miércoles, 30 de julio de 2014

Cerezas, guindas y picotas

Definición y características
Voy a comenzar contando que las cerezas y las guindas son frutos de los árboles cerezos y guindos respectivamente, de la familia de las Rosáceas, del género Prunus donde podemos encontrar también otros árboles conocidos como el ciruelo, el almendro, el damasco o el albaricoquero y el melocotonero.
El cerezo y guindo pueden llegar a medir en óptimas condiciones de cuidados unos 20 metros de altura. Dentro de esta familia existen unas 2000 especies de plantas, arbustos y árboles distribuidos por las regiones templadas de todo nuestro planeta. Pero vamos a centrarnos en estas frutas, que a pesar de existir cientos de variedades, normalmente se clasifican por su sabor dulce o agrio. A partir de ahí ya se han ido elaborando híbridos de variedades dulces y agrias tanto para consumo en fruta fresca como para la elaboración de tartas, mermeladas, confituras y licores. Se dice que a las cerezas silvestres se les llaman guindas y serían las antecesoras de todas las variedades que hoy día conocemos. Si queréis tener en cuenta un dato, en Europa se distingue como "guinda" al fruto de Prunus cerasus (variedad agria) y como "cereza" al de Prunus avium (variedad dulce), aunque en Norteamérica se usa para denominar "cereza ácida" en el primero y "cereza dulce" para el segundo.
Vulgarmente se llama a otras especies con el nombre de guindo aunque no tengan nada que ver con este árbol como pueden ser el Capsicum annuum (variedad de chile) en Mesoamérica, el Eucryphia glutinosa en la zona de Patagonia, Nothofagus betuloides en Chile y Nothofagus pumilio en Argentina.
Dentro de la variedad Prunus avium podemos encontrar las cerezas Napoleón, grandes y de pulpa crujiente con un color rojo intenso. Esta variedad se conocía bajo el nombre de Royal Annen en la Inglaterra del sigo XIX. Luego está la llamada Tártara negra, otra variedad de cereza dulce de color muy oscuro, pulpa intensa y de sabor dulce. Cuenta la historia que fue introducida en Europa desde el Cáucaso por los pájaros que transportaban sus semillas.
En los mercados de nuestro país casi seguro que la variedad que podemos encontrar es la Napoleón muy cultivada en España; la variedad Burlat de fruto muy grueso, pulpa de color rojo intenso y firme con un sabor muy dulce, es una de las primeras de la temporada pues maduran muy rápido; como variedad tardía encontramos la Ambrunesa muy apreciada también por su sabor dulzón. Estas son las más conocidas, luego existen otras variedades en creciente cultivo como son: Starking, Lapins, Summit, Vittoria, Van (originaria de California), Picota y Sandy.
Como bien sabréis las cerezas y guindas son frutas de verano, pero gracias a nuestros agricultores y el cultivo de híbridos hoy en día se pueden disfrutar en nuestros hogares desde finales del mes de Abril (las variedades más tempranas), hasta mediados del mes de Agosto.
Por si alguien no conoce esta fruta es de forma redondeada, globosa o con forma de corazón. Contiene un solo hueso redondo y casi liso. Su tamaño puede estar entre los 13 y 20 mm con un diámetro de 2 cm. y de peso está entre 6 a 9 gramos. Os conté antes el color puede estar desde el rojo intenso, rubí, granate, morado oscuro y casi negro dependiendo de la variedad.
Las cerezas que van a ser destinadas para la elaboración de confituras, mermeladas y demás preparaciones se recolectan mecánicamente, mientras las que son para consumo en fresco son cogidas a mano. Siempre su recolección debe ser lo más maduras posibles pues los azúcares (fructosa) contenidos en la fruta no aumenta después de su recogida; son frutas no climatéricas, es decir no se pueden recolectar aún verdes y aplicar etileno para que maduren en cámaras especiales, para que me entendáis un plátano aunque se recolecte verde sigue su maduración por si solo pero las cerezas no!
Si vamos al mercado debemos elegir las frutas de colores vivos y brillantes, de piel firme sin imperfecciones y de pulpa carnosa. También es bueno que la fruta esté unida a sus tallos y que estos sean de un color verde y frescos, porque eso indicará la calidad del producto.
Los entendidos cuentan que por lo general las frutas de mayor tamaño son las mejores en el caso de las cerezas y en las guindas pues deben ser de un tamaño notable y forma redondeada con un precioso color que puede ir del rojo claro al rosado oscuro. Una vez hayamos adquirido una fruta de calidad lo mejor sería guardarlas en la nevera sin lavar ni tapar el recipiente para que el aire circule y evitar así la podredumbre. Nos aguantará unas 2 semanas en perfecto estado. Si queréis congelarlas, pues es mejor elegir las de color más oscuro al igual que las ciruelas porque soportan mejor la congelación.
Os cuento una curiosidad: las hojas del árbol guindo son bastante aromáticas y se emplean en algunos países para elaborar marinadas y encurtir verduras como pepinos.
La madera de ambos árboles es de muy buena calidad y se utiliza tanto para la fabricación de muebles por su resistencia, dureza y color, como materia prima para ahumar carnes y pescados.
¿Queréis saber algo más acerca de esta fruta? Pues tened cuidado cuando la comáis porque las manchas en la ropa del jugo son muy difíciles de quitar al igual que las moras, es por eso que el la antigüedad este zumo se usaba como colorante natural. Recuerdo cuando era pequeño mi abuela siempre me decía, "ten cuidado con mancharte con las moras y cerezas porque la mancha de la ropa no desaparece hasta el año que viene", lo del año siguiente supongo que sería por la dificultad de que saliesen del tejido manchado!! jejeje
Érase una vez una cereza que quería ser picota... Llegados a este punto tengo que hablaros de la conocida Cereza del Valle del Jerte o vulgarmente conocida como Picota. Esta fruta cuenta con D.O. Española, recolectada tanto en el Valle del Jerte como su propio nombre indica y también la podemos encontrar en la Comarca de la Vera en Cáceres, ambas en la provincia de Extremadura. Su maduración es algo más tardía que las variedades comunes de cerezas pudiéndose encontrar en los mercados a primeros del mes de Julio hasta casi finales de Agosto. Es tan apreciada por su calidad que ya traspasó fronteras llegando hasta países como Alemania, Francia o Reino Unido, donde la consumen tanto en fresca como en repostería, para rellenos de tartas y pies o en la elaboración de licores, mermeladas, confituras... etc
Dentro de la variedad Picotas encontramos la Ambrunés de color oscuro en su madurez, es la variedad que más se encuentra en los mercados. Cuenta con un peso de unos 7-8 grs. y su forma es ligeramente achatada con un hueso bastante grande en comparación con otras variedades. La variedad Pico Colorado, de color rojo claro casi rosa, es una de las variedades más tardías, tiene una pulpa dura y en la nevera aguanta bastante tiempo ideal para elaborar mermeladas, confituras o en almíbar. La variedad Pico Negro como su nombre indica es de color casi negro y sabor bastante agrio, indicada para el relleno de tartas y pies. La variedad Pico Limón Negro de igual características que la anterior pero ligeramente más dulce de sabor. Estas son las variedades híbridas más conocidas de picotas para que sepáis distinguirlas, así siempre será buena idea ir preparados e informados al mercado y saber elegir según el trabajo que le deis en la cocina. Algo que se me olvidaba contaros, las picotas carecen de rabito (tallo), porque cuando se recolectan directamente del árbol, el tallo se queda en las ramas no en la fruta. Para saber que se trata de una cereza picota, tendréis que fijaros que en el agujerito donde salía el tallo está perfectamente cicatrizado y no sale nada de jugo porque de lo contrario se trataría de una cereza o guinda común que le han quitado el péndulo para hacerlas pasar por picotas, ya que su precio es algo más elevado. Aquí termina la historia de una cereza que quería ser picota...

