jueves, 30 de agosto de 2018

Ensalada de verano con sandía y yogurt

¿Buscáis una ensalada con muy pocas calorías, pero que ayude a combatir el calor en los días estivales? Esta rica ensalada de verano con sandía y yogurt de origen israelí es la mejor opción que os puedo ofrecer. Su sabor es delicioso y refrescante, que podréis tomarlo para desayunar o tras una buena barbacoa en el patio trasero.
"La sandía es para el verano, como la pasta es para Italia" dijo una vez el tenor italiano, Enrico Caruso. Y debe de tener mucha razón, porque en verano casi no falta esta refrescante fruta en todas las mesas. A los peques les encanta!!
Este plato está muy lejos de tan sólo: comer fruta!, es como dar un paso más allá y llevar a otro nivel una simple ensalada de verano. Con cada bocado, las papilas gustativas comenzarán a despertar diferentes sabores y texturas que os encantará, os lo prometo!!
Conozco diferentes recetas de ensaladas con sandía donde se suele añadir queso feta, pero no lo echaréis de menos en mi receta, ya que los ingredientes aquí no compiten entre sí, sino que son más bien una fusión de sabores: un poquito dulce, un toque salado, en cada bocado y muy deliciosa!!

 
¿Cómo saber elegir la sandía perfecta?
Cuando estéis en el puesto del mercado, tomad la sandía con vuestras manos y sentir el peso, no debería ser muy ligera ni pesada para su tamaño. Las mejores sandías son de tamaño medio, ni muy grandes ni muy pequeñas... es así!
Fijaos bien en la mancha de color amarillo cremoso o amarillo anaranjado (esto significa que la fruta descansó sobre el suelo y no recibió luz del sol). Y siempre evitar las sandías que tengan una mancha blanca, porque será que la fruta fue recolectada demasiado pronto.
El sabor dulce de la sandía indicará la cantidad de veces que las abejas polinizaron las flores de esta planta. Cuanto más polinización, más dulce será la sandía. Aunque con este dato, tendréis que probarla para poder elegir bien. Y no os cortéis, antes de comprar, exigir que os la den a probar para comprobar el sabor.
Dentro del mundo "sandías" existen dos grupos: Las sandías "chico" son más acuosas, mientras que las sandías "chica" son más dulces. Las sandías "chico" son más altas y alargadas de tamaño, mientras que las sandía "chica" son más redondas y robustas.
Y por último, mirar siempre las sandías que tengan el tallito seco, para obtener un mejor sabor. Un tallo verde indicará que fue recolectada demasiado pronto y no tendrá un buen sabor.


Ingredientes:
1,350 grs. de pulpa de sandía sin semillas, cortada en dados
4 cuch. pequeñas de zumo de limón
1/2 cuch. de sal marina
1 cuch. de aceite de oliva
1 yogurt tipo griego (125 grs.)
1 cuch. de miel
1/2 cuch. pequeña de escamas de chile rojo
1 cuch. pequeña de semillas de amapola
Un manojito de hojas de menta fresca
Elaboración:
Mezclamos en un bol los dados de sandía junto con el zumo de limón y un pellizco de sal. Dejar a un lado reservado.
En otro bol, mezclamos el yogurt con la miel y vertemos en los platos que vayamos a servir la ensalada. Colocar en cada plato unos cuantos dados de sandía y regar con chorrito de aceite de oliva. Seguidamente espolvoreamos con las hojitas de menta toscamente partidas, un pellizco de escamas de chile rojo y las semillas de amapola. Servir y a disfrutar!!


viernes, 8 de junio de 2018

Polos de fresa y plátano

Aquí os traigo otra receta de polos o paletas, esta vez la versión con leche, frutas y yogurt. Tomé uno de mis sabores favoritos de smoothies y lo convertí en un postre helado para estos días de primavera; quedaron perfectos!! La combinación de sabores es deliciosa, con una textura muy cremosa.
Se pueden preparar casi de cualquier fruta, pero no os cuento más... porque así tendré otras recetas para enseñaros en otras ocasiones!! ;) Lo rico, en ocasiones se hace esperar!!


