viernes, 4 de enero de 2019

Trufas de chocolate blanco y coco


Estamos en año nuevo, ¿han pasado los días muy rápido, o es que me estoy haciendo viejo?. Ok, pero no vamos a renunciar a darnos de vez en cuando un capricho, a pesar de que con el año nuevo todos son promesas de dietas, adelgazar los kilos de más que hemos tomado durante las fiestas... bla, bla, bla... en unos días se nos pasan las ganas!! jajaja
Si gustáis, aquí os dejo estas trufas de chocolate blanco para los amantes de sabores suaves y delicados, porque estos bocaditos se derriten en la boca. Y lo mejor de todo es que no precisan de muchos ingredientes costosos o de una elaboración complicada, crema de leche o nata, coco rallado y chocolate, además de los ingredientes aromáticos que os lo dejo a vuestros gusto. Yo aquí he usado esencia de vainilla, ralladura de naranja y cada trufita la he rellenado con una almendra tostada, para dar ese punto extra de fantasía en el paladar, pero como siempre digo, sentíos libres de usar la imaginación!!
El dulce perfecto y elegante para terminar una cena en pareja, para cualquier reunión entre amigos, o como perfecta idea de regalo hecho en casa. Todos querrán probar vuestras trufas, y os amarán un poco más!!


Ingredientes para unas 20 trufitas:
200 grs. (7 oz) de chocolate blanco de buena calidad, partido en trozos un onzas
60 ml. (1/4 taza) de crema de leche o nata para montar (35% m.g.)
14 grs. (1 cuch. grande) de mantequilla, a temperatura ambiente 
1/2 cuch. pequeña de extracto de vainilla (opcional)
33 grs. (1/3 taza) de copos de coco deshidratado
La ralladura de 1 naranja (opcional)
Unas 20 almendras tostadas y peladas (si queréis hacerlas rellenas)
33 grs. de coco rallado (para envolver al final las trufas)

Elaboración:
Para comenzar con la elaboración de las trufitas, derretimos el chocolate blanco junto con la crema de leche o nata en un cazo pequeño al baño María. Remover continuamente con ayuda de una cuchara de madera o una varilla de mano hasta ver que el chocolate esté derretido. Luego agregaremos la mantequilla y seguir mezclando para incorporar.
Retirar del calor y añadir el extracto de vainilla, la ralladura de naranja, si lo vais a usar y los copos de coco, removiendo hasta quedar homogéneo y los sabores se mezclen. Cubrimos con un pliegue de papel de aluminio o una tapadera, dejamos enfriar a temperatura ambiente y colocamos en la nevera como mínimo 2 horas hasta que la mezcla se vuelva lo suficientemente firme como para convertirla en bolitas.
Pasado el tiempo, con ayuda de una cucharilla iremos tomando pequeños pegotes y con el dedo pulgar colocamos en el centro una almendra e ir dando forma de pequeñas bolitas del tamaño de una pelota de Ping-Pong, (aquí tengo que hacer una pausa, para deciros que con el calor de vuestras manos, el chocolate se derretirá un poco y se os quedarán aceitosas, es normal... por si queréis usar guantes, aunque bueno si no os entretenéis mucho rato, tampoco es para tanto....). A continuación cada bolita las pasamos por coco rallado hasta cubrir bien por fuera. Y servir o volver a colocar en la nevera hasta el momento de comerlas. Si vuestra cocina es más bien fría (como la mía), la podéis dejar fuera en un recipiente o tupper con cierre hermético para evitar que adquieran olores de otros alimentos y os aguantarán bien hasta 2 semanas, pero dudo mucho que durarán tanto tiempo!! jajaja Feliz año nuevo! :)




Consejos mágicos:
Es muy importante que elijamos un chocolate de buena calidad y que esté elaborado con manteca de cacao, pues el sabor final se nota y mucho.
También debemos tener cuidado de no hervir el agua mientras derretimos el chocolate al baño María, hay que hacerlo a fuego lento, ya que el chocolate blanco es más sensible al calor que el chocolate negro.  

