El gravlax es un plato de origen escandinavo preparado en la antigüedad por el pueblo vikingo en la época medieval y consistía en enterrar salmón bajo tierra aderezado con una marinada compuesta por miel, sal, ramitas de eneldo fresco y bayas de enebro, todo esto envuelto en pieles de ciervo para aprovechar la temperatura baja que había en el subsuelo y conservar por largo tiempo el pescado. Así disponían de alimento para la estación de escasez y cubrían las necesidades alimenticias hasta la siguiente temporada de pesca.
La palabra gravlax de origen sueco, se compone de dos palabras grav "excavar" o "agujero en la tierra" y lax "salmón", entonces viene a significar... "salmón enterrado" jejejeje. En Dinamarca se le llama "graved laks", en Noruega "gravlaks", en Finlandia "graavilohi" y en Islandia "graflax".
En estos países, lo mas común es comerlo sobre tostas de pan crujiente junto con mitades de limón y un pellizco de eneldo picado por encima, aunque no nos vamos a quedar solo con esta forma de tomarlo verdad? Así que os enseñaré como también lo podéis acompañar y a partir de ahí os dejo libres para que lo combinéis como os guste mas.
Y por último quiero dedicar la receta a una gran amiga virtual bloggera y estupenda persona a la cual le tengo mucho respeto y cariño por buena cocinera y persona que es, Isabel Lopez Lens. Para mi no hay mejor que ella para preparar el salmón marinado, aunque yo he querido ir un poco mas allá con el gravlax!
Y ahora me gustaría dejaros los enlaces de sus blog porque os aseguro que merecen la pena visitar y quedarse a seguirla: lamboadas de samhaim, golifiando con samhaim y ratoncitos de samhaim.
Cuando comencé mi aventura virtual con el blog y mostrar mi cocina al mundo, la conocí y ya os digo que desde aquél día no ha dejado de sorprenderme y conquistarme a través de los sentidos, como buen tauro que soy! Isabel todo lo que hace, le pone tal empeño y amor en cada plato que incluso contagia su pasión! Así que Isabel espero que te guste la receta y me des tu visto al igual los que paséis por mi cocina a probar mis platos!!
Ingredientes:
Para el marinado:
Un trozo de salmón de 1 kg. aprox. limpio de espinas
200 grs. de sal gruesa
100 grs. de azúcar demerara o azúcar normal
Un trocito pequeño de rábano picante fresco
2 remolachas rojas medianas, peladas
1 chupito de licor snaps o vodka
Un manojito de eneldo fresco picado
La ralladura de 1 limón
Para la salsa:
200 ml. de crème fraîche
1 cuch. de mostaza de Dijon
La ralladura y el zumo de 1 limón
Un pellizco de pimienta negra recién molida
Un pequeño manojito de eneldo fresco picado
Elaboración:
Antes de comenzar con la receta, os tengo que decir que he usado para este plato salmón salvaje porque me gusta mas y su carne es mas sabrosa, pero si el que usáis es de piscifactoría (el mas común que encontraréis seguramente) también vale. La única diferencia es que tiene algo mas de grasa y es mucho mas grande.
En una bandeja de cristal grande colocamos la plancha de salmón con la piel hacia abajo y con cuidado iremos esparciendo la sal junto al azúcar por toda la superficie, la sal curará la carne mientras que el azúcar aportará dulzor y sabor a nuestro rico gravlax. Ahora esparcimos el rábano picante rallado y la remolacha rallada también, el chupito de licor. Le damos unos golpecitos suaves con los dedos y a continuación añadiremos la hierba aromática ideal por excelencia para el salmón, eneldo, junto con la ralladura del limón para aportar un toque ácido al pescado.