Un poco de historia
El árbol del cerezo común, también llamado cerezo bravío, de monte o guindo (Prunus avium) es nativo de Europa y todo el territorio de Occidente Asiático el cual derivan todas las variedades cultivadas de cerezas que hoy en día conocemos y disfrutamos. Se sabe que esta variedad de cereza es cultivada desde la edad antigua en el territorio del Mar Caspio, el Mar Muerto y toda la cuenca Mediterránea. Se han encontrado yacimientos arqueológicos de asentamientos prehistóricos de hace 8000 años donde habían huesos de cerezas y se cree que ya entonces nuestros antepasados la consumían, incluso se majaba los huesos de la fruta para obtener una pulpa que dejaban macerar hasta obtener alcohol.
Unos escritos griegos del año 300 a. C. mencionan el cultivo de la cereza, concretamente en la colonia griega de Kerasos (actual Giresun, cerca de Trebisonda), ubicada concretamente en el Mar Negro, puede que de ahí naciese el nombre de "cereza". Mucho después con la conquista del Imperio Romano en el año 67 a. C. gracias al general romano Lucio Licinio Lúculo que comandaba las tropas en la guerra contra Mitrídates VI, el rey Ponto, encuentra este cultivo y lleva unos 74 ejemplares a la ciudad de Roma, haciéndose muy popular por todo el Imperio en poco tiempo, llegando hasta las islas británicas durante el siglo 1º; donde muchos siglos después se popularizó gracias al conocido rey Enrique VIII en el siglo XVI que mandó sembrar tanto en los jardines de palacio como en gran parte de su territorio y en el año 1640 ya se habían registrado más de dos docenas de árboles adultos.
Al territorio de Norteamérica llegaron las primeras plantas de la mano de colonos ingleses, concretamente a la ciudad de Massachusetts, y se plantó la primera variedad de cerezo (Kentish red). Hoy en día podemos encontrar esta fruta en buena parte de las regiones templadas de todo el mundo.
Curiosamente en Asia antiguamente los cerezos se plantan más que por sus frutos por su floración, haciendo variedades ornamentales simplemente para uso decorativo en jardines y palacios. Por ejemplo en Japón es un símbolo nacional celebrado en la fiesta anual llamada Hanami donde el árbol en floración del cerezo es el protagonista. La flor del cerezo en este país se llama Sakura.
En Europa central, concretamente en Alemania la cereza se suele utilizar para producir un licor típico llamado Kirsch (cereza en alemán) e indispensable si se quiere preparar una auténtica tarta selva negra, me encanta!!