jueves, 13 de diciembre de 2018

La cena mágica de Navidad (Consejos)

Casi ya está aquí otra vez la Navidad y con ella toda su magia... pero también muchas dudas sobre qué preparar y cómo crear un ambiente ideal para estos días tan especiales.
¿Estás pensando en lo que vas a cocinar este año? No pretendo deciros lo que tenéis que hacer o no, pero si quería daros unos sencillos consejos para que vuestra cena sea muy mágica y sin complicaciones.
Tal vez ya tengáis una ligera idea sobre el plato principal, pero no sabéis como se podría acompañar o como organizaros para que todo fluya sin ningún problema, y no pasar horas y horas en la cocina preparando la cena de Nochebuena o Nochevieja, en vez de atender a los invitados o simplemente quedaros más libres para ocupar el tiempo en otros menesteres.
Sabéis que adoro estas fechas y en casa lo vivimos con mucha emoción, siempre creando un ambiente acogedor y sin gastar mucho dinero, es más bien sentir la energía positiva y mágica junto al espíritu de la Navidad.


Da igual que vayáis a preparar un montón de platos, aperitivos, bebidas... o elegir los clásicos de siempre como un rico asado en el horno junto con sus correspondientes acompañamientos; lo importante es pasar unas fiestas felices y en paz. Es por eso que sería conveniente tener algunas cosas en cuenta:
- Pensad de antemano cuántos invitados esperáis en casa, qué ingredientes vais a necesitar para componer el menú y cuánto tiempo deseáis pasar en la cocina. Los menús de 3 o 4 platos calientes son más elaborados que una tabla de quesos o unos aperitivos fríos que se pueden servir con menos dificultad de elaboración.
- Hagamos las cosas sencillas y elegid platos que sean de fácil elaboración para la cena de Nochebuena, como por ejemplo un asado en el horno y pueda compartirse con varios comensales... Así no tenemos que pasar todo el día en la cocina.


- No se trata de agobios y sofocos, sino de relajarse y disfrutar con lo que vayáis a cocinar, siempre es bueno optar por platos que dominéis perfectamente, en vez de cocinar algo nuevo sin haberlo probado por si os saldrá bien o no! Hacedme caso, ya me pasó por querer innovar...!!
- También hay que tener en cuenta que algunos ingredientes como el pato, ganso, cordero... deben pedirse con anticipación en vuestros lugares de confianza ya sea en granjas ecológicas o carnicerías. Suelo hacer días antes una lista para planificar el menú de qué quiero cocinar, e ir buscando y comprando con anticipación todos los ingredientes que se puedan guardar en la nevera e incluso congelar, os ahorraréis unos cuantos euros, y estaréis más relajados/as para cocinar.


- Referente a lo que antes os dije de ir a lo seguro, ¿realmente sois aventureros/as en la cocina?. Por lo general aconsejo que vayáis por los platos que ya conocéis, para no agobiaros, pero si queréis probar una nueva receta y ser creativos/as, entonces os aconsejo que probéis a prepararlo mucho tiempo antes, aunque esté fuera de fecha, para no llevaros sobresaltos de última hora y encontraros una sorpresa desagradable en la cena. A mí me pasó una vez; nunca había preparado Pato a la naranja (sí, ese famoso plato francés tan famoso), y al final resultó un desastre de cena, ya que no le encontré el punto de cocinado a la carne y el sabor de la guarnición no era lo que esperaba; Un horror!! :(
- Otro punto a tener en cuenta; no olvidéis preparar las bebidas navideñas y la decoración en la mesa, para crear un ambiente festivo y muy mágico. Pienso que lo más importante de la cena de Nochebuena es que la familia o los seres queridos se reúnan en torno a la mesa y se sientan cómodos.
- Un menú suele constar de al menos 3 platos: los aperitivos o primeros, el plato principal y el o los postres. Para un menú de 4 platos, el entrante por lo general será de un aperitivo frío y otro caliente. Entonces con un menú de 3 platos será adecuado para cubrir una cena familiar, incluso si hay niños y la comida se sirve antes de que se abran los regalos.
- Al componer vuestro menú, tiene sentido establecer primero el plato principal y luego a partir de aquí iremos elaborando el resto. Sugiero preparar algo que sepa bien a todos los invitados. Si hay vegetarianos/as, planead solo un plato de carne y unos cuantos que sean vegetarianos, ofreciendo así una diversidad para elegir.
- Los entrantes no deben ser demasiado pesados, para que los invitados no estén muy "llenos" para cuando llegue a la mesa el plato principal. Ante un plato suculento, una ensalada variada sería ideal.
- Cuando vayamos a elegir los ingredientes, deberemos prestar especial atención a la diversidad. Si el plato principal va a ser de carne, elegid pescado o algo vegetariano para los entrantes.