Luego envolvemos bien la bandeja con un pliegue de film trasparente y encima algo de peso para ayudar a que la carne se marine bien y los demás ingredientes penetren dentro del salmón. Yo he usado otra bandeja algo mas pequeña para colocarla de peso, aunque podéis usar un mortero y una pequeña tabla de cortar... etc. Metemos en la nevera y dejamos macerar unas 24 h. dependiendo del grosor del salmón, porque recordad que cuanto mas tiempo esté marinando, la sal irá sacando la humedad a la carne y la volverá muy compacta y salada. Para 1 kg. de salmón, con 24 horas, tendréis mas que suficiente y estará en su punto, es un consejo que os doy! :)
Bien, ya ha pasado 1 día y vamos a ver que ha pasado en nuestra nevera mientras tanto, porque tendréis curiosidad verdad? Yo mucha! jejejeje
Quitamos el papel film de la bandeja y veremos que en el fondo hay mucho líquido de color rojizo debido a la remolacha junto a la humedad del pescado. Pues con cuidado sacamos la plancha de salmón y retiramos toda la capa del marinado con ayuda de nuestras manos y con papel de cocina para dejarlo limpio. Si sois escrupulosos/as con la textura, os ponéis guantes de látex, aunque lo veo una pijotada, porque la comida hay que sentirla! Bueno, allá vosotros/as...
Hay personas que le retiran la piel completamente una vez marinado el salmón por estética y para poderlo cortar mejor, aunque yo la suelo dejar, porque evito que se seque demasiado la pieza.
Además os digo que existen cuchillos de hoja larga con pequeñas muecas especiales para cortar salmón, bacalao, trucha... etc pero si no tenéis, tampoco pasa nada, porque con un cuchillo jamonero también se puede filetear el pescado sin problemas. Colocáis la hoja del cuchillo ligeramente angulada hacia donde esté el otro extremo del corte y con delicadeza y suavemente vais sacando pequeños filetes hasta llegar a la piel y luego deslizáis el cuchillo hacia fuera sacando lochas finas (eso si, por favor, tened cuidado y hacerlo suavemente los cortes para evitar un accidente, y os quiero bien para la próxima receta). Cortamos solo lo que se vaya a comer y lo demás se envuelve en otro pliegue de papel film y a la nevera, que os aguantará super unas 2 semanas.
Ya tenemos la primera parte y mas compleja de la receta terminada! Entonces vamos con la salsa, mezclando en un bol la crème fraîche, la mostaza de Dijon, un buen pellizco de pimienta negra, la ralladura y el zumo del limón y un poco de eneldo picado fino, removemos bien y a disfrutar con vuestro rico gravlax de salmón que será un punto de referencia en la mesa, donde los comensales no podrán parar de decir, Dios que bueno está esto!! Ya sabéis, pensad siempre en gravlax! :)
Nota: Normalmente cuando preparo gravlax me gusta acompañarlo con una ensalada de calabacines cortados en tiras con un pelador de patatas o una mandolina y bastoncitos de remolacha roja cocida todo esto aderezado con zumo de limón y un buen chorrito de aceite de oliva. Pero queda estupendo si hacéis otra ensalada al gusto, como por ejemplo de pepino que combina estupendamente con el sabor del salmón.
jueves, 19 de julio de 2012
Gravlax de salmón
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Cocina escandinava,
Pescados y mariscos
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domingo, 15 de julio de 2012
Parfait de pan de chocolate y crema chantilly
La palabra "parfait" proviene del idioma francés y significa "perfecto", en cocina se suele usar sobre todo para definir un sinfín de postres por lo general montando en capas con el ingrediente principal bien sea fruta, bizcocho, galletas... etc, alternando con helado o yogur.
Esta receta se la he tomado a la chef Lidia Bastianich para desde aquí hacerle un merecido homenaje a una de las cocineras mas influyentes de Estados Unidos y por llevar todo el sabor y el encanto de Italia al continente americano a través de su cocina.
Lidia es autora de varios libros entre ellos un best-seller, propietaria de 4 restaurantes en Estados Unidos y ha grabado una serie de televisión de cocina donde en uno de ellos aparece cocinando con Julia Child grabado en 1993.
Lidia en la actualidad dirige junto a sus dos hijos los restaurantes además cuenta con su propia gama de utensilios y productos de alimentación.
Desde 1999 Lidia usa su talento como chef para organizar eventos en beneficio a los mas necesitados, recaudando fondos para los menos afortunados, abandonados por la sociedad, discapacitados... y colabora activamente con UNICEF Y UNIFEM.
Ingredientes:
150 grs. de chocolate 60% pureza
8 rebanadas de pan del día anterior
1/2 taza de café recién hecho
1/2 taza de ron oscuro
2 cuch. de azúcar
200 ml. de nata para montar
50 grs. de queso de untar
Un puñadito de almendras peladas
Elaboración:
Vamos a comenzar tostando las almendras en una sartén a fuego medio hasta que estén ligeramente doradas y luego las echamos en el mortero, dándole golpecitos suaves para que se rompan en pequeños trocitos crujientes y dejamos a un lado reservado.
