miércoles, 25 de enero de 2012

Crema ganache de trufa o trufa cocida

Ya tenía el artículo preparado desde hacía unos cuantos días, pero justo antes de publicarlo me di cuenta que no estaba escrita la introducción que siempre me gusta poner, para que sepáis un poquito de donde viene la receta o alguna anécdota. Y bien, me surgió una duda tremenda, porque no estaba seguro si esta crema de trufas entraba en la categoría de ganache o chantilly, soy un aprendiz en el mundo de pastelería y claro, comencé mi aventura del saber. Después de una ojeada a mis libros de cocina y por la web, no conseguí casi nada de información... así que usé el comodín! Eché mano de mis haditas del grupo e hice la pregunta a ver si alguien lo sabía, y buenas respuestas me dieron. Así que Tara, Almudena y Ale, os agradezco mucho vuestra ayuda y Apo también a ti por haberte preocupado por lo menos de contestar! Gracias chicas!
Os cuento muy por encima que significa la palabra ganache. Esta palabra proviene, como no, de Francia, alrededor del 1850 en la pastelería parisina Siravdin y fue por un aprendiz de repostería intentando hacer sus pinitos "metió la pata" echando nata caliente sobre una salsa de chocolate que el maestro tenía templando. En cuanto este se dio cuenta del error del muchacho, le dijo eres "ganache" que significa en francés antiguo "tonto" o "incompetente"... pero en vez de tirarlo, el chico la probó junto al maestro viendo que tenía un sabor agradable al paladar, que quedaba sedosa y no endurecía como el chocolate puro. Incluyéndola a partir de ese día en múltiples preparaciones y dándole el nombre a esta preparación! Curioso verdad?
Pues como acabo de contaros, el ganache es una mezcla de chocolate, crema de leche (nata) y azúcar que se emplea para muchas creaciones. Aquí he preparado una crema de ganache de trufas para rellenar o cubrir cualquier postre. Pero si queréis le podéis añadir mas cantidad de chocolate para crear una crema espesa y oscura, pudiendo hacer por ejemplo bombones de trufas. También podemos incorporar algún que otro ingrediente y hacer mas atractivo nuestro preparado, como extracto de vainilla, canela molida, ralladura de cítricos, algún licor o incluso se puede hacer de chocolate blanco... Y da tanto juego que recién apartado del calor cuando los ingredientes están bien ligados, se puede verter sobre la preparación deseada, lo podemos dejar enfriar y usar para hacer trufas como dije antes o batir hasta que la nata monte firme y se convertirá en un estupendo relleno como es la receta que viene a continuación.
El grado de pureza de cacao que contenga el chocolate que usemos también dará un resultado u otro, ya que los que son mas puros en cacao, queda mas firme la mezcla y tendremos que endulzar un poco mas, porque tiene un sabor ligeramente amargo.
Esta variante del ganache que he preparado también se le conoce, como Almudena bien me dijo en el grupo, con el nombre de crema de trufa cocida.

Ingredientes:
200 ml. de nata para montar (35% min.)
50 grs. de chocolate 70% pureza
Azúcar al gusto
Elaboración:
Colocamos en un cazo la nata al baño María y esperamos a que se caliente. Luego añadimos el azúcar (en mi caso 2 cuch. pero si os gusta mas dulce ya sabéis) y el chocolate e ir removiendo hasta que se deshaga por completo. Retiramos del fuego, dejándolo enfriar a temperatura ambiente.
Después metemos el cazo en la nevera envuelto con papel film o aluminio para evitar que cojan olores de los demás alimentos y dejarlo como mínimo 12 horas, yo siempre lo hago el día antes para tenerlo listo por la tarde. Es muy importante que la nata esté muy fría y la varilla la cual vamos a utilizar para montar también, así que sería buena idea que la coloquéis en la nevera.
Luego montamos el preparado como si de nata sola se tratase hasta que doble su volumen y quede firme. Ya lo podemos usar para rellenar o cubrir la preparación que queramos, o simplemente así solo, que está muy rico también.