- ¿Sabéis el dicho?: "Comemos con los ojos primero", así que tenéis que tener en cuenta la diversidad de colores en vuestro menú. Os pongo un ejemplo: Si vais a servir una sopa o crema de verduras como entrante, probar una salsa oscura para el plato principal. Es fácil aportar un toque colorido a los platos como espolvorear unos granos de granada en la ensalada, unas semillas de sésamo sobre una crema de calabaza, o adornar un postre con unas hojitas de menta o nueces picadas por encima.
- Hoy día, la mayoría de las verduras están disponibles durante todo el año, pero como siempre os digo usad las que estén de temporada como el repollo, puerros, brócoli, calabaza, verduras de raíz como el apio nabo... Y para conformar el menú navideño se puede optar por lechuga, rúcula, berros, canónigos... para las ensaladas.
- Como último punto y no menos importante será pasarlo bien, que la vida son "dos días" como dice el refrán. Os deseo unas felices fiestas y una entrada de año muy mágica!! :)


Nota: Las imágenes de este post pertenecen a Pinterest y las he tomado prestadas, si eres el propietario/a de alguna de ellas y no quieres que las ponga aquí, házmelo saber por un mensaje privado y las retiro lo antes posible. Feliz Navidad! 

jueves, 30 de agosto de 2018

Ensalada de verano con sandía y yogurt

¿Buscáis una ensalada con muy pocas calorías, pero que ayude a combatir el calor en los días estivales? Esta rica ensalada de verano con sandía y yogurt de origen israelí es la mejor opción que os puedo ofrecer. Su sabor es delicioso y refrescante, que podréis tomarlo para desayunar o tras una buena barbacoa en el patio trasero.
"La sandía es para el verano, como la pasta es para Italia" dijo una vez el tenor italiano, Enrico Caruso. Y debe de tener mucha razón, porque en verano casi no falta esta refrescante fruta en todas las mesas. A los peques les encanta!!
Este plato está muy lejos de tan sólo: comer fruta!, es como dar un paso más allá y llevar a otro nivel una simple ensalada de verano. Con cada bocado, las papilas gustativas comenzarán a despertar diferentes sabores y texturas que os encantará, os lo prometo!!
Conozco diferentes recetas de ensaladas con sandía donde se suele añadir queso feta, pero no lo echaréis de menos en mi receta, ya que los ingredientes aquí no compiten entre sí, sino que son más bien una fusión de sabores: un poquito dulce, un toque salado, en cada bocado y muy deliciosa!!