Colocamos las rebanadas de pan bien distribuidas sobre una bandeja grande o un bol.
Ahora sacamos la nata de la nevera y batimos con la varilla manual junto al azúcar y el queso hasta que monte firme. La devolvemos a la nevera, así no perderá textura ni bajará.
Mientras tanto vamos a preparar la otra mitad de la receta de nuestro rico parfait italiano, colocando en un cazo al baño María el chocolate partido en trocitos hasta que se derrita.
Disolvemos el azúcar en el café y añadimos el ron, removemos y todo esto lo incorporamos a la salsa de chocolate poco a poco y removiendo para que se vuelva una mezcla homogénea y suave. Apagamos el fuego y regamos bien con la mitad de la mezcla las rebanadas de pan para que se empapen bien de la salsa por las dos caras.
Vamos a montar el postre; cogemos unos trocitos de pan y lo colocamos en el fondo de una copa grande, encima un buen cucharón de crema chantilly, otros trozos de pan y mas crema. Esparcimos por encima las almendras picadas y con una cuchara echamos en hilo fino otro poco de salsa de chocolate para dar un toque distinguido. Listo para meter la cucharilla y probarlo! Y no esperéis mucho, porque la gracia está en el chocolate caliente con la nata fría... ummm :9
Esta receta se la he tomado a la chef Lidia Bastianich para desde aquí hacerle un merecido homenaje a una de las cocineras mas influyentes de Estados Unidos y por llevar todo el sabor y el encanto de Italia al continente americano a través de su cocina.
Lidia es autora de varios libros entre ellos un best-seller, propietaria de 4 restaurantes en Estados Unidos y ha grabado una serie de televisión de cocina donde en uno de ellos aparece cocinando con Julia Child grabado en 1993.
Lidia en la actualidad dirige junto a sus dos hijos los restaurantes además cuenta con su propia gama de utensilios y productos de alimentación.
Desde 1999 Lidia usa su talento como chef para organizar eventos en beneficio a los mas necesitados, recaudando fondos para los menos afortunados, abandonados por la sociedad, discapacitados... y colabora activamente con UNICEF Y UNIFEM.
Ingredientes:
150 grs. de chocolate 60% pureza
8 rebanadas de pan del día anterior
1/2 taza de café recién hecho
1/2 taza de ron oscuro
2 cuch. de azúcar
200 ml. de nata para montar
50 grs. de queso de untar
Un puñadito de almendras peladas
Elaboración:
Vamos a comenzar tostando las almendras en una sartén a fuego medio hasta que estén ligeramente doradas y luego las echamos en el mortero, dándole golpecitos suaves para que se rompan en pequeños trocitos crujientes y dejamos a un lado reservado.
Colocamos las rebanadas de pan bien distribuidas sobre una bandeja grande o un bol.
Ahora sacamos la nata de la nevera y batimos con la varilla manual junto al azúcar y el queso hasta que monte firme. La devolvemos a la nevera, así no perderá textura ni bajará.
Mientras tanto vamos a preparar la otra mitad de la receta de nuestro rico parfait italiano, colocando en un cazo al baño María el chocolate partido en trocitos hasta que se derrita.
Disolvemos el azúcar en el café y añadimos el ron, removemos y todo esto lo incorporamos a la salsa de chocolate poco a poco y removiendo para que se vuelva una mezcla homogénea y suave. Apagamos el fuego y regamos bien con la mitad de la mezcla las rebanadas de pan para que se empapen bien de la salsa por las dos caras.
Vamos a montar el postre; cogemos unos trocitos de pan y lo colocamos en el fondo de una copa grande, encima un buen cucharón de crema chantilly, otros trozos de pan y mas crema. Esparcimos por encima las almendras picadas y con una cuchara echamos en hilo fino otro poco de salsa de chocolate para dar un toque distinguido. Listo para meter la cucharilla y probarlo! Y no esperéis mucho, porque la gracia está en el chocolate caliente con la nata fría... ummm :9
domingo, 8 de julio de 2012
Panisses de la Provenza
Desde Niza, Francia, donde nació mi querida amiga Apo, me trae esta receta de panisses con todo su cariño. Me cuenta que es una receta de gente humilde, de las de toda la vida, de esas recetas que hoy en día casi se están perdiendo porque ahora lo que se lleva es la alta cocina, dejando atrás los platos de siempre.
