jueves, 14 de julio de 2016

Panzanella (Ensalada Toscana)

La Panzanella o también llamada Panmolle es una ensalada originaria de la Toscana italiana, concretamente de Florencia. Un plato de origen humilde compuesto en un principio por cebolla picada, pan duro, aceite de oliva y vinagre y que los campesinos la tomaban para combatir el calor en los meses de verano tras las largas horas de trabajo en el campo. Existen datos escritos de su existencia desde el siglo XVI y no fue hasta el siglo XX, donde se incorporó tomates para su elaboración además de aceitunas, alcaparras, pepino, anchoas, albahaca, huevos cocidos... etc, y poco a poco se ha ido versionando al gusto de cada comensal.
Esta es mi versión y así la preparo en casa, siempre eligiendo bien los ingredientes, pues prefiero usar tomates cherry ya que son más dulces que los normales y pan de ciabatta porque la miga aguanta bien y absorbe el aliño. Una modesta ensalada que refrescará el paladar, colorida y divertida de comer! Espero que os guste!! :)

Ingredientes:
Unas rebanadas de pan ciabatta (del día anterior)
500 grs. de tomates cherry (mezcla de colores), partidos por la mitad
Sal y pimienta negra, recién molida
Un puñadito de aceitunas aliñadas (sin el hueso)
1 cebolla roja pequeña, pelada y picada en juliana
1 pimiento rojo asado, pelado y cortado en tiras
4 filetes de anchoas en aceite, picados (opcional)
1 bola de queso mozzarella o varias bolitas minis
1 diente de ajo, pelado
Vinagre de vino tinto
Aceite de oliva
Un manojito de hojas de albahaca
Elaboración:
Echamos las mitades de tomates en un colador y espolvorear con un buen pellizco de sal, removemos y dejar escurrir unos minutos. Esto hará que la sal quite gran parte del agua de los tomates y potencie su sabor.
Mientras tanto, tostar las rebanadas de pan y frotamos por ambas caras con el diente de ajo, luego partiremos en trozos pequeños e irregulares con las manos.
Ahora en una ensaladera o bol grande, echamos los tomates junto con las tiras de pimiento asado, las aceitunas, la cebolla picada, la mozzarella partida en trocitos pequeños o las bolitas minis y un buen pellizco de pimienta negra; aliñando todo con vinagre y aceite de oliva y probaremos para rectificar de sazón. A continuación, removemos bien y espolvorear las hojas de albahaca partidas toscamente y los trozos de pan.
Justo antes de servir nuestra ensalada, remover de nuevo para que el pan se impregne de los sabores, y a comer!



domingo, 12 de junio de 2016

Hummus (mi receta básica)

El hummus es básicamente una crema o puré de garbanzos cocidos, aromatizado con zumo de limón, especias, aceite de oliva y tahini, que es una pasta de sésamo muy usada como ingrediente en multitud de platos árabes. Además el hummus según donde nos encontremos llevará en su elaboración ajo, pimentón, cilantro, perejil... etc.
Este puré de garbanzos tiene su origen en el Antiguo Egipto y su preparación era bastante diferente a lo que hoy en día se conoce, incluso en cada una de las regiones de Oriente Medio encontraremos una receta distinta. Yo os quiero enseñar mi receta, y para ello he sustituido la pasta tahini por aceite de sésamo y usado un poco de comino molido pues es la especia que combina a la perfección con los garbanzos. También hay quien una vez cocidos los garbanzos, los pela dentro del agua de cocción para conseguir una crema muy fina, pero creo que así tal cual tiene mucha más personalidad.
Si andáis escasos de tiempo, podréis usar la olla express u olla rápida para cocer los garbanzos; se cocinarán en la mitad de tiempo, o hacer trampa y usar garbanzos de bote..... ok, esta última opción es tan sólo una sugerencia!!