 
¿Cómo saber elegir la sandía perfecta?
Cuando estéis en el puesto del mercado, tomad la sandía con vuestras manos y sentir el peso, no debería ser muy ligera ni pesada para su tamaño. Las mejores sandías son de tamaño medio, ni muy grandes ni muy pequeñas... es así!
Fijaos bien en la mancha de color amarillo cremoso o amarillo anaranjado (esto significa que la fruta descansó sobre el suelo y no recibió luz del sol). Y siempre evitar las sandías que tengan una mancha blanca, porque será que la fruta fue recolectada demasiado pronto.
El sabor dulce de la sandía indicará la cantidad de veces que las abejas polinizaron las flores de esta planta. Cuanto más polinización, más dulce será la sandía. Aunque con este dato, tendréis que probarla para poder elegir bien. Y no os cortéis, antes de comprar, exigir que os la den a probar para comprobar el sabor.
Dentro del mundo "sandías" existen dos grupos: Las sandías "chico" son más acuosas, mientras que las sandías "chica" son más dulces. Las sandías "chico" son más altas y alargadas de tamaño, mientras que las sandía "chica" son más redondas y robustas.
Y por último, mirar siempre las sandías que tengan el tallito seco, para obtener un mejor sabor. Un tallo verde indicará que fue recolectada demasiado pronto y no tendrá un buen sabor.


Ingredientes:
1,350 grs. de pulpa de sandía sin semillas, cortada en dados
4 cuch. pequeñas de zumo de limón
1/2 cuch. de sal marina
1 cuch. de aceite de oliva
1 yogurt tipo griego (125 grs.)
1 cuch. de miel
1/2 cuch. pequeña de escamas de chile rojo
1 cuch. pequeña de semillas de amapola
Un manojito de hojas de menta fresca
Elaboración:
Mezclamos en un bol los dados de sandía junto con el zumo de limón y un pellizco de sal. Dejar a un lado reservado.
En otro bol, mezclamos el yogurt con la miel y vertemos en los platos que vayamos a servir la ensalada. Colocar en cada plato unos cuantos dados de sandía y regar con chorrito de aceite de oliva. Seguidamente espolvoreamos con las hojitas de menta toscamente partidas, un pellizco de escamas de chile rojo y las semillas de amapola. Servir y a disfrutar!!


viernes, 8 de junio de 2018

Polos de fresa y plátano

Aquí os traigo otra receta de polos o paletas, esta vez la versión con leche, frutas y yogurt. Tomé uno de mis sabores favoritos de smoothies y lo convertí en un postre helado para estos días de primavera; quedaron perfectos!! La combinación de sabores es deliciosa, con una textura muy cremosa.
Se pueden preparar casi de cualquier fruta, pero no os cuento más... porque así tendré otras recetas para enseñaros en otras ocasiones!! ;) Lo rico, en ocasiones se hace esperar!!


Ingredientes:
6 fresas medianas
1 plátano pequeño
1 yogurt natural (125 grs.)
50 ml. de leche entera
4 cuch. grandes de azúcar blanco
Elaboración:
Para comenzar con la receta, retiramos los tallos de las fresas y las cortamos en cuartos. El plátano lo pelamos y cortaremos en rodajas. Colocar la fruta en el vaso de la batidora junto con el resto de los ingredientes y molemos hasta conseguir un puré homogéneo. En este momento es bueno probar y rectificar de dulzor, porque hay veces que según el punto de maduración de la fruta que usemos, estarán más o menos dulces. Vertemos el contenido en los moldes de polos, rellenando hasta casi arriba, colocar un pliegue de papel film y practicar unos agujeritos con la punta de un cuchillo en cada hueco, donde colocaremos un palito en cada uno. Metemos al congelador y dejaremos como mínimo 6 horas.
Pasado este tiempo, tan sólo queda desmoldar y a disfrutar!!
Ya os conté en otras recetas unos trucos para desmoldar sin problemas nuestros polos! :)



sábado, 26 de mayo de 2018

Polos de fresa

Casi termina el mes de Mayo y la temporada de fresas está en pleno apogeo, aunque este año no ha sido especialmente bueno para esta delicada fruta, con las tormentas y el mal tiempo que ha sacudido nuestro país tiempo atrás. Afortunadamente ahora parece que realmente estamos en Primavera.
Esta receta es súper fácil de preparar, tan sólo necesitas fresas, azúcar (si queréis) y un poco de zumo de naranja, porque tengo que reconocer que un toque de cítricos le viene genial al sabor dulce de las fresas. Una forma divertida de tomar frutas (como siempre os digo en estos casos), además de refrescar nuestro cuerpo cuando hace mucha calor. Los días calurosos requieren este tipo de delicias, e incluso se puede ahorrar en la factura de la luz, para evitar encender el aire acondicionado... upsss!!!