sábado, 21 de enero de 2012

Receta básica para hacer el mejor pan casero

Cuando era yo un chaval y estando en la E.G.B. no era que digamos un buen estudiante y no por torpe sino por vago. Entonces mis padres tomaron la determinación durante dos veranos consecutivos de que empleara el tiempo en algo de provecho, para que no estuviese haciendo el tonto por ahí, estas fueron sus palabras "sino quieres estudiar, pues a trabajar" jejejeje y bueno, hablaron con el panadero del pueblo por si necesitaba un ayudante por las noches y el buen hombre dijo que si. Así que desde aquél momento tuve mi primera experiencia con el maravilloso mundo del pan, no estuve mucho tiempo, solo lo que dura las vacaciones estivales, pero me sirvió para aprender un poquito acerca de como se elabora y algunos trucos para hacer el mejor pan. Un trabajo muy duro donde los haya, mientras los demás duermen, nosotros trabajábamos y por el día mientras la gente disfrutaba, nosotros dormíamos, pero es acostumbrarse... como digo, es un trabajo muy duro, pero a la vez precioso y reconfortante.
Aquí os dejo mi forma de hacer pan, seguramente habréis visto múltiples recetas en otros blog o páginas, todas son buenas, porque aquí lo que cuenta es la imaginación y dependiendo de que ingredientes utilicéis os dará un resultado u otro, por ejemplo hay quien sustituye la harina de trigo por harina de soja, el azúcar por miel, el agua por leche... etc, o añadir a la harina al principio alguna que otra hierba aromática o especia como romero, tomillo, pimentón, ajo majado... Si me permitís, poco a poco os iré enseñando los diferentes panes que voy haciendo para que tengáis una idea de lo que se puede hacer y son tantas las posibilidades que no tienen fin.

Ingredientes:
500 grs. de harina de fuerza
300 ml. de agua templada
25 grs. de levadura fresca
1 cuch. de sal marina
2 cuch. de azúcar blanco
4 cuch. de aceite de oliva
Elaboración:
Diluimos en el agua templada la levadura con una cucharilla (tiene que estar a temperatura de nuestro cuerpo y lo sabremos si sumergimos la yema del dedo índice y no nos quemamos). Dejamos reservado a un lado.
Echamos en un bol grande la harina con la sal, el azúcar y con el revés de nuestra mano hacemos una especie de hueco en el centro como si fuese un volcán, donde iremos agregando el aceite y el agua templada con la levadura poco a poco y removiendo con ayuda de un tenedor, con movimientos circulares de fuera hacia dentro e ir mezclando y removiendo hasta que veamos que nos cuesta trabajo mover y el preparado comienza a despegarse de los lados del bol. Es el momento de echar la masa sobre la encimera enharinada y empezar a amasar con genio, doblando y estirando con las palmas de las manos ejerciendo un poco de fuerza y rotando en círculo para amasar uniformemente. Esta es una buena terapia para descargar el estrés del día a día (os lo recomiendo). El tiempo será de unos 20 min. mas o menos y recordad que cuanto mas amasemos, mejor textura y elasticidad tendrá. También podemos comprobar que la masa está lista, porque veremos que se ha vuelto suave y elástica, dando un pequeño pellizco pero sin romper e ir estirando con la yema de los dedos y no se rompe. Ahora recogemos con movimientos suaves la masa hasta ir dándole con las manos una forma de pelota. Le practicamos un corte en forma de cruz con un cuchillo bien afilado y la colocaremos de nuevo en el bol de antes enharinado por todos lados para evitar que cuando suba se pegue a las paredes. Tenéis que dejar levar la masa y que la levadura haga su trabajo, colocando el bol en un lugar de la cocina que no haya corrientes de aire y la temperatura sea constante, tapándolo con un paño ligeramente húmedo, unas 2 horas.
Pasado este tiempo, destapamos el bol y veremos que Wow... ha subido la masa el doble! Y si tocáis con el dedo la superficie veréis que parece que hay una burbuja gigante en su interior. Sacamos de nuevo la masa y la volvemos a colocar sobre la superficie de trabajo, aplastándola con la palma de la mano para retirar todo el aire de su interior y le damos de nuevo otro amasado como antes, pero esta vez con unos 10 min. valdrá.
A llegado el momento crucial, y es cuando le daremos forma al pan o bien lo dividimos en porciones o lo estiramos con un rodillo y enrollamos formando un rulo, o simplemente le damos forma redondeada como antes... como queráis. Porque en cuanto probéis este pan recién echo, se acabó el ir a comprarlo a la panadería y siempre lo querréis preparar en casa, así que tendréis tiempo de hacer muchas formas! Colocaremos sobre la bandeja de horno forrada con papel vegetal y enharinada nuestro pan, volviéndole a hacer unos cortes superficiales sobre la superficie para que leve mejor y se forme la corteza. Dejamos que doble su volumen otras 2 horas. Por ejemplo esta vez dentro del horno apagado pero puesto en mínima temperatura (50º C), esto hará una especie de fermentadora y ayudará a que vuestro pan suba rápido y uniforme (valga como ejemplo mi horno).
Cuando pase este tiempo, sacamos la bandeja del horno y sin tocar para nada el pan porque este podría bajarse, precalentamos el horno a 220º C y horneamos unos 30 min. o hasta que por fuera veamos que la superficie está dorada. Sabremos que el pan está en su punto cuando golpeemos ligeramente la corteza con los nudillos de la mano y esta suene a hueco. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.


Sugerencia: pero aquí no termina nuestra aventura de hacer el mejor pan casero del mundo, porque os voy a dar unos consejitos y trucos para que os salga perfecto, eso si, recordad que con la experiencia obtendréis mejores resultados y no os deis por vencidos jamás, porque dependiendo de que tipo de harina usemos nos dará un resultado u otro. También nuestro horno, porque cada horno es un mundo, como siempre digo y tenemos que conocerlo bien para saber como trabaja.
- Justo 5 min. antes de meter el pan en el horno precalentado, es bueno que introduzcamos un recipiente con agua para que forme vapor y crear una atmósfera de humedad, o bien echar un poco de agua con un pulverizador por la masa y dentro del horno, esto es ideal para que se forme una corteza crujiente por fuera.
- Si tenéis que abrir el horno por cualquier motivo, que sea a partir de los primeros 20 min. para evitar que se nos estropee nuestro pan.
- Dije antes que el amasado lo hagáis con genio, pero tampoco os paséis, sed firmes pero cuidadosos/as!
- En alguna que otra ocasión nos encontraremos que por arriba se ha quedado muy doradito pero por debajo está blanco, eso es porque el calor no le ha llegado uniformemente por todos los sitios, pero le dais la vuelta y horneáis otros 10 min. mas por la parte blanca.
- Es muy importante introducir el pan cuando el horno haya alcanzado la temperatura que le hayamos dado, por eso también algunos maestros panaderos aconsejan dar un poco mas de temperatura en el precalentado, para cuando abramos la puerta del horno este no pierda demasiada calor.
- Otro punto muy crucial e importante, no por mas levadura que se le añada a la masa, el pan va a subir mas rápido o va a estar mas esponjoso. La masa necesita que la tratemos bien y respetemos las cantidades por ejemplo que os he dado, ya veréis como os encantará el resultado final.
- A mas de uno/a os ha pasado u os pasará que cuanto saquéis el pan del horno, tendréis la tentación de romper un trozo y probarlo, pero es un error enorme, porque el pan no ha terminado su proceso de cocción. En su interior está húmedo y crudo y los almidones no habrán tenido tiempo de asentarse, estando a tope de vapor que este tendrá que salir de forma natural por la miga y la corteza poco a poco, dando un resultado excelente. Así que tendréis que dejar que se enfríe por completo sobre una rejilla para evitar que se forme condensación de vapor por la parte de abajo.
- Para guardarlo y que se conserve como recién hecho, pues lo envolvemos con papel de cocina y lo metemos en una bolsa de plástico sacando todo el aire posible o se puede congelar también.
- Para descongelar el pan hay que sacarlo como bien sabéis un tiempo antes, y no utilizar el micro, pero supongo que en muchas ocasiones estamos con las prisas y no tenemos tiempo. Pues entonces enrollar el pan con papel de cocina y descongelar en el micro a temperatura baja, ya que el papel absorberá un poco de humedad del pan y evitará que se evapore del todo dando un buen resultado.

miércoles, 18 de enero de 2012

Crostini de berenjenas encurtidas y mozzarella

Muchos/as de vosotros me preguntasteis en su día cuando puse la receta de las berenjenas encurtidas, que como se podían comer y que uso le daría cuando estuviesen en su punto! Pues este es un pequeño ejemplo del trabajo que le podéis dar, además que para estos días de frío apetece empezar a abrir boca en el almuerzo o una cena informal!

Ingredientes:
Rebanadas de pan de barra, cortadas de 2 cm de grosor
Berenjenas encurtidas (receta del blog)
1 bolita de queso mozzarella, cortada en rodajas
1/2 chile rojo, sin semillas y picado fino
Elaboración:
Esto es muy sencillito de preparar, simplemente disponemos en un plato grande y plano o una fuente, las rebanadas de pan y sobre estas colocamos un poco de berenjenas encurtidas escurridas ligeramente. Vamos repartiendo los trocitos de queso mozzarella por todas las rebanadas y para terminar espolvoreamos con el chile por encima, así daremos ese toque que despertará los 5 sentidos! Y listo... habéis visto que fácil y rápido es?  :)


sábado, 14 de enero de 2012

Fisherman´s pie (pastel del pescador)

Hace ya tiempo Sharon, una amiga nuestra, nos invitó a un almuerzo en su casa que quería preparar para el grupo de meditación con los Ángeles del cual ella era profesora. Me dijo que de la comida me encargara yo porque no tenía ni idea, lo único que sabía preparar era un pastel de pescado que de niña le había visto hacer mucho a su madre y que se le daba bien! Pastel de pescado, pensé yo, pues nunca lo he preparado así que cambiaremos los papeles y te ayudaré a preparar el plato principal, porque del postre y los aperitivos ya me encargo yo...
Nos gustó tanto que lo hago mucho en casa y aquí está el resultado, aunque le he añadido algunos ingredientes y al final lo he preparado a mi estilo. Espero que os guste!

Ingredientes:
2 filetes limpios sin piel ni espinas de abadejo
1/2 cebolla blanca
2 clavos de olor
1 hoja de laurel
300 ml de leche
2 huevos cocidos y pelados
2 cuch. de mantequilla
2 cuch. de harina
Un manojo de perejil picado
Un pellizco de nuez moscada
4 patatas, peladas y cortadas en cuartos
Sal y pimienta negra recién molida
1 huevo ecológico fresco
Elaboración:
Primero pinchamos en la 1/2 cebolla los clavitos de olor y colocaremos en una cazuela junto con los filetes de pescado, la hojita de laurel, un buen pellizco de sal y pimienta, cubriendo todo con la leche. Ponemos a fuego lento unos 15 min. hasta que veamos que el pescado está cocinado (cuidado de que la leche no llegue a hervir).
Mientras tanto, cocemos en una olla con agua hirviendo ligeramente salada las patatas en cuartos, unos 20 min. hasta que estén tiernas. Escurrimos y volvemos a echarlas en la misma olla, dejando a un lado.
Ahora el pescado lo retiramos con cuidado y lo echamos rompiéndolo un poco con las manos en una bandeja apta para hornos con los huevos cocidos picados en trocitos. La cebolla si queréis la podéis picar fina y la añadís también a la bandeja o triturar con la batidora para no encontraros trocitos, como queráis, a mi me gusta que esté picada, incluso hay gente que no se la añade... pues ya ha echo su trabajo aromatizando la salsa de leche y el pescado junto con los clavitos y el laurel... vosotros mismos!
A las patatas reservadas le echamos el huevo y con el prensa-patatas manual vamos aplastando hasta formar un puré espesito. Salpimentamos bien y dejamos templar.
Mientras tanto, en un cazo preparamos una bechamel con la mantequilla y la harina removiendo hasta que esté todo bien mezclado. Luego añadimos la salsa de leche colada poco a poco y sin dejar de remover hasta que espese ligeramente. Echamos la nuez moscada, el perejil picado y con esto cubrimos el pescado de la bandeja. Para terminar extendemos por encima el puré de patatas, metiendolo al horno en posición gratinar unos minutos o hasta que la superficie dore. Y listo para servir!



Sugerencia: Le podéis dar un remate bonito a vuestro pastel de pescado, echando el puré en una manga pastelera con boquilla ancha e ir cubriendo toda la superficie como he hecho yo en este caso. Y quedará mucho mas lustroso y apetecible!
Como siempre os digo, esta es mi versión, pero podéis utilizar otro tipo de pescado como por ejemplo salmón, bacalao... y alguna que otras gambas para el relleno del pastel o cubrir junto al puré de patatas, un poco de queso cheddar recién rallado para que realce el sabor...
Y si veis que necesita color la presentación, en cuanto lo sirváis en el plato le añadiremos unos cuantos guisantes crudos.

miércoles, 11 de enero de 2012

Productos Int-salim y Eco-salim, comienza a cuidarte a partir de comer sano!

Justo hace ya casi 3 semanas, recibí un paquete en casa (me pilló el chico de la mensajería por la puerta porque nos íbamos de viaje), me llevé una grata sorpresa. Ya que días antes se pusieron en contacto la gente de Int-salim y eco-salim para que a cambio de un lote de sus productos, yo les dedicara unas líneas en mi blog. Mirad que bien se portaron y encima todo ecológico de primerísima calidad para que también podemos comer de todo pero sano, porque recordad una cosa, si te alimentas bien, estarás mejor. Ya lo dice el refrán: por la boca entra la salud y la enfermedad!
Eco-salim es una marca perteneciente al grupo "salud e imaginación" donde se comercializa productos biológicos, ecológicos y orgánicos, que son aquellos que proceden de la agricultura ecológica, la cual está libre de pesticidas y herbicidas.
Estos productos no contienen sustancias químicas que modifiquen el aspecto o propiedades, de modo que aprovechan al máximo sus nutrientes y nos permiten disfrutar plenamente de una sana alimentación.
También trabajan con productos ricos en fibra, dado que algunos son integrales y estos ayudan a evitar múltiples enfermedades potenciando nuestro sistema inmunológico y contribuyen a eliminar los radicales libres, ayudando a controlar las enfermedades degenerativas.
Int-salim son productos seleccionados de manera muy meticulosa y rigurosa donde podemos encontrar cereales, mueslis, zumos de frutas, mermeladas... todo ello de primera calidad.
Pues desde aquí, muchas gracias chicos por vuestra confianza y por vuestro maravilloso lote de productos que me habéis mandado, daré buena cuenta de ello incluyéndolo en múltiples recetas!