Cuando me contó lo sencillamente fácil que era, casi no me lo podía creer y como no, me puse manos a la obra de inmediato, ya que casualmente tenía harina de garbanzos que compré para hacer unos bhaji de cebolla hindues. Si os animáis a prepararlo ya veréis como el resultado os gustará muchísimo, tanto que pasará a formar parte de vuestro recetario de cocina.
Se sabe que ya en la década de los años 30, los vendedores ambulantes de Puerto Viejo vendían panisses en sus puestos como aperitivo para los transeúntes. A los panisses se les denomina también "pan del pobre" por lo económico que resultan sus ingredientes y sencilla elaboración.
Como siempre, no os voy a decir como tenéis que comer vuestros panisses, pero si os sugiero que lo acompañéis con salsas que mas os gusten, como de tomate, pesto de albahaca o como lo preparo yo, mezclando una cucharada de mostaza de Dijon con un chorrito de aceite de oliva y 1 cuch. de miel por ejemplo. También queda super si lo servís con queso azul, una rica ensalada, champiñones salteados con mantequilla y ajo...etc
Apo, esta receta de la quiero dedicar con todo el cariño que te tengo y te aprecio muchísimo, porque si las personas fuesen aunque sea un poquito igual que tu de nobles, este mundo iría mejor, que lo sepas!! Ya sabes que si hay alguien verdadera, transparente, con buen corazón y divertida, esa eres tu. Gracias por formar parte de mi vida y por compartir tus grandes conocimientos culinarios con este duendecillo cocinero! Un beso fuerte!
Ingredientes:
1 litro de agua
2 cuch. de aceite de oliva
1/2 cuch. de sal
300 grs. de harina de garbanzos
Aceite vegetal para freír
Pimienta negra recién molida
Un buen pellizco de hierbas provenzales secas
Elaboración:
En primer lugar, poner un cazo a fuego medio con el agua, la sal, un pellizco de pimienta negra y el aceite de oliva hasta que rompa a hervir.
Mientras tanto, engrasar bien una bandeja rectangular grande con un chorrito de aceite de oliva. Yo la que he usado de molde tiene 30x18 cm, es por si lo queréis tener en cuenta!
Veremos que el agua está ya caliente, pues echamos la harina de garbanzos y comenzamos a remover con energía con ayuda de una cuchara de madera, para que se disuelva bien y vaya quedando una mezcla ligada. Pasado un ratito veremos que el preparado va espesando, pues en cuanto nos cueste trabajo de remover, paramos, apagamos el fuego y rápidamente vertemos la mezcla en la bandeja engrasada extendiéndola bien por toda la superficie con ayuda de la misma cuchara que hemos usado para remover anteriormente. Dejamos templar y luego metemos en la nevera como mínimo 3 horas para que adquiera mas consistencia aún.
Pasado este tiempo, el preparado se habrá vuelto muy compacto y manejable, así que le damos la vuelta con cuidado, colocándole un papel vegetal encima o con un plato, como os sea mas fácil e iremos cortando la masa con un cuchillo bien afilado en tiras, bastoncitos medianos, cuadraditos... etc.
Ponemos una sartén a fuego medio con bastante cantidad de aceite de girasol y cuando haya tomado temperatura, iremos friendo los palitos de panisses hasta que queden doraditos por todos lados. Colocándolos sobre papel de cocina y así retirar el aceite sobrante de la fritura.
Justo antes de servir, espolvoreamos con las hierbas provenzales y listo para comer como un apetitivo, crujiente por fuera y delicado y suave por dentro.
Sugerencia: Apo me cuenta que también se puede colocar un poco de queso rallado encima, espolvorear tomillo u orégano y gratinarlo en el horno en la posición grill unos minutos, hasta que hayan tomado color dorado por fuera. Yo los he preparado así fritos, porque en casa gusta mas, pero es otra opción por si lo queréis hacer de la otra forma y evitar la fritura.
Cuando me contó lo sencillamente fácil que era, casi no me lo podía creer y como no, me puse manos a la obra de inmediato, ya que casualmente tenía harina de garbanzos que compré para hacer unos bhaji de cebolla hindues. Si os animáis a prepararlo ya veréis como el resultado os gustará muchísimo, tanto que pasará a formar parte de vuestro recetario de cocina.