Ingredientes:
200 grs. de garbanzos
1 hoja de laurel
2 cuch. pequeñas de aceite de sésamo
2 dientes de ajo, pelados y aplastados
Sal marina
Pimienta negra, recién molida
6 cuch. de aceite de oliva y un poco más para añadir al final
El zumo de 1/2 limón
1 cuch. pequeña de pimentón molido
Un manojo de cilantro o perejil (sólo las hojas, partidas toscamente)
1 cuch. pequeña de comino molido
Elaboración:
La noche anterior ponemos en un recipiente grande con agua ligeramente salada los garbanzos para que hidraten (esto hará que se cocinen mejor).
Al día siguiente, echamos los garbanzos escurridos en una olla mediana con la hojita de laurel y cubrir con agua hirviendo, dejando cocinar a fuego medio aprox. 1 y 1/2 o 2 horas, o hasta ver que los garbanzos están tiernos, y vigilando que no falte líquido, agregando siempre agua caliente hasta completar la cocción. Dejamos enfriar y escurrimos de nuevo, pero esta vez guardando una taza de agua de cocción para más adelante.
En el procesador de alimentos o el vaso de batidora, echamos los garbanzos escurridos (dejamos unos cuantos aparte para decorar al final) y molemos junto con los dientes de ajo, un buen pellizco de sal y pimienta, comino molido, las cucharadas de aceite de sésamo, el aceite de oliva y el zumo de limón hasta obtener una pasta un poco espesa (si fuese necesario, agregar un poco de agua de cocción para aligerar la mezcla y evitar que nos quede demasiado apelmazada). Después probaremos el hummus para rectificar de sazón, añadiendo un poco de zumo de limón, sal y pimienta si fuese necesario.
Para terminar, vertemos el hummus en un cuenco y espolvorear con un poco de pimentón molido, las hojas de perejil o cilantro, según uséis, los garbanzos reservados en medio para dar un toque auténtico y un chorrito de aceite de oliva.




Sugerencias: El hummus lo podéis servir con tostas de pan crujiente, con pan naan, acompañando a brochetas de pollo, con verduras al grill, con cordero asado... etc. 

viernes, 20 de mayo de 2016

Parfait de fresas y queso batido

Hoy os traigo este parfait de fresas y queso batido, un delicado y elegante postre para combatir los días cálidos de primavera. Es tan versátil que lo podéis preparar casi con cualquier fruta de temporada y usar las especias que mejor combinen. En esa ocasión quería rendir homenaje a la temporada de fresas y el uso que se merece en mi cocina.
Capas de salsa de fruta especiada y queso batido, espolvoreado de migas crujientes de galletas, qué más puedo pedir??

Ingredientes:
Para la salsa de fresas:
150 grs. de fresas, sin el tallo y cortadas en cuartos
50 grs. de azúcar blanco
1 palito de canela
2 clavos de olor
1 chupito de licor pimm´s u otro licor al gusto (opcional)
1 nuez de mantequilla
Para el relleno de queso:
250 grs. de queso mascarpone u otro queso para untar
50 grs. de azúcar blanco
100 ml. de nata para montar (35% m. g.)
Unas cuantas galletas de mantequilla
Elaboración:
Para preparar la salsa de fresas, pondremos a fuego bajo una sartén mediana con la nuez de mantequilla. En cuanto se derrita, añadimos las fresas, el azúcar, las especias y el licor o un chorrito de agua, dejando cocinar unos 10-15 minutos o hasta que la fruta esté un poco blanda, pero entera (sin que llegue a desmoronarse); no queremos una mermelada, sino trocitos de fruta. Retiramos las especias, pues ya hicieron su trabajo y reservamos la salsa a un lado para que enfríe.
Mientras tanto, en un bol grande remover el queso con una paleta o lengua pastelera para incorporarle un poco de aire y aligerarlo, y en otro bol batiremos la nata con el azúcar hasta que monte firme. Una vez esté lista, uniremos suavemente al bol del queso batido con ayuda de una lengua pastelera, y con movimientos envolventes de abajo hacia arriba para incorporar todo.
Majaremos en el mortero las galletas de mantequilla hasta obtener unas migas crujientes, esto será para espolvorear al final.
A llegado el momento de montar nuestro rico postre, así que disponer de varios vasitos y echamos en la base una cucharada de salsa de fresas, dos cucharadas de queso batido y así hasta rellenar, terminando con una capa de queso y llevamos a la nevera como mínimo 2 horas para que tome consistencia.
Justo antes de servir, espolvorear por encima un poco de migas de galletas y aportar un puntito crujiente a nuestro parfait!. Buen provecho!! :)



