este aliño no le guste a algunas personas pues tiene bastante carácter, así que cuando lo hagáis probadlo y si os gusta mas suave, le incorporáis una cucharadita de miel y dejad que vuestro paladar disfrute.

viernes, 12 de agosto de 2011

Cazón en adobo

El cazón o tiburón vitamínico (Galeorhinus galeus) vive en aguas templadas de todo el océano atlántico y aunque pertenece a la familia de los tiburones es una de las especies de menor tamaño. Se caracteriza por tener un cuerpo grande, aplastado y largo con cabeza redondeada acabada en punta, aletas grandes y piel de color gris plateado.
Se alimenta de crustáceos, moluscos y pequeños peces, pudiendo alcanzar los 2 metros de longitud y los 20 kg. de peso.
Se suele pescar con palangre o pesca de arrastre ya que pasa la mayoría de su vida en los fondos marinos y a bastante profundidad. Su pesca es muy común en la bahía de Cádiz donde es muy apreciado, pero siempre en la época migratoria que suele coincidir en los meses de verano.
Tiene una carne blanca, tersa, magra y fibrosa por eso es ideal para cocinarla en guisos prolongados o frituras ya que esta se mantiene firme.
Hasta hace bien poco solo se vendía y consumía en Andalucía ya que en el resto de la península, creo que lo desconocían, pero cada vez mas está tomando protagonismo en todos los bares de tapas y restaurantes de nuestro maravilloso país, siendo el plato estrella en los chiringuitos y terrazas con una buena cerveza bien fría.
Dicen las malas lenguas que esta forma de cocinar el pescado proviene de la costumbre de algunos bares o restaurantes, cuando se les quedaba el pescado atrasado para ir sacándolo lo preparaban de esta forma así camuflaban algún posible mal olor debido a su poca frescura... yo no voy a entrar en polémica ya que tengo la certeza de donde voy a comerlo lo preparan fresco o si no os fiáis, pues os dejo la receta y como en casa en ninguna parte!

Ingredientes:
500 grs. de cazón limpio y cortado en dados medianos
Un buen puñado de orégano seco
1 vaso de vinagre de vino blanco
1 vaso de agua
3 dientes de ajo, pelados y laminados
Un pellizco de sal
1 cuch. de pimentón dulce
Harina para rebozar
Aceite de girasol o vegetal para freir
1 limón cortado por la mitad
Alioli casero para acompañar (receta del blog)
Elaboración:
Tengo que deciros que esta receta es para hacerla de un día para otro porque el pescado necesita bastante tiempo que reposo en el adobo para que tome todo el sabor.
En un cuenco grande colocamos los dados de cazón junto con el orégano, los dientes de ajo, un pellizco de sal y el pimentón dulce. Removemos un poco y agregamos el vinagre y el agua, volvemos a remover bien y dejamos como dije antes reposar tapado con un pliegue de papel film en la parte de inferior de la nevera.
Al día siguiente echamos en una sartén un buen chorro de aceite de girasol y lo ponemos a fuego medio. Mientras tanto escurrimos bien los dados de pescado y los pasamos por harina, friéndolos posteriormente en el aceite bien caliente. Conforme los vayamos sacando, los colocamos sobre papel de cocina para retirar el sobrante de aceite.
Lo acompañamos con el limón cortado en mitades, el alioli casero y la bebida la ponéis vosotros... buen provecho!!

martes, 9 de agosto de 2011

Melocotones en almíbar

Haciendo el tonto el otro día por casa, se me ocurrió hacer melocotones en almibar ya que compré unos cuantos y estaban mas duros que una piedra, pero dándoles un giro diferente porque los tradicionales son muy aburridos de comer.
Simplemente con esta pincelada mágica os prometo que os van a encantar y serán los mejores melocotones que hayáis probado nunca, están tan buenos que en casa se pelearán por tener el último trocito y se beberán hasta el almíbar!!

Ingredientes:
3 melocotones
1 palito de canela
2 vasos de agua
10 cuch. de azúcar
2 vainas de cardamomo
Un pellizco de estragón seco
Elaboración:
En un cazo echamos los 2 vasos de agua junto con el azúcar y lo colocamos a fuego medio. Cuando veamos que el agua empieza a hervir, añadiremos el palito de canela, el estragón y las vainas de cardamomo dejando cocer unos 5 min. para que empiece a formarse el almíbar.
Mientras tanto, pelamos y cortamos en dados medianos los melocotones. Los vamos añadiendo al cazo y dejamos cocinar otros 5 min. para que la fruta tome sabor y se ablande un poco. Apagamos el fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente.
Lo podéis comer así tal cual o acompañar de una gran bola de helado del sabor que mas os guste.