Propiedades nutricionales
La cereza es una fruta rica en vitaminas A, B, C, E, K y PP también hierro, calcio, magnesio, potasio y azufre. Cuentan con unas 77 calorías por 100 gramos. También son ricas en hidratos de carbono, sobre todo su contenido en fructosa es bastante moderado respecto a otras frutas. Aportan a nuestro organismo una cantidad significativa de fibra que siempre mejora el tránsito intestinal. El color característico se debe al antociano y al ácido elágico del grupo de los polifenoles, ambos excelentes antioxidantes y acción antiséptica para combatir infecciones.
La forma y el sabor de esta fruta es ideal para iniciar a los más pequeños de la casa en el consumo de frutas, así educarles en los hábitos alimenticios e incentivarles al consumo diario de este alimento en su dieta.
Cuidado con las personas que sufren insuficiencia renal, debido a que esta fruta contiene bastante potasio. Por el contrario al contener una gran cantidad de este mineral y agua tiene un efecto diurético, beneficioso en caso de pacientes con hiperuricemia o gota, litiasis o cálculos renales porque facilita la eliminación de ácido úrico y sales. También indicado para personas con hipertensión arterial u otras enfermedades asociadas a la retención de líquidos. Debéis tener en cuenta que el consumo de esta fruta debe ser moderada por su contenido en fibra y un exceso puede provocar efectos laxantes.

Usos en la cocina
Como os dije antes las cerezas y guindas se pueden consumir tanto frescas como incluyendo en tartas, pies, mousses, sorbetes, mermeladas y confituras... o bien confitadas para rellenos en bombones. Si vais a prepararlas en la cocina, mejor será que retiréis el hueso con un deshuesador o un cuchillo.
Por ejemplo en la gastronomía de Francia e Inglaterra existe una salsa elaborada a base de cerezas agrias ideal para acompañar la carne de caza y el cerdo. Si las cerezas se flambean con brandy y luego se sirven con helado de vainilla se convierte en un conocido postre llamado Cherries Jubilee. Y para terminar ya sabéis que se pueden utilizar las variedades más agrias para preparar licores varios, dejando macerar la fruta en aguardiente o ron blanco.
Si queréis alguna que otra receta elaborada con esta deliciosa fruta, pues estad atentos/as al blog para cuando suba un plato donde le doy trabajo a esta fruta de verano!!


miércoles, 9 de julio de 2014

Ajoblanco malagueño

He rescatado una receta que ha sobrevivido en el tiempo tal y como lo preparaban las personas de antaño en la ciudad donde hace unos cuantos años nos adoptó con mucho cariño, Málaga. El ajoblanco, una deliciosa sopa fría para estos días de tanto calor estival, con dos versiones; la tradicional tal y como aún se prepara en algunos hogares y la versión rápida para quien no tiene ganas de complicaciones en la cocina. Espero os guste!