Se sabe que ya en la década de los años 30, los vendedores ambulantes de Puerto Viejo vendían panisses en sus puestos como aperitivo para los transeúntes. A los panisses se les denomina también "pan del pobre" por lo económico que resultan sus ingredientes y sencilla elaboración.
Como siempre, no os voy a decir como tenéis que comer vuestros panisses, pero si os sugiero que lo acompañéis con salsas que mas os gusten, como de tomate, pesto de albahaca o como lo preparo yo, mezclando una cucharada de mostaza de Dijon con un chorrito de aceite de oliva y 1 cuch. de miel por ejemplo. También queda super si lo servís con queso azul, una rica ensalada, champiñones salteados con mantequilla y ajo...etc
Apo, esta receta de la quiero dedicar con todo el cariño que te tengo y te aprecio muchísimo, porque si las personas fuesen aunque sea un poquito igual que tu de nobles, este mundo iría mejor, que lo sepas!! Ya sabes que si hay alguien verdadera, transparente, con buen corazón y divertida, esa eres tu. Gracias por formar parte de mi vida y por compartir tus grandes conocimientos culinarios con este duendecillo cocinero! Un beso fuerte!
Ingredientes:
1 litro de agua
2 cuch. de aceite de oliva
1/2 cuch. de sal
300 grs. de harina de garbanzos
Aceite vegetal para freír
Pimienta negra recién molida
Un buen pellizco de hierbas provenzales secas
Elaboración:
En primer lugar, poner un cazo a fuego medio con el agua, la sal, un pellizco de pimienta negra y el aceite de oliva hasta que rompa a hervir.
Mientras tanto, engrasar bien una bandeja rectangular grande con un chorrito de aceite de oliva. Yo la que he usado de molde tiene 30x18 cm, es por si lo queréis tener en cuenta!
Veremos que el agua está ya caliente, pues echamos la harina de garbanzos y comenzamos a remover con energía con ayuda de una cuchara de madera, para que se disuelva bien y vaya quedando una mezcla ligada. Pasado un ratito veremos que el preparado va espesando, pues en cuanto nos cueste trabajo de remover, paramos, apagamos el fuego y rápidamente vertemos la mezcla en la bandeja engrasada extendiéndola bien por toda la superficie con ayuda de la misma cuchara que hemos usado para remover anteriormente. Dejamos templar y luego metemos en la nevera como mínimo 3 horas para que adquiera mas consistencia aún.
Pasado este tiempo, el preparado se habrá vuelto muy compacto y manejable, así que le damos la vuelta con cuidado, colocándole un papel vegetal encima o con un plato, como os sea mas fácil e iremos cortando la masa con un cuchillo bien afilado en tiras, bastoncitos medianos, cuadraditos... etc.
Ponemos una sartén a fuego medio con bastante cantidad de aceite de girasol y cuando haya tomado temperatura, iremos friendo los palitos de panisses hasta que queden doraditos por todos lados. Colocándolos sobre papel de cocina y así retirar el aceite sobrante de la fritura.
Justo antes de servir, espolvoreamos con las hierbas provenzales y listo para comer como un apetitivo, crujiente por fuera y delicado y suave por dentro.
Sugerencia: Apo me cuenta que también se puede colocar un poco de queso rallado encima, espolvorear tomillo u orégano y gratinarlo en el horno en la posición grill unos minutos, hasta que hayan tomado color dorado por fuera. Yo los he preparado así fritos, porque en casa gusta mas, pero es otra opción por si lo queréis hacer de la otra forma y evitar la fritura.
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sábado, 7 de julio de 2012
Cazuela de chirlas al ajillo
Repasando el otro día mi blog y las recetas escritas hasta ahora, me di cuenta que no tenía ninguna de chirlas ni almejas... joooo, con lo que nos gustan las almejas! Jejejeje bueno, pues pondré remedio a este despiste con un plato rico, económico y fácil para los que estéis empezando a entrar en los fogones o si sois de los que en verano no queréis ni mirar la cocina por las calores!
Os presento esta receta como plato único de entrante, pero lo podéis completar con pasta fresca, una rica ensalada, arroz... etc. En casa como gusta así tal cual, para que complicarme la vida con elaboraciones complejas si estos días lo que queremos es algo rápido, que esté bueno y a disfrutar del verano!