Ingredientes:
6 fresas medianas
1 plátano pequeño
1 yogurt natural (125 grs.)
50 ml. de leche entera
4 cuch. grandes de azúcar blanco
Elaboración:
Para comenzar con la receta, retiramos los tallos de las fresas y las cortamos en cuartos. El plátano lo pelamos y cortaremos en rodajas. Colocar la fruta en el vaso de la batidora junto con el resto de los ingredientes y molemos hasta conseguir un puré homogéneo. En este momento es bueno probar y rectificar de dulzor, porque hay veces que según el punto de maduración de la fruta que usemos, estarán más o menos dulces. Vertemos el contenido en los moldes de polos, rellenando hasta casi arriba, colocar un pliegue de papel film y practicar unos agujeritos con la punta de un cuchillo en cada hueco, donde colocaremos un palito en cada uno. Metemos al congelador y dejaremos como mínimo 6 horas.
Pasado este tiempo, tan sólo queda desmoldar y a disfrutar!!
Ya os conté en otras recetas unos trucos para desmoldar sin problemas nuestros polos! :)



sábado, 26 de mayo de 2018

Polos de fresa

Casi termina el mes de Mayo y la temporada de fresas está en pleno apogeo, aunque este año no ha sido especialmente bueno para esta delicada fruta, con las tormentas y el mal tiempo que ha sacudido nuestro país tiempo atrás. Afortunadamente ahora parece que realmente estamos en Primavera.
Esta receta es súper fácil de preparar, tan sólo necesitas fresas, azúcar (si queréis) y un poco de zumo de naranja, porque tengo que reconocer que un toque de cítricos le viene genial al sabor dulce de las fresas. Una forma divertida de tomar frutas (como siempre os digo en estos casos), además de refrescar nuestro cuerpo cuando hace mucha calor. Los días calurosos requieren este tipo de delicias, e incluso se puede ahorrar en la factura de la luz, para evitar encender el aire acondicionado... upsss!!!


Ingredientes:
10 fresas medianas
El zumo de 1 naranja o de 1/2 limón
4 cuch. grandes de azúcar blanco
Elaboración:
Retiramos los tallos de las fresas y las cortamos en cuartos. A continuación, colocamos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y moler hasta obtener un puré suave.
Rellenar los moldes de polos elegidos y colocar por encima un pliegue de papel film, practicando un agujerito con la punta de un cuchillo en cada hueco, donde colocaremos un palito en cada uno para sujetar nuestros polos. Metemos al congelador como mínimo 6 horas y a disfrutar!!
Para poder sacar sin problemas los polos, se puede sumergir el molde en un recipiente con agua templada hasta la mitad unos 10 segundos, ya veréis lo fácil que se desmoldan!! ¿Verdad que son fáciles de preparar? 


miércoles, 9 de mayo de 2018

Croquetas de queso y caballa

Coincidimos casi todos cuando hablamos de lo ricas que están las croquetas, da igual de cuál sean sus ingredientes... son uno de los aperitivos "made in Spain" por excelencia!
Pensando ya en la cena para ver el festival de Eurovisión, creo que la receta que os traigo será un buen comienzo para abrir el apetito. Además su elaboración es bastante sencilla y no lleva bechamel, lo que hace que sea un plato perfecto para perder el miedo a los/as que comenzáis en la cocina y os dará confianza; porque salen muy bien. Realmente es una receta de "despensa", que yo le digo, con pocos ingredientes consigues algo apetitoso, y si se presentan invitados inesperados en casa, pues mira por donde os podéis marcar un "12 points"!! jajajaja