Ingredientes:
120 grs. de almendras crudas
2 dientes de ajo, pelados
1 litro de agua mineral fría
200 grs. de pan del día anterior (sin la corteza, solo la miga)
Un chorro de aceite de oliva
Un chorrito de vinagre de vino blanco
Sal marina
Elaboración:
Ponemos en un bol a remojo un ratito con agua fría el pan partido en trozos, para que se y vuelva blanco.
Mientras tanto, en un cazo con agua hirviendo escaldaremos un minuto las almendras y las retiramos con una espumadera a un plato (esto es simplemente para poderlas pelar con facilidad).
Ahora en el mortero majamos los dientes de ajo con las almendras y un pellizco de sal, seguidamente añadir las migas de pan bien escurridas e ir mezclando hasta formar una pasta. Seguidamente agregar el aceite en hilo fino y removiendo sin parar con la maza del mortero hasta ver que todo está bien ligado y homogéneo. Incorporaremos un chorrito de vinagre y este preparado lo echaremos a un bol donde se añade el agua mineral sin dejar de remover para crear una crema muy ligera y de color blanco (si quedase con muchos grumos podéis pasar la batidora para hacerla mas fina de textura). Probamos y rectificamos de sal y añadir más aceite o vinagre si fuese necesario.
Y la versión rápida para no complicaros, comenzamos remojando en pan en un bol y escaldáis en agua hirviendo las almendras como en el modo tradicional. Luego echamos todos los ingredientes en un vaso de batidora o procesador de alimentos y batir hasta que nos quede una mezcla ligera y homogénea de color blanco. Probamos y rectificamos de sal o cualquier otro ingrediente que echéis en falta como unas gotitas de vinagre, aceite de oliva... etc. A continuación para las dos versiones, llevamos a la nevera nuestro ajoblanco como mínimo 3 h. para que enfríe, antes de tomarlo bien fresquito.


Sugerencias: El ajoblanco siempre se suele acompañar de tacos de melón o uvas, pero si queréis probar algo diferente servirlo con jamón serrano, u otra fruta a elegir siempre que sea de temporada.

viernes, 27 de junio de 2014

Ensalada de judías verdes; disfrutando de un día de verano

Comer ensaladas no tiene porque ser aburrido, pues no hay límites de preparación, se pueden hacer prácticamente con cualquier ingrediente; siempre que no perdamos el sentido común y sepamos elegir bien los sabores.
En esta ocasión quería darle protagonismo a la señorita Judía verde, una verdura que no para desapercibida en ninguna receta aunque sí es verdad que casi siempre está en un segundo plano en guarniciones de los platos principales, por eso en esta ocasión doy el lugar que se merece. Siempre presente en la huerta durante los meses de verano!!

Ingredientes:
200 grs. de judías verdes, de la variedad bobby
1 lata pequeña de anchoas en aceite
1 cebolla blanca mediana, picada finamente
1 tomate grande, sin semillas y cortado en dados
2 huevos ecológicos
Sal y pimienta negra, recién molida
Aceite de oliva
Vinagre de Jerez
Elaboración:
En un cazo cocemos los huevos en agua hirviendo unos 9-10 minutos, con unas gotas de vinagre para evitar que se rompa la cáscara. Luego retirar del fuego y rápidamente pasarlos por agua fría para cortar la cocción y así poderlos pelar sin dificultad. Dejar a un lado reservados.
Mientras tanto, partimos en trocitos de unos 3 cm las judías procurando que sean del mismo tamaño y las cocemos unos 3 minutos en una cazuela grande con agua hirviendo, luego con ayuda de una espumadera pasarlas a un bol con agua fría e hielo (esta acción además de cortar la cocción, evitará que las judías queden flácidas y no pierdan su precioso color verde).
Ahora viene lo emocionante de la receta, el montaje de nuestra estupenda ensalada de verano, así que en una ensaladera echamos los dados de tomate, la cebolla picada, las judías, los huevos cocidos partidos en rodajas o en trocitos y los filetes de anchoas colocados de forma irregular sobre la ensalada.
Justo antes de servir salpimentar al gusto y se aliñar con un chorrito de vinagre de Jerez y casi el doble de cantidad de aceite de oliva. A disfrutar!!


martes, 27 de mayo de 2014

Licor casero de vainilla y naranja

A veces en casa para hacer bien la digestión tras disfrutar de un almuerzo, nos apetece tomar un chupito de algún delicioso y digestivo licor casero, preparado con todo el cariño, pues siempre sienta bien! Este licor se me ocurrió hacerlo tras pensar que podrían combinar bien dos ingredientes dada su armonía de sabor y aromas pero llevado a otro nivel. Un licor suave y dulce especial para los días cálidos de verano.
Lo sabéis de memoria y no soy vuestro padre para deciros esto pero por favor bebed con moderación, simplemente un chupito para brindar con la familia y sentirse bien, no os paséis!! Ahhh y nada de alcohol al volante, ok!!