Nota: Un truco para que durante la cocción el almíbar sea mas aromático, es majar el cardamomo en el mortero con golpecitos suaves hasta que consigamos abrir las vainas, así se liberará todo su aroma.
Si no encontráis cardamomo lo podéis sustituir por clavos de olor que también se consiguen unos resultados fantásticos.

domingo, 7 de agosto de 2011

Carne en salsa

Tengo siempre muy presente esta receta de cuando era niño. Aún recuerdo las mañanas de los sábados cuando acompañaba a mi madre al mercado de abastos de Jerez de la Frontera para comprar "los avíos" como ella dice. El olor de las verduras y la carne fresca, se mezclaba con el murmullo continuo de la gente y los vendedores cantando sus ofertas y dando los buenos días con una sonrisa, me encantaba!
Este plato es uno de los mejores que podéis probar con diferencia y a mi parecer el toque que le dá el vino fino lo hace realmente sabroso, así que no uséis un vino blanco peleón por favor, rascaros el bolsillo por un día que al final me daréis la razón de lo bien que queda y lo bueno que está.

Ingredientes:
500 grs. de carne de ternera para estofar, cortada en dados medianos
2 dientes de ajo, pelados y laminados
1 cebolla, pelada y picada fina
2 zanahorias, peladas y cortadas en rodajas
1 pimiento verde, cortado en tiras
1 tomate grande, cortado en dados
2 hojas de laurel
3 clavos de olor
Sal y pimienta negra
Aceite de oliva
1 pastilla de caldo de carne (opcional)
1 vaso de vino fino
1 vaso de agua
Elaboración:
En una cazuela con un chorrito de aceite de oliva, doramos ligeramente la cebolla y los ajos. Seguidamente añadimos el pimiento en tiras, las zanahorias y el tomate dejando cocinar hasta que veamos que el tomate está completamente deshecho, unos 10 min.
Ahora incorporamos la carne, un pellizco de sal y pimienta, los clavos de olor y las hojitas de laurel. Removemos bien todo y regamos con el vino, subimos el fuego y esperamos a que el alcohol se evapore. Tiempo en el cual vertemos el vaso de agua y la pastilla de caldo, tapamos y dejamos cocinar a fuego bajo unos 40 min. o hasta que la carne esté bien tierna.
5 min. antes de apagar el fuego, destapamos la cazuela y dejamos que parte del agua se evapore para así formar la salsa.
Lo podemos acompañar con unas papitas fritas o un poco de arroz hervido.

sábado, 6 de agosto de 2011

Diferencias entre higos y brevas

Ni los higos, ni las brevas en realidad son frutos del árbol contrariamente a lo que todo el mundo conoce, sino una infrutescencia (conjunto de frutos) por lo que las flores están ocultas en el interior de un receptáculo en forma de pera con un pequeño polo apical. Estas flores originarán unos granos muy pequeños llamados aquenios mas conocidos como pepitas que realmente son los frutos del árbol, todo ello envuelto en una masa carnosa, jugosa y azucarada mas conocida como higos. Esta complejidad de la naturaleza llevó al principio a pensar que la higuera era un árbol que no tenía flores.
Ya desvelado el misterio de este árbol, nosotros seguiremos denominando a los higos y a las brevas como frutas deliciosas de verano.
Tanto los higos como las brevas son frutos del mismo árbol (la higuera). Pero existe una diferencia entre ellos y es el tiempo de maduración de ambas frutas, ya que las brevas maduran antes, entre el mes de junio y julio y los higos lo hacen entre el mes de agosto y septiembre.
Las brevas son mas grandes que los higos y con un sabor menos dulce pero su carne está mas prieta. Los higos brotan justo donde maduró la breva pero nunca alcanza el mismo tamaño. Tengo que aclarar que no todas las higueras dan dos frutos al año, pero si la mayoría cultivada.
Generalmente estos frutos los podemos encontrar de diferentes colores: verdes, púrpura o azulados y de tamaño variado.
La higuera necesita un clima templado y no aguanta bien las temperaturas bajas, pero si los períodos largos de sequía.
Los frutos pueden comerse o bien crudos o secos sírvase como un buen ejemplo el conocido pan de higo originario de la región de la Alpujarra.

viernes, 5 de agosto de 2011

Bocaditos de higos y jamón serrano

El otro día compré bastante jamón serrano para hacer los paquetitos de jamón rellenos de queso de cabra (receta del blog). Tenía unos cuantos higos en el frutero y quería darles una preparación diferente, así que se me ocurrió esta receta.
Los higos como todo el mundo bien sabe se obtienen del árbol de la higuera (Ficus carica) que proviene de Asia Occidental y que posteriormente se cultivó con gran éxito por todo el mediterráneo. Se conoce que los humanos ya lo recolectaban y consumían en el antiguo Egipto hace 4000 y 5000 años a. C. Y luego los griegos y los romanos siguieron sus pasos ya que se hace mención a esta estupenda fruta en muchos escritos encontrados.
Entre sus propiedades tengo que decir que contienen una sustancia llamada cradina que es un fermento digestivo y gracias a su alto contenido en fibra mejora el tránsito intestinal siendo en ocasiones utilizado como laxante y recomendado para trastornos de la vejiga urinaria. Ácidos orgánicos como el ácido cítrico, málico y acétino, sales como potasio, magnesio y calcio y en las vitaminas está A, B1, B2, B3 y C. Su contenido en agua es de un 80% y en los hidratos de carbono se encuentran la sacarosa, fructosa y glucosa.
Así que me atrevería a deciros que este entrante o postre es un bocado bastante completo ya que además de las múltiples propiedades de esta fruta tenemos que añadir las proteínas del jamón.