Ingredientes:
10 fresas medianas
El zumo de 1 naranja o de 1/2 limón
4 cuch. grandes de azúcar blanco
Elaboración:
Retiramos los tallos de las fresas y las cortamos en cuartos. A continuación, colocamos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y moler hasta obtener un puré suave.
Rellenar los moldes de polos elegidos y colocar por encima un pliegue de papel film, practicando un agujerito con la punta de un cuchillo en cada hueco, donde colocaremos un palito en cada uno para sujetar nuestros polos. Metemos al congelador como mínimo 6 horas y a disfrutar!!
Para poder sacar sin problemas los polos, se puede sumergir el molde en un recipiente con agua templada hasta la mitad unos 10 segundos, ya veréis lo fácil que se desmoldan!! ¿Verdad que son fáciles de preparar? 


miércoles, 9 de mayo de 2018

Croquetas de queso y caballa

Coincidimos casi todos cuando hablamos de lo ricas que están las croquetas, da igual de cuál sean sus ingredientes... son uno de los aperitivos "made in Spain" por excelencia!
Pensando ya en la cena para ver el festival de Eurovisión, creo que la receta que os traigo será un buen comienzo para abrir el apetito. Además su elaboración es bastante sencilla y no lleva bechamel, lo que hace que sea un plato perfecto para perder el miedo a los/as que comenzáis en la cocina y os dará confianza; porque salen muy bien. Realmente es una receta de "despensa", que yo le digo, con pocos ingredientes consigues algo apetitoso, y si se presentan invitados inesperados en casa, pues mira por donde os podéis marcar un "12 points"!! jajajaja

Ingredientes:
2 latas de caballas en conserva (130 grs. peso escurrido)
10 quesitos en porciones o 150 grs. de queso crema para untar
1 huevo ecológico, batido
4 cuch. grandes de leche entera
Pan rallado (para rebozar)
Aceite de girasol o vegetal (para freír)
Pimienta negra, recién molida
Una ramita de romero (sólo las hojas, picadas)
Salsas al gusto, para acompañar
Elaboración:
En un bol echar los filetes de caballas escurridos del aceite de la conserva y añadimos los quesitos o el queso crema, el romero y un pellizco de pimienta (no he usado sal, pues la conserva es bastante salada y para mi gusto así está bien). Con un tenedor vamos majando y mezclando hasta quedar una masa ligada y homogénea.
Echar en un cuenco un poco de pan rallado y en otro el huevo batido junto con la leche. Mientras tanto, con ayuda de un par de cucharas, iremos tomando pequeños pegotes y darles forma de una especie de croquetas, y a continuación con las manos untadas con unas gotas de aceite, iremos formando pequeñas bolitas del tamaño de pelotas de ping pong (lo ideal para un bocadito). Pasaremos cada bolita por pan rallado hasta rebozar e iremos colocándolas en un plato y llevar a la nevera unos 20 minutos, para dejar reposar la masa y que tome consistencia.
Pasado este tiempo, vertemos una buena cantidad de aceite de girasol en una sartén a fuego medio y pasamos las bolitas por el huevo batido y otra vez por pan rallado e ir friendo hasta que doren por todos lados -¡Cuidado! Tienden a abrirse durante la fritura, así que vigilar siempre la temperatura y darles vueltas para que doren por todos lados uniformemente.
Conforme las croquetas estén listas, las iremos colocando sobre un pliegue de papel de cocina para retirar el exceso de aceite de la fritura. Dejarlas templar, antes de comerlas con la salsa que más os guste!!