Ingredientes:
1 litro de ron blanco de buena calidad
La piel de 1 naranja
1 vaina de vainilla
120 grs. de azúcar blanco
Agua mineral
Elaboración:
Para empezar con la receta tendremos que poner en un cazo el azúcar y cubrir con un poco de agua mineral, luego colocar a fuego medio llevando suavemente a ebullición hasta formar un almíbar ligero. Retirar del fuego y dejamos a un lado enfriar por completo.
Mientras tanto en una botella esterilizada o licorera con un buen cierre echamos la piel de la naranja junto con la vainilla abierta por la mitad a lo largo con ayuda de un cuchillo bien afilado. Cubrir con un poco de ron blanco y dejamos infusionar un par de horas.
Pasado este tiempo, agregaremos el almíbar y terminamos de rellenar la botella con ron hasta arriba. Tapar y dejar macerar en un lugar oscuro de la despensa como mínimo 1 mes antes de tomarlo, agitando suavemente la botella cada día.
Se puede servir con hielo picado, o meter la botella en la nevera varias horas antes, para que esté bien frío. Lo suelo servir en vasitos pequeños con un pellizco de canela molida por encima para aportar un poco de aroma. Salud!!



Nota: Existe una empresa dedicada a la vainilla en la ciudad de Veracruz, México, de la mano de la familia Gaya; fundada en 1873 por el señor Domingo Gaya Tossi. En 1898, 25 años más tarde, la familia construye el primer horno para secar las vainas de vainilla tras su recolección. 
Muchos años después en 1944, Orlando Gaya Montini, nieto de Domingo Gaya comienza la producción de extracto de vainilla natural y un año después se comercializaría a través de una pequeña planta industrial con recetas que hasta hoy son secretas tanto en la elaboración del extracto como para el famoso licor de vainilla llamado "Xanath". En esta planta ubicada concretamente en la región de Totonacapan al Norte de Veracruz, también se elabora un licor de café único e importante en todo el mundo por su auténtico sabor.
Orlando Gaya ha dedicado su vida a la vainilla mexicana, quizás por ser una planta considerada sagrada por los habitantes de México antiguo. El señor Gaya describe en una frase dedicada al fruto de la orquídea "exótico y fascinante, la vainilla arroja un hechizo de amor". Una curiosidad que me apetecía contaros acerca de esta aromática especia, la vainilla.

lunes, 12 de mayo de 2014

Goulash especiado de cerdo

Hoy os traigo un delicioso goulash de cerdo o mejor dicho mi versión de goulash, aprovechando que tuve familia en casa a pasar unos días, quise sorprenderles con esta receta. Me arriesgue mucho, ya que son paladares bastante exigentes aferrados a la comida tradicional, pero al final triunfó, y con nota bien alta. Pasada esta prueba de fuego ahora sí que puedo deciros que me siento infinitamente contento!!
Básicamente el goulash o gulash es un guiso de carne con cebollas, pimientos y pimentón, originario de Hungría y extendido a los países vecinos tales como Eslovenia, Eslovaquia, Ucrania, Rumanía... etc. Que se hizo popular en el siglo XIX en el Imperio Austrohúngaro gracias a unos soldados de un regimiento militar durante unas campañas. Estos se socializaron con los pastores de la zona de la estepa de Hortobary (en la Hungría Oriental). Mas adelante el batallón se trasladó a la ciudad de Viena llevando consigo el aprendizaje de dicho plato y a partir de aquí se extendió por los países vecinos y tiempo después por todo el mundo.
La palabra "Goulash" o "Gulash" que a la vez proviene de la palabra "Guylá" significa pastor de bueyes, haciendo mención a los pastores que enseñaron a los soldados esta receta ¿curioso verdad?
Según la época del año en Hungría se cocina bien como un ragú en la temporada de verano o como una sopa caliente de carne durante los meses más fríos de invierno, lo que no cambia es el largo tiempo de cocinado de la carne para conseguir una textura muy tierna.
Al deciros que se trata de un guiso no os confundáis pues no es la típica receta que metéis todos los ingredientes en una olla y se deja cocinar varias horas, sino que requiere de un poco de atención por nuestra parte para que el resultado final sea riquísimo.
A pesar de ser un plato sencillo y humilde, hoy en día lo podéis encontrar en los restaurantes más renombrados tanto dentro como fuera de las fronteras de Hungría y versiones diferentes según la región.
Como os dije al principio esta es mi versión de goulash cocinado con carne de cerdo, pero se puede preparar siguiendo la receta original con ternera, buey... o si queréis ir mas allá usad cordero, pollo, conejo... etc, como más os guste. Todo es probar!!
La receta está pensada para 6 personas, entonces a tener en cuenta según el número de comensales que tengáis en casa para adaptar las cantidades.