domingo, 8 de mayo de 2016

Pollo sentado o pollo a la cerveza

Una manera muy divertida y deliciosa de cocinar un pollo al horno. Con pocos ingredientes y algo de tiempo, obtendréis un rico almuerzo para reunir a toda la familia en torno a la mesa, donde habrá sorpresas cuando vean el resultado final!
Realmente el vapor de la cerveza cocina el interior del ave, volviendo la carne muy tierna y jugosa, tan solo tendréis que elegir bien los ingredientes aromáticos y respetar el tiempo de horneado. Además para los que no bebáis alcohol, no tengáis miedo, pues el calor del horno lo evapora y dará un toque rico.

Ingredientes:
1 pollo entero de 1,700 kg. aprox., de cría ecológica
1 lata de cerveza de 330 ml., de buena calidad
1 cucharadita de semillas de cilantro
1 cucharadita de semillas de hinojo
1 cucharada de semillas de comino
1 cucharadita de pimentón ahumado
1/2 cucharada de chile rojo molido
2 ramitas de romero, sólo las hojas
Sal y pimienta negra recién molida
Aceite de oliva
2 patatas medianas, lavadas, peladas y cortadas en rodajas de 2 cm. de grosor
Elaboración:
Precalentar el horno a 200º C.
Mientras tanto, sacamos el pollo de la nevera para que tome temperatura ambiente.
En un mortero echamos las semillas de cilantro, hinojo, comino junto con un buen pellizco de sal y pimienta negra y majamos hasta que todo esté bien molido. A continuación añadiremos el pimentón, el chile molido y un buen chorrito de aceite de oliva, y con el mismo mazo iremos mezclando hasta obtener una pasta aromática. Con este preparado frotamos el pollo por dentro y por fuera usando las manos para asegurarse de quedar bien embadurnado (si sois delicados/as, podéis usar un pincel de repostería).
Ahora abrimos la cerveza y echamos la mitad en un vaso, pues tan solo necesitamos media lata, colocándola en medio de una bandeja grande de hornear, e introducimos la lata dentro de la cavidad del pollo en sentido vertical; como si el pollo estuviese sentado sobre la bandeja (mirad la foto). Aseguraos de que está bien asentado para evitar que se caiga durante el horneado. Cuando veáis el ave de esta forma os dará risa y pensaréis que es algo vergonzoso, pero confiad en mí, quedará delicioso! Una vez tengamos el pollo listo, espolvoreamos con las hojitas de romero por encima y meter al horno en la parte de abajo aprox. 1 hora y 40 min. o hasta ver que la carne ha tomado un precioso color dorado y al pinchar con la punta de un cuchillo sobre el muslo, los jugos salen claros. También depende de cada horno, así que a lo mejor tendréis que dejar unos minutos más de horneado, sino está listo!
Cuando queden unos 20 minutos para terminar el tiempo de horneado, disponer en la bandeja las rodajas de patatas para que se cocinen con los jugos que habrá soltado el asado.
Una vez terminado, colocar el pollo en posición horizontal suavemente sobre la bandeja, retirar la lata con cuidado y llevar a la mesa. Buen provecho familia!!


martes, 26 de abril de 2016

Ruibarbo estofado con un toque de jengibre y yogur de vainilla

Esta es una receta sencilla para preparar ruibarbo y que está genial y como veréis no es nada compleja, con tan solo unos cuantos ingredientes podréis tener un delicioso postre, en un "plis plas"!