Ingredientes:
2 latas de caballas en conserva (130 grs. peso escurrido)
10 quesitos en porciones o 150 grs. de queso crema para untar
1 huevo ecológico, batido
4 cuch. grandes de leche entera
Pan rallado (para rebozar)
Aceite de girasol o vegetal (para freír)
Pimienta negra, recién molida
Una ramita de romero (sólo las hojas, picadas)
Salsas al gusto, para acompañar
Elaboración:
En un bol echar los filetes de caballas escurridos del aceite de la conserva y añadimos los quesitos o el queso crema, el romero y un pellizco de pimienta (no he usado sal, pues la conserva es bastante salada y para mi gusto así está bien). Con un tenedor vamos majando y mezclando hasta quedar una masa ligada y homogénea.
Echar en un cuenco un poco de pan rallado y en otro el huevo batido junto con la leche. Mientras tanto, con ayuda de un par de cucharas, iremos tomando pequeños pegotes y darles forma de una especie de croquetas, y a continuación con las manos untadas con unas gotas de aceite, iremos formando pequeñas bolitas del tamaño de pelotas de ping pong (lo ideal para un bocadito). Pasaremos cada bolita por pan rallado hasta rebozar e iremos colocándolas en un plato y llevar a la nevera unos 20 minutos, para dejar reposar la masa y que tome consistencia.
Pasado este tiempo, vertemos una buena cantidad de aceite de girasol en una sartén a fuego medio y pasamos las bolitas por el huevo batido y otra vez por pan rallado e ir friendo hasta que doren por todos lados -¡Cuidado! Tienden a abrirse durante la fritura, así que vigilar siempre la temperatura y darles vueltas para que doren por todos lados uniformemente.
Conforme las croquetas estén listas, las iremos colocando sobre un pliegue de papel de cocina para retirar el exceso de aceite de la fritura. Dejarlas templar, antes de comerlas con la salsa que más os guste!!









lunes, 26 de marzo de 2018

Leche frita

Es un dulce elaborado a base de harina, leche infusionada con canela, piel de naranja o limón y azúcar a fuego lento hasta que comienza a espesar, como si fuese una pasta roux; aunque no lleva mantequilla en su origen. Una vez esté en su punto la masa, se vierte sobre un molde rectangular o cuadrado y se deja reposar unas cuantas horas o durante toda la noche, para que se asiente muy bien. Pasada las horas recomendadas, se corta en cuadraditos, se pasa por harina, huevo batido y pan rallado y se fríe en abundante aceite de girasol hasta que doren. Una vez listos los cuadraditos, se rebozan en azúcar blanco y canela molida, de textura suave que recuerda al sabor de las natillas, con superficie crujiente y dulce. De hecho en ingles este postre se llama "Fried custard", que significa literalmente: "Natilla frita".
En mi opinión, no es un postre muy complicado de preparar, aunque hay que encontrar el puntillo óptimo de espesor de la masa, que no quede demasiado blanda, ni demasiado dura; mi receta es trabajo de un montón de pruebas, hasta encontrar la perfección. Así que si seguís mis indicaciones, éxito seguro, os lo prometo!!
Tengo entendido que este postre es típico del norte de España, aunque incierto, pues muchas regiones dicen que es suya como Castilla León, País Vasco-francés, Valladolid, Palencia... Supongo que no existe una auténtica receta, ya que se presta a multitud de variantes y no voy a entrar en un eterno debate! :P 

Ingredientes:
100 grs. de harina de maíz
110 grs. de azúcar blanco
75 grs. de harina de trigo
700 ml. de leche entera
1 estrella de anís
La piel de 1/2 naranja
2 clavos de olor
Aceite de girasol (para freír)
Para rebozar:
Harina de trigo
1 huevo ecológico, batido
Pan rallado
Para espolvorear al final:
Azúcar caster
Canela molida
Elaboración:
Comenzamos infusionando la mitad de la leche con la estrella de anís, la piel de la naranja y los clavos de olor a fuego bajo, sin que llegue a hervir. A continuación retiraremos del calor y dejamos templar.
Mientras tanto, en un bol mezclar la harina de maíz, el azúcar, la harina de trigo con el resto de la leche. Luego incorporar la leche infusionada y colada, y devolver todo al cazo colocando al baño María a fuego medio y sin dejar de remover hasta espesar (para saber que la mezcla esté bien; meter una cucharilla y sino gotea, estará lista).
Rápidamente verteremos