Ingredientes:
2 kg. de carne de cerdo sin hueso; puede ser de la paletilla o el lomo
Sal marina
Pimienta negra, recién molida
Aceite de oliva
2 cebollas rojas, peladas y en rodajas finas
2 chiles rojos, sin semillas y finamente picados
2 cuch. colmadas de pimentón ahumado, y un pellizco más para servir
2 cuch. de semillas de alcaravea (comino)
Un manojo pequeño de mejorana u orégano seco
5 pimientos de asar (se pueden usar mezcla de colores; rojos, verdes y amarillos)
250 grs. de pimientos asados en conserva, escurridos
400 grs. de tomate natural triturado en conserva
4 cuch. de vinagre de vino tinto
400 grs. de arroz basmati o arroz de grano largo de buena calidad
150 grs. de crema agria o yogur griego
La ralladura de 1 limón
Un manojo pequeño de perejil fresco, picado
Elaboración:
Empezar precalentando el horno a 180º C.
Practicamos unos cortes en forma de cruz sobre la carne por ambos lados con un cuchillo bien afilado y salpimentamos bien toda la pieza. A continuación echar un buen chorro de aceite de oliva en una cazuela con fondo pesado y colocar la carne con la parte de la grasa hacia abajo, cocinando unos 15 minutos, dándole la vuelta de vez en cuando. A esto se le llama en cocina sellar la carne, permitiendo que por fuera dore y por dentro contenga toda la jugosidad. Pasado este tiempo, retirar la carne con ayuda de unas pinzas de barbacoa o un par de tenedores y dejamos a un lado reservada.
En la misma cazuela agregar las cebollas, los chiles, el pimentón, las semillas de comino, la mejorana u orégano seco y un buen pellizco de sal y pimienta, salteando unos minutos hasta que la cebolla comience a tornar transparente. Seguidamente agregamos los pimientos en rodajas, los pimientos asados cortados en tiras y el tomate triturado junto con la pieza de carne. Dar unas vueltas y añadir el vinagre, cubriendo todo con agua hasta la mitad y dejar que rompa a hervir. Luego con cuidado pasaremos todo el contenido a una bandeja de hornear lo suficientemente grande para que quepa el guiso, tapar con un pliegue de papel de aluminio y meter en el horno unas 2 horas aprox. o hasta ver que la carne se desprende con mucha facilidad, quedando tierna y delicada.
Justo cuando queden unos 20 minutos para que termine el tiempo de horneado, pondremos una cazuela con el arroz basmati, un chorrito de aceite de oliva y el doble de cantidad de agua salada, tapar y dejar unos 12-15 minutos hasta que el arroz esté en su punto y haya absorbido toda el agua, quedando suelto y esponjoso.
Mezclar en un tazón la crema agria o el yogur griego (según prefiráis) con la ralladura de limón, la mitad del perejil picado y salpimentar al gusto.
Cuando vayamos a servir el plato, espolvorear sobre el guiso con el resto del perejil y sobre el arroz hervido el pimentón, así aportará color. Colocamos la salsa de crema agria o yogur a un lado y que cada comensal se sirva. Buen provecho!




Sugerencias: En casa solemos comerlo de la siguiente forma; cada uno se echa en su cuenco un poco de caldo especiado con verduras, pellizcar la carne con unas pinzas o un tenedor en tiras (se desprende con mucha facilidad, está super tierna) y se corona con una cucharada de crema agria. Todo esto servido con el aromático arroz basmati. Os encantará!!