Ingredientes:
400 grs. de ruibarbo, lavado y cortado en trocitos de 2 cm.
El zumo y la ralladura de 1 naranja
100 grs. de azúcar blanco
1 cuch. extra de azúcar blanco
Un trocito de jengibre del tamaño de un pulgar, pelado y rallado
1 vaina de vainilla, abierta a lo largo
250 grs. de yogur natural, tipo griego
Elaboración:
Colocamos los trozos de ruibarbo en una cazuela mediana junto con el zumo y la ralladura de naranja, 100 grs. de azúcar, el jengibre rallado y 2 cuch. de agua. Llevamos a fuego lento hasta que rompa a hervir, dejando cocinar unos 5 minutos o hasta que el ruibarbo esté tierno pero firme al tacto.
Mientras el ruibarbo se cocina, con la punta de un cuchillo pequeño, raspamos la vaina de vainilla para retirar la pulpa y la mezclamos en un bol con el yogur y la cucharada de azúcar, remover bien y servir con el ruibarbo estofado. Riquísimo!




Sugerencias: El ruibarbo cocinado de esta forma se deja acompañar también con helado de vainilla o del sabor que más os guste, copos de avena, nata montada... etc. 

jueves, 21 de abril de 2016

Ruibarbo confitado con crema pastelera y topping de shortbread desmenuzado

Me siento muy feliz cuando cocino esta receta británica de ruibarbo, combinado con una crema pastelera casera y un toque crujiente de galletas de mantequilla, hacen de ello una delicia para el paladar.
Al hornear el ruibarbo, he utilizado vinagre balsámico para realzar el sabor, lo que podréis pensar que es un error, pero aporta un sabor muy interesante. ¡Tenéis que probarlo!

Ingredientes:
Para el ruibarbo:
400 grs. de ruibarbo, lavado y cortado en trozos de 2 cm.
4 cuch. de azúcar caster
La ralladura y el zumo de 1 naranja
1 trocito del tamaño de un pulgar de jengibre, pelado y rallado
1 cuch. pequeña de vinagre balsámico
6 shortbread (galletas de mantequilla)
Para la crema pastelera:
500 ml. de leche entera
4 cuch. de azúcar caster
1 vaina de vainilla, abierta a lo largo y raspada la pulpa
3 yemas de huevos ecológicos
1 cuch. grande de harina de maíz
Elaboración:
Para cocinar el ruibarbo, precalentamos el horno a 200º C. Colocaremos los trozos de ruibarbo en una fuente refractaria y espolvorear con el azúcar, la ralladura y el zumo de naranja, el jengibre rallado y regamos con el vinagre balsámico, remover ligeramente para mezclar y cubriremos con un pliegue de papel de aluminio dejando hornear unos 15 minutos o hasta que el ruibarbo esté suave, pero firme al tacto. Probaremos para rectificar el dulzor, y dejamos templar a un lado.
Mientras tanto, preparar la crema pastelera pondremos en un cazo a fuego lento la leche junto con el azúcar, la vaina y la pulpa de vainilla dejando cocinar unos 10 minutos sin que llegue a hervir y removiendo de vez en cuando. A continuación retirar del fuego y dejamos templar para que infusione la leche y tome el sabor de la vainilla. Luego retirar la vaina de vainilla, pues ya hizo su trabajo.
Poner a hervir una cazuela a la mitad de agua, lo bastante grande como para que quepa el cazo de la leche.
En un tazón, mezclar las yemas con la harina de maíz hasta quedar suave y añadir un poco de la leche e ir batiendo de inmediato para evitar que se formen grumos. Una vez hecho esto, devolvemos el preparado del tazón al cazo de la leche y colocar dentro de la cazuela con agua hirviendo para cocinar la crema al baño María, removiendo sin parar con una varilla de mano hasta que espese. La crema estará en su punto cuando al meter una cuchara del revés queda completamente cubierta y casi no gotee. Pasamos la crema a un cuenco, cubrir con papel film para evitar que se forme costra en la superficie y dejamos templar antes de meter a la nevera.
A la hora de servir, majamos en el mortero las shortbreads, creando un crumble crujiente, y listo para espolvorear por encima vuestro postre de ruibarbo con crema pastelera casera.