Ingredientes:
6 higos de temporada
6 lonchas de jamón serrano
6 hojas de menta fresca
Elaboración:
Con un cuchillo bien afilado hacemos unos cortes en cruz a los higos por la parte superior, sin llegar a cortar hasta el final. Con los dedos y con mucho tacto, apretamos sobre el culito de cada higo hasta que el corte se abra como si fuese una flor. Colocamos una hojita de menta en cada higo y lo enrollamos con una lonchita de jamón (si véis en la foto se ve claramente como lo hice, no tiene ninguna complicación y son bocados muy refrescantes).

jueves, 4 de agosto de 2011

Ensalada de pepino rápida

Una ensalada rápida con un toque fresco (como su nombre indica) y elaborada con el gran pepino español, aunque no deseo entrar en polémica por todo lo sucedido hace un tiempo atras por el tema de esta estupenda verdura, ya que esto es mi pequeño blog de cocina. Solo espero que todo se normalice muy rápido en beneficio por supuesto de nuestra agricultura tanto española como andaluza porque tenemos las mejores materias primas del mundo. Y dicho esto, que no me quiero enrollar mas, os paso la receta!

Ingredientes:
1 pepino pelado y cortado en dados medianos
1 chile rojo, sin semillas y picado en láminas
Un manojito de menta fresca, picada
Un chorro de aceite de oliva
Un chorrito de vinagre de vino tinto
Sal y pimienta
Elaboración:
En primer lugar echamos los daditos de pepino en una ensaladera mediana junto con el chile en láminas y lo aliñamos todo con un pellizco de sal, pimienta, las hojitas de menta picadas, el vinagre y el aceite de oliva. Removemos bien y dejamos 1/2 h. reposar para que el pepino tome el sabor del aliño y los sabores se mezclen bien. Listo!

miércoles, 3 de agosto de 2011

Pollo glaseado con tomates y patatas al horno

Esta receta la he cogido prestada de mi profe Jamie, que hace tiempo la aprendí, muy sencilla y barata de hacer. Así se rompe con el mito que algunas personas tienen que piensan "para comer bien se necesita mucho dinero", pues con pocos ingredientes y asequibles al bolsillo podemos cocinar estas delicias.
Lo que le dá el toque clave a este plato es el dorado previo que le haremos a la carne ya que esto ayudará a que por fuera quede crujiente y por dentro tierna y jugosa.
A mucha gente no le gusta usar vinagre en los guisos, pero ayuda y mucho a que realce el sabor de los demas ingredientes pontenciándolos, así que probadlo!

Ingredientes:
4 muslos y contramuslos de pollo
6 patatas nuevas medianas, bien lavadas
2 tomates medianos
Un puñadito de orégano seco
Un puñadito de tomillo seco
Un chorrito de aceite de oliva
2 cuch. de vinagre de vino tinto
Sal y pimienta negra
Elaboración:
En primer lugar vamos a deshuesar los muslos y contramuslos de pollo con un cuchillo de puntilla, simplemente pincháis hasta llegar al hueso y le hacéis un corte a lo largo de la pieza siguiendo la línea del hueso. Con la punta del cuchillo y despacio vamos separando la carne del hueso cortando los extremos hasta separar la carne por completo (no os preocupéis si no os sale bien a la primera, esto es mucha práctica). O si os da miedo se lo pedis a vuestro carniero/a que seguro no tiene ningún problema para hacerlo.
Cortamos la carne en tiras de 2 cm. y las vamos dorando en una sartén a fuego medio con la piel hacia abajo para que vaya soltando toda la grasita, así ayudará a que tome color mas rápido. Salpimentamos bien.
Ahora en una olla con agua hirviendo ligeramente salada cocemos las patatas unos 20 min. hasta que estén cocidas. 1 minuto antes de retirar las patatas en la misma olla escaldamos los tomates con unos cortes en forma de cruz que le habremos hecho en el culete, ya que esto ayudará a que se pelen muy bien.
Escurrimos todo, pelamos los tomates cortándolos en dados medianos y cortamos las patatas en cuartos. Lo echamos todo en una bandeja de horno y sobre las verduras colocamos las tiras de pollo.
En un cuenco mezclamos el orégano, el tomillo, un pellizco de sal y pimienta, el vinagre y el aceite de oliva, removemos bien y regamos con este aliño el pollo y las verduras.
Metemos al horno unos 35 min. hasta que todo quede bien dorado y crujiente.