sábado, 19 de abril de 2014

Smoothie de frutas del bosque y kiwi

¿Qué es un smoothie?, ¿Es una bebida solo de frutas?, ¿O de frutas y hortalizas?, ¿Es una bebida mezclada con yogur, helado o sorbete?, ¿Es un batido simplemente?; muchos de vosotros/as os habréis preguntado esto en algún momento. Pues voy a contaros a partir de su nombre "smoothie" que proviene de la palabra en inglés "smooth" (suave), entonces podría decir que se trata de una especie de batido cremoso y suave, elaborado con frutas cortadas en trozos o enteras mezcladas con leche, yogur, hielo picado o en algunas ocasiones helado y endulzado con azúcar, miel u otro tipo de edulcorante. Su textura es bastante densa recordando al yogur o la crema agria; claro está, siempre preparado justo en el momento de consumirlo!
Esta forma de tomar fruta nació en los países tropicales de América del Sur y con el tiempo se extendió a los Estados Unidos donde se comenzó a tomar mezclado con hielo muy picado, tal vez parecido al granizado que todos conocemos pero mucho mas cremoso, de ahí nació su nombre.
En el año 1930 la palabra "Smoothie" se usaba para describir una bebida a base de fruta batida con otros ingredientes, pero no fue hasta el año 1960 en California donde cobró su verdadera popularidad a partir de una gran demanda por los habitantes en los locales de dicha ciudad que buscaban una bebida energética y natural a base de fruta y por supuesto baja en grasas, parece que hubo un "pelotazo" de moda entre las personas que sentían la necesidad de cuidarse estética y personalmente; una alternativa natural a los refrescos y bebidas artificiales. A partir de entonces se crearon tiendas especializadas de productos naturales y vendedores de este tipo de bebidas en puestos ambulantes preparadas en el momento.
Ni decir os tengo que los smoothies son estupendos para la salud porque guardan todos los nutrientes de las frutas u hortalizas y podéis regular la adicción de calorías añadiendo en vez de azúcar, miel.
Pero no se van a llevar todo el mérito los países latinos, ya que en India y Oriente Medio debo señalar que también existen desde tiempos remotos brebajes preparados a base de frutas y yogures, queso batido o hielo conocidas con el nombre de lassi.
Un dato que me encanta y quería contaros acerca de la historia del smoothie que está casi en paralelo con la invención de la licuadora, pues sin este utensilio de cocina no se podría crear un verdadero smoothie. A finales del año 1930 se creo la licuadora Waring y casualmente fue la primera en usarse para preparar esta bebida. Hoy en día contamos con infinidad de cacharros donde podemos hacerlo, eso si, debe ser lo bastante potentes por si añadís hielo picado u otro ingrediente que necesite algo mas de mimo.
Como era de esperar en torno a esta deliciosa bebida mucha gente quiso tener un lugar de protagonismo como Steve Kuhanau que en 1973 fundó el primer Smoothie King en la ciudad de Luisiana, Nueva Orleans. El señor Kuhanau, tras haber estado experimentando durante varios años con recetas varias de smoothies, agregó yogur, proteínas en polvo y vitaminas a esta bebida para hacerla mas atractiva al público. Esto ayudó a comercializarse por todo el mundo con este nombre, llegando a estar disponible en restaurantes, bares especializados y tiendas de comestibles en casi cualquier parte. ¿Qué pasa con esto? Pues aparecieron los primeros batidos embotellados de la mano de la empresa Naked Juice y Odwalla en muchos supermercados. Aunque si os soy sincero, me alejo como "alma que lleva el Diablo" de estas bebidas ya preparadas, no se tarda nada en hacerlas en casa y la calidad es mucho mejor; aunque si es verdad que los comercializados son una alternativa a los refrescos y bebidas con gas!
Podría estar escribiendo durante todo el día acerca de que tipo de ingredientes podéis hacer vuestros smoothies, pero sinceramente no tendría gracia ya que perdería la magia y quiero que os animéis vosotros/as a hacer los vuestros... y por supuesto mas adelante os enseñaré mis combinaciones, a ver que os parecen!!

Ingredientes:
2 yogures naturales (250 grs.), tipo griego
Un puñadito de frutas del bosque variadas, congeladas
2 kiwis, sin la piel y cortados en cuartos
100 ml. de leche entera
Azúcar blanco, de caña o miel según gusto y cantidad
1 cuch. de esencia de vainilla (opcional)
Elaboración:
Antes de daros la receta de esta deliciosa y refrescante bebida, os cuento que he usado frutas del bosque congeladas porque están disponibles en el mercado durante todo el año, son de muy buena calidad, conservan todos sus nutrientes y por último y creo que muy importante son mucho mas económicas que las compradas frescas. Deciros también que estoy animando a mi hermano desde tiempo atrás para que cultive en su huerta frambuesas, arándanos, grosellas... y tenerlas en mi cocina recién cosechadas, aunque mientras tanto las compro congeladas que están estupendas, os lo prometo!!
Ahora si voy con la receta, echamos en un vaso de licuadora o en el vaso de batidora todos los ingredientes y batirlos hasta obtener una mezcla similar al batido pero algo mas espeso y cremoso. Probamos de dulzor y si lo queréis mas dulce añadiréis mas azúcar o miel, por el contrario si está demasiado dulce, echáis un poco de yogur y leche para acidular el smoothie. Metemos en la nevera como mínimo 2 horas antes de tomarlo fresquito para un día de calor primaveral.