miércoles, 6 de abril de 2016

Ruibarbo

Definición y características
El ruibarbo (Rheum rhabarbarum), es una planta perenne del grupo fanerógamas (que tiene los órganos reproductores visibles, tanto las flores como posteriormente sus semillas), perteneciente a la familia Polygonaceae y cultivada por su tallo comestible, recordando por su morfología al apio, aunque de otro color y sabor.
El ruibarbo proviene del sudeste de Europa (Ucrania), y puede alcanzar un tamaño de hasta 3 metros de altura, compuesta por grandes hojas con peciolos gruesos de unos 2 y 5 cm. de grosor. El color de las pencas puede variar entre el verde pradera hasta el rojo y es la única parte comestible de la planta (no lo olvidéis nunca), pues sus hojas son tóxicas. Bajo tierra encontraremos el tallo, que en realidad es un rizoma encargado de almacenar nutrientes durante el invierno, ya que en este período la planta pierde sus hojas y sobrevive gracias a la reserva guardada hasta primavera que vuelve a rebrotar.
Erróneamente el ruibarbo suele confundirse como fruta, debido a su sabor ligeramente ácido y afrutado, similar al sabor de manzana y su uso principalmente en postres, ya que armoniza muy bien con el dulzor del azúcar, miel u otras frutas para crear un equilibrio de sabores.

Un poco de historia
Concretamente no podría deciros donde se encuentra el origen del ruibarbo, lo que si he encontrado son referencias en libros antiguos que datan del año 3000 a. C. en China, donde apuntan de grandes cultivos en el sudeste de Europa y cerca de Rusia y desde allí lo llevaron para su propio cultivo en China donde se usaba exclusivamente para fines medicinales. Posteriormente los griegos y romanos fueron los encargados de extenderlo para su consumo a algunas partes de Europa.
Quiero apuntar un dato sacado del libro "El libro de las Maravillas" de Marco Polo (1254-1324 d. C.), justo en el párrafo 61 habla de la provincia de Succu y dice así: "... Por las montañas que la cubren se recoge el ruibarbo en cantidad. Allí lo adquieren los mercaderes para llevarlo a vender al mundo. Los indígenas viven de la agricultura...".
Como misión en sus travesías, Cristobal Colon tenía como misión buscar esta planta junto a otras especias, pues era muy usado en medicina y debido a su alto precio importado desde Oriente, se impulsó a buscar otras vías de importación. Curiosamente en el nuevo Continente los nativos cultivaban una variedad muy parecida y con las mismas propiedades, conocido como "Ruibarbo de Michoacán", "Ruibarbo de las Indias" o "Ruibarbo de Frailes", esto está recogido muchos años después en el libro llamado "Medicina aborigen americana" escrito por Ramón Pardal o en el libro "Drogas americanas en fuente de escritores franciscanos y dominicos" por José Luis Valverde, donde habla de esta planta que usaban los aborígenes americanos; entonces me da la impresión de que el ruibarbo era cultivado en varios puntos del planeta.
El ruibarbo se hizo muy popular en Inglaterra hace 250 años, aunque existen escritos datados del año 1573 por el poeta inglés Thomas Tusser, del consumo de esta planta, cultivada en jardines botánicos. Pero aquel ruibarbo no era el mismo que se importaba desde China, ya que habían intentado sin éxito que aquella planta oriental se adaptase al suelo europeo, y fue reemplazada por otra similar pero de menor calidad y propiedades, procedente de las montañas de Bulgaria.
En Inglaterra no se hace mención del ruibarbo en recetas hasta el siglo XVIII y en nuestro país tan solo en uso de fármacos para combatir la difteria y otros males intestinales, perdiéndose con el tiempo tras la llegada de nuevos remedios.
Botánicamente hablando ya os dije que el ruibarbo es una verdura, pero en 1947 fue designado en Estados Unidos como una fruta y así se le considera desde entonces, tal vez por su uso en repostería como compotas, mermeladas, pie, zumos, muffins... etc.