Ingredientes:
300 grs. de chirlas medianas
1 cuch. de harina
Aceite de oliva
3 dientes de ajo, laminados
1 cuch. de pimentón picante
1/2 vasito de vino blanco
Un manojito de perejil picado
Elaboración:
Metemos las chirlas la noche antes o unas 3 horas en un bol grande con un chorrito de agua sin que llegue a cubrir y la cucharada de harina. Por que se hace esto? Para que expulse las impurezas y la arena que puedan contener en su interior, a esto se le llama purgar las chirlas!
Pasado este tiempo, lavamos bajo el grifo de agua las chirlas y colocamos de nuevo en el bol, dejándolas a un lado.
Ponemos a fuego medio una cazuela con un buen chorrito de aceite de oliva y salteamos ligeramente los ajos laminados sin que lleguen a tomar demasiado color. Añadimos el pimentón y seguidamente las chirlas, removiendo bien y con cuidado, regándolo con el vino blanco. Semitapamos la cazuela y dejamos cocinar 1 minuto a fuego medio o hasta que se abran. Para terminar, espolvoreamos con el perejil picadito y listo para comer y mojar pan!
Consejo: Usad un vino blanco de buena calidad porque se notará el sabor final del plato y no dejéis demasiado tiempo las chirlas cociendo, ya que si se pasa su carne se vuelve gomosa. También tenéis que tener en cuenta que las chirlas que no se hayan abierto, las desecháis porque no están bien, ok?
Ahhh y por último, esta receta os valdrá también para cocinar tanto chirlas como almejas! Bon appetit
Os presento esta receta como plato único de entrante, pero lo podéis completar con pasta fresca, una rica ensalada, arroz... etc. En casa como gusta así tal cual, para que complicarme la vida con elaboraciones complejas si estos días lo que queremos es algo rápido, que esté bueno y a disfrutar del verano!
Ingredientes:
300 grs. de chirlas medianas
1 cuch. de harina
Aceite de oliva
3 dientes de ajo, laminados
1 cuch. de pimentón picante
1/2 vasito de vino blanco
Un manojito de perejil picado
Elaboración:
Metemos las chirlas la noche antes o unas 3 horas en un bol grande con un chorrito de agua sin que llegue a cubrir y la cucharada de harina. Por que se hace esto? Para que expulse las impurezas y la arena que puedan contener en su interior, a esto se le llama purgar las chirlas!
Pasado este tiempo, lavamos bajo el grifo de agua las chirlas y colocamos de nuevo en el bol, dejándolas a un lado.
Ponemos a fuego medio una cazuela con un buen chorrito de aceite de oliva y salteamos ligeramente los ajos laminados sin que lleguen a tomar demasiado color. Añadimos el pimentón y seguidamente las chirlas, removiendo bien y con cuidado, regándolo con el vino blanco. Semitapamos la cazuela y dejamos cocinar 1 minuto a fuego medio o hasta que se abran. Para terminar, espolvoreamos con el perejil picadito y listo para comer y mojar pan!
Consejo: Usad un vino blanco de buena calidad porque se notará el sabor final del plato y no dejéis demasiado tiempo las chirlas cociendo, ya que si se pasa su carne se vuelve gomosa. También tenéis que tener en cuenta que las chirlas que no se hayan abierto, las desecháis porque no están bien, ok?
Ahhh y por último, esta receta os valdrá también para cocinar tanto chirlas como almejas! Bon appetit
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domingo, 1 de julio de 2012
Queso mascarpone casero
Después de elaborar esta receta, lo primero que diréis es... vaya, he preparado mi primer queso en casa! jejeje y es que es tan sencillo y económico que en cuanto veáis el resultado os encantará!
La receta me la dio mi amiga Ángeles de su blog "Cocinateca" que tiene unas cositas muy interesantes de visitar! Cuando me lo comentó, le dije, jooo claro que quiero aprender a hacer mascarpone. En mi vida si he visto como se prepara el queso casero y he preparado por ejemplo el famoso paneer indio y aunque no es complicado, si es una tarea que hay que dominar para obtener buenos resultados. Pero no imaginé que se podría hacer así de rápido y queda genial el resultado!
Lo primero que os quiero decir para la receta es que os hagáis con un colador de agujeros finos y con un paño de muselina, gasa o trapo de cocina limpio porque esto hará que pueda filtrarse el suero mejor y compactará la pieza para que no se abra. Un recipiente que sea casi del mismo diámetro del colador para que haga a modo de pozo y recoja el suero resultante y nada mas!