lunes, 26 de marzo de 2018

Leche frita

Es un dulce elaborado a base de harina, leche infusionada con canela, piel de naranja o limón y azúcar a fuego lento hasta que comienza a espesar, como si fuese una pasta roux; aunque no lleva mantequilla en su origen. Una vez esté en su punto la masa, se vierte sobre un molde rectangular o cuadrado y se deja reposar unas cuantas horas o durante toda la noche, para que se asiente muy bien. Pasada las horas recomendadas, se corta en cuadraditos, se pasa por harina, huevo batido y pan rallado y se fríe en abundante aceite de girasol hasta que doren. Una vez listos los cuadraditos, se rebozan en azúcar blanco y canela molida, de textura suave que recuerda al sabor de las natillas, con superficie crujiente y dulce. De hecho en ingles este postre se llama "Fried custard", que significa literalmente: "Natilla frita".
En mi opinión, no es un postre muy complicado de preparar, aunque hay que encontrar el puntillo óptimo de espesor de la masa, que no quede demasiado blanda, ni demasiado dura; mi receta es trabajo de un montón de pruebas, hasta encontrar la perfección. Así que si seguís mis indicaciones, éxito seguro, os lo prometo!!
Tengo entendido que este postre es típico del norte de España, aunque incierto, pues muchas regiones dicen que es suya como Castilla León, País Vasco-francés, Valladolid, Palencia... Supongo que no existe una auténtica receta, ya que se presta a multitud de variantes y no voy a entrar en un eterno debate! :P 

Ingredientes:
100 grs. de harina de maíz
110 grs. de azúcar blanco
75 grs. de harina de trigo
700 ml. de leche entera
1 estrella de anís
La piel de 1/2 naranja
2 clavos de olor
Aceite de girasol (para freír)
Para rebozar:
Harina de trigo
1 huevo ecológico, batido
Pan rallado
Para espolvorear al final:
Azúcar caster
Canela molida
Elaboración:
Comenzamos infusionando la mitad de la leche con la estrella de anís, la piel de la naranja y los clavos de olor a fuego bajo, sin que llegue a hervir. A continuación retiraremos del calor y dejamos templar.
Mientras tanto, en un bol mezclar la harina de maíz, el azúcar, la harina de trigo con el resto de la leche. Luego incorporar la leche infusionada y colada, y devolver todo al cazo colocando al baño María a fuego medio y sin dejar de remover hasta espesar (para saber que la mezcla esté bien; meter una cucharilla y sino gotea, estará lista).
Rápidamente verteremos el preparado en una bandeja untada con un poco de mantequilla o aceite de girasol (yo he usado un tupper rectangular de 26x17 cm., y sale perfecto). Dejamos que enfríe por completo y metemos en la nevera como mínimo 6 h. o toda la noche para que repose y cuaje.  
Pasado este tiempo, poner una sartén con una buena cantidad de aceite de girasol a fuego medio y sobre la encimera o mesa de trabajo, desmoldar y cortamos la masa en cuadraditos. Con cuidado, pasaremos por harina, huevo batido y pan rallado y friendo en el aceite caliente hasta que doren por ambos lados. Conforme se vayan friendo, iremos colocando los cortaditos de leche frita sobre papel de cocina y así retirar el exceso de aceite de la fritura. Y en cuanto templen, pues los pasamos por una mezcla de azúcar y canela en proporción de 4 cuch. grandes de azúcar blanco por 1 cuch. de canela molida. Y a comer!!




Sugerencias: Como siempre digo, podéis hacer vuestra propia versión, aromatizando la leche con piel de limón, canela en rama, nuez moscada... y para el rebozado sustituir por azúcar moreno y le dará un punto a tostado que está para "chuparse los dedos"