Nota: Vuelvo a deciros que la preparación de los smoothies es infinita y lo podéis elaborar casi con cualquier fruta o verdura, simplemente usad el sentido común para combinar bien y que no predomine un sabor u otro, debe existir una armonía.
Esta receta está pensada para 4 personas normales o 2 glotones como es nuestro caso, si sois mas en casa pues dobláis las cantidades para que todo el mundo tenga su smoothie.
Y recordad que es una muy buena idea para que los niños tomen fruta sin que protesten!! :)

martes, 25 de marzo de 2014

Coulant de chocolate

Este pequeño y delicioso bizcochito de chocolate con interior fundido, nació en el año 1981 de la mano del chef francés Michel Bras en su restaurante llamado Aubrac, situado en la ciudad de Laguiole (Departamento Aveyron, Francia). Quizás me atrevería a decir que puede ser uno de los postres mas copiados y versionados que recuerdo ahora mismo, aunque originalmente la elaboración consta de dos partes; el interior consistente en un ganache de chocolate aromatizado al gusto y luego se vierte en cubiteras pequeñas congelándose. A la hora de prepararlos se monta el bizcocho y se vierte en los moldes elegidos hasta la mitad, colocando en el interior de cada uno, un cubito congelado de ganache y se tapa con otro poco de masa de bizcocho, dándole un ligero golpe de horno. ¿Qué pasa aquí?, pues el bizcocho queda bien cocido, mientras que el interior no llega a cuajar quedando líquido; toda una delicia!
Aquí os presento una versión rápida por si queréis improvisar en la cocina o si llegan invitados inesperados a casa, este postre es ideal, ya que podéis congelar la masa (aguantará unos 2 meses en el congelador) y estará esperando a que le deis un golpe de cocción en el horno. Si por el contrario no pensáis en congelar, pues metéis los moldes rellenos en la nevera y tendrá vida para 1 semana.
Dice el maestro Bras "preparad el coulant como mejor gustéis, pero no olvidar que debe haber una armonía entre todos los ingredientes para no confundir el sabor final"
Ahh se me pasaba en deciros que vulgarmente al postre coulant se le llama "muerte por chocolate", dedicado a los chocoholic golosos!!

Ingredientes:
120 grs. de chocolate 70% pureza
70 grs. de mantequilla
3 huevos ecológicos
60 grs. de azúcar
Un pellizco de sal
60 grs. de harina de trigo
20 grs. de cacao en polvo
1 cuch. de azúcar avainillado
La ralladura de 1/2 naranja
Elaboración:
Poner un cazo con un poco de agua a fuego medio y en cuanto rompa a hervir, colocamos un recipiente que aguante el calor encima evitando que toque el agua y derretimos al baño María el chocolate con la mantequilla, un pellizco de sal, el azúcar avainillado y la ralladura de naranja. Dejamos a un lado reservado.
En un bol grande batir los huevos con el azúcar hasta que doblen el volumen (blanqueen). Seguidamente añadiremos suavemente el chocolate derretido, la harina con el cacao en polvo tamizado y removemos con una lengua de pastelería hasta que nos quede una mezcla homogénea y ligera (tiene que tener textura similar a las natillas). A continuación rellenamos los moldes deseados 3/4 partes de su capacidad porque mientras se cuecen suben un poquito el volumen, y a la nevera aprox. 1 hora para que tome consistencia.
Justo cuando falten 15 minutos, precalentar el horno a 180º C. Colocáis los moldes sobre una bandeja y al horno unos 14 minutos (si la masa la habéis congelado, entonces necesitará unos 18 minutos). Dejarlos enfriar un poco antes de desmoldar y tomarlos aún templados con una bolita de helado al gusto, azúcar glass por encima, virutas de chocolate... etc



Consejos: ¿Habéis oído alguna vez la frase: cada horno es un mundo?, pues en esta receta se puede aplicar al 100%. Entonces os recomiendo que probéis a hornear 1 solo y estad atentos al tiempo que tarda en estar en su punto. Recordad que por dentro tiene que quedar líquido para cuando metáis la cuchara, la "lava" de chocolate fluya sobre el plato, mientras vuestro paladar pide a gritos probarlo!!

Nota: He usado pequeños moldes individuales de silicona para muffins en la preparación del postre y con las cantidades que os doy en la receta saldrán unas 6 unidades medianas; por si lo queréis tener en cuenta. Mas adelante os contaré otras recetas y variantes para preparar coulants, ahora os invito a que probéis estos!!