¿Cómo se cultiva?
El ruibarbo es una verdura que no precisa de muchos cuidados, sin embargo hay que elegir un buen sitio para su cultivo. Esta planta perenne no puede ser replantada durante por lo menos los dos primeros años de vida, pues no aguantará y podría morir. Hay que darle tiempo a las raíces a que se asienten bien, creando una base sólida.
El suelo debe estar húmedo pero sin llegar a estar encharcado y con un buen drenaje, mezclando compost, un poco de arena, abono orgánico y hacer un buen agujero de unos 5 cm. de profundidad para semillas y 11 cm. para los rizomas y con 100 cm. de distancia entre semilla o rizoma. Si vais a cultivar la planta en un tiesto, pues elegir uno grande porque la planta madura alcanza un gran tamaño, tanto de tallos como en las raíces, así tendrá espacio para que crezca sana y fuerte. El sitio debe estar bien iluminado pero sin sol directo, mejor un sitio alejado de corrientes de aire y sombreado; imaginaos que estáis en la campiña inglesa y así entenderéis cual sería el mejor clima para el ruibarbo! Aguanta las heladas, pero no las altas temperaturas.
La planta suele sembrarse por semillas en primavera o por división de rizomas en otoño, como prefiráis y os resulte más sencillo. El año pasado conseguí por la web inglesa un pack de semillas y este año mi hermano se encargará de la plantación, a ver si tenemos suerte!!
Como os dije antes, una vez vuestra planta haya alcanzado como mínimo los dos años de edad, podréis comenzar la recolección en verano, cortando los peciolos a ras del suelo con un cuchillo bien afilado y por supuesto desechando las hojas (que son muy tóxicas por el ácido oxálico, no olvidéis), siempre dejando algunos peciolos para que la planta pueda regenerarse. Con las hojas se prepara un insecticida natural, mezclando en 3 litros de agua hirviendo unas cuantas hojas de ruibarbo y se deja macerar unos 30 min. Colar y el caldo resultante se pulveriza sobre cualquier planta para evitar el ataque de insectos como los pulgones. Y por supuesto, usad guantes de goma y evitar el contacto con los ojos, boca y mantener fuera del alcance de los niños.
Como dato curioso tengo que destacar que a finales del siglo XIX en Inglaterra, más concretamente en el Condado de Yorkshire, varios granjeros comenzaron a cultivar grandes hectáreas de esta verdura, y que hoy día ocupa tres poblaciones inglesas; Bradford, Wakefield y Leeds, toda esta región se le conoce con el nombre de "Triángulo del ruibarbo" y es tal la magnitud de estos campos que incluso desde el aire se puede ver a mucha distancia. Esta variedad de ruibarbo es forzado a su cultivo dentro de cobertizos oscuros durante parte del año, para obtener como resultado un tallo tierno, de color rosado y con un sabor agridulce, también conocido como ruibarbo forzado de Yorkshire. El negocio queda limitado a sólo doce agricultores que aún mantienen el tradicional método de cultivo que fue creado especialmente para este tipo de suelo del centro-norte de Inglaterra.
En los últimos años el ruibarbo forzado de Yorkshire había estado amenazado por la caída de la demanda y la imitación del método de su cultivo en Holanda. Fue en 2008 cuando los agricultores ingleses que se dedican al ruibarbo, pidieron ante el Parlamento Europeo que la Comisión Europea concediese a esta planta la categoría que ahora ha conseguido, D.O.P. (Denominación de Origen Protegida) como si de un buen vino se tratase; no cualquier verdura puede presumir de este reconocimiento, ¿verdad?.

Propiedades nutricionales
Ahora hablaré del peciolo del ruibarbo (parte comestible) que contiene ingredientes activos tales como fibra que sería el componente más destacado después de sus azúcares, y donde también encontramos la pectina, que ayuda a regular el tránsito intestinal y curiosamente al mezclarse con agua adquiere una textura gelatinosa. Este compuesto como bien sabéis se encuentra en la mayoría de frutas y en cantidades altas en las manzanas, membrillo... y se usa para espesar confituras y mermeladas.
En las vitaminas las que se destaca es la vitamina A, en forma de alfa tocoferol y betacarotenos, además de vitamina C entre otras, tiamina y roboflavina.
Dentro de los minerales cabe señalar su elevado contenido en potasio y muy poco sodio, resultando una planta diurética ideal para combatir la retención de líquidos, además contiene hierro, selenio, zinc y manganeso en menos cantidades. La planta del ruibarbo contiene taninos que en dosis altas produce efectos astringentes, así que tened cuidado porque estriñe y comerlo con moderación en las preparaciones.
La mayor concentración de ácido oxálico se encuentra en sus hojas, por eso no son comestibles, aunque el peciolo de la planta también podemos encontrar este componente, pero en menor medida, por eso al consumirlo el esmalte dental adquiere temporalmente una textura áspera si os pasáis la lengua, pero no os preocupéis, no dañará vuestra dentadura. Eso si, lavaos los dientes después de las comidas!! :)
En medicina tradicional china, el ruibarbo se usa para tratar el estreñimiento y la inflamación por "calor" en el intestino, debido a sus propiedades "refrigerantes" y antiinflamatorias, mejora la digestión y estimula la cicatrización de las úlceras duodenales y para el tratamiento de gastritis. De las hojas de la planta se saca un extracto llamado antraquinonas, usado para el tratamiento de las afecciones de las mucosas bucales. Y su raíz en infusiones se emplean como laxante o purgante ante los parásitos intestinales.
En farmacia y veterinaria hoy en día en los países orientales todavía se preparan diversos medicamentos a base de ruibarbo.

Usos en la cocina
Para los que no estéis muy familiarizados con esta verdura, estoy seguro que os habréis topado con alguna receta antigua de cocina británica o alemana donde incluyen este ingrediente, sobre todo en postres. Desafortunadamente en España todavía es complicado encontrarlo en mercados y fruterías, tan solo en sitios especializados o supermercados ingleses, a no ser que compréis ruibarbo en almíbar... ok, mejor que no, es una m... y no os lo aconsejo!
El peciolo del ruibarbo o "tallo" para que me entendáis mejor se puede consumir crudo, cortado en dados pequeños y tan solo aderezado con un pellizco de sal y un chorrito de aceite de oliva como si fuese una ensalada y también cocinado en mermelada, compota o para rellenar un pastel de ruibarbo, combinado con productos lácteos como yogur, crema pastelera... Por ejemplo en Estados Unidos se usa mucho esta verdura en el conocido y amado Rubarb pie, además de otras preparaciones como Crumble, ya que su sabor ligeramente ácido (que recuerda a la manzana) invita a combinarlo con azúcar y otras frutas como naranja, pomelo, frutas del bosque... Incluso la época de recolección coincide con la temporada de las fresas, y es habitual encontrar alguna que otra receta donde se incluyen estos ingredientes; es todo probar y tener imaginación!!
Pero no sólo el ruibarbo se usa en la repostería, ya que en preparaciones saladas también se deja cocinar para obtener un resultado delicioso, por ejemplo: en Francia se emplea para preparar salsas que acompañan pescados a la plancha o como guarnición de asados de cerdo o pato. En Noruega es muy típico cocinar la sopa de ruibarbo, y en Polonia acompañar esta verdura con patatas e hierbas aromáticas. En Italia el ruibarbo es ingrediente principal si lo que se quiere hacer es Rabarbo (licor a base de ruibarbo), considerado un aperitivo de baja graduación alcohólica que se toma después de las comidas para aligerar la digestión. Si viajamos más lejos, en concreto a Irán encontraremos el Khorest, un estofado típico de la cocina persa, donde el ruibarbo es el ingrediente principal y en Afganistán se acompaña con espinacas cocidas.
Ya tan solo me queda deciros si encontráis el ruibarbo dando un paseo por algún mercado, no escatiméis en gastos y comprar una buena cantidad, para tener siempre a mano y congelar para dar uso más adelante, tan solo cortar los peciolos desechando las hojas, y metéis en bolsas de plástico aptas para congelación, apuntad la fecha para llevar un control y al congelador a la espera de darle uso en la cocina. Tendréis ruibarbo disponible casi hasta la siguiente temporada. Os daré unas cuantas recetas sencillas donde uso el ruibarbo y espero que os animéis a prepararlas!!