Ingredientes:
500 ml. de nata para montar (35% m.g.)
El zumo de 1/2 limón
Elaboración:
En un recipiente preferiblemente de metal, echamos la nata junto al zumo de limón e iremos batiendo suavemente hasta ver que la nata comienza a tomar textura, semi-montarse. Ahí es cuando hay que parar de batir y echar el preparado sobre el colador grande forrado con un paño de cocina limpio, gasa, muselina... (un trapo pero que no suelte pelusa). Debajo del colador ponemos un recipiente para que se vaya depositando el suero resultante del drenaje del cuajo de la nata. Tapamos con un pliegue de papel film para evitar que coja olores durante el reposo y metemos en la parte de abajo de la nevera, dejándolo 24 horas hasta que se solidifique y se vuelva ligeramente compacto.
Al día siguiente veremos que se ha formado un queso con una textura suave y ya le podéis dar el uso que queráis como por ejemplo hacer un tiramisú, para elaborar un mousse de queso, como base para salsas de pasta... o simplemente con unas cuantas cucharadas de azúcar o miel y frutas rojas, está riquísimo!
En Italia lo toman mucho de postre regado con café o aguardiente grappa para hacer la digestión después de una rica comida de la Toscana! Y a partir de aquí, a ser felices! ;)
Nota: Con esta cantidad saldrá unos 300 grs. de mascarpone aprox. os lo digo para que lo tengáis en cuenta.
Si os sobra mascarpone después de hacer alguna preparación, lo podéis tener en la nevera dentro de un recipiente bien limpio y os durará 1 semana mas o menos. Aunque con lo rico que está, permitidme que dude de si os sobrará algo o no! :P
La receta me la dio mi amiga Ángeles de su blog "Cocinateca" que tiene unas cositas muy interesantes de visitar! Cuando me lo comentó, le dije, jooo claro que quiero aprender a hacer mascarpone. En mi vida si he visto como se prepara el queso casero y he preparado por ejemplo el famoso paneer indio y aunque no es complicado, si es una tarea que hay que dominar para obtener buenos resultados. Pero no imaginé que se podría hacer así de rápido y queda genial el resultado!
Lo primero que os quiero decir para la receta es que os hagáis con un colador de agujeros finos y con un paño de muselina, gasa o trapo de cocina limpio porque esto hará que pueda filtrarse el suero mejor y compactará la pieza para que no se abra. Un recipiente que sea casi del mismo diámetro del colador para que haga a modo de pozo y recoja el suero resultante y nada mas!
Ingredientes:
500 ml. de nata para montar (35% m.g.)
El zumo de 1/2 limón
Elaboración:
En un recipiente preferiblemente de metal, echamos la nata junto al zumo de limón e iremos batiendo suavemente hasta ver que la nata comienza a tomar textura, semi-montarse. Ahí es cuando hay que parar de batir y echar el preparado sobre el colador grande forrado con un paño de cocina limpio, gasa, muselina... (un trapo pero que no suelte pelusa). Debajo del colador ponemos un recipiente para que se vaya depositando el suero resultante del drenaje del cuajo de la nata. Tapamos con un pliegue de papel film para evitar que coja olores durante el reposo y metemos en la parte de abajo de la nevera, dejándolo 24 horas hasta que se solidifique y se vuelva ligeramente compacto.
Al día siguiente veremos que se ha formado un queso con una textura suave y ya le podéis dar el uso que queráis como por ejemplo hacer un tiramisú, para elaborar un mousse de queso, como base para salsas de pasta... o simplemente con unas cuantas cucharadas de azúcar o miel y frutas rojas, está riquísimo!
En Italia lo toman mucho de postre regado con café o aguardiente grappa para hacer la digestión después de una rica comida de la Toscana! Y a partir de aquí, a ser felices! ;)
Nota: Con esta cantidad saldrá unos 300 grs. de mascarpone aprox. os lo digo para que lo tengáis en cuenta.
Si os sobra mascarpone después de hacer alguna preparación, lo podéis tener en la nevera dentro de un recipiente bien limpio y os durará 1 semana mas o menos. Aunque con lo rico que está, permitidme que dude de si os sobrará algo o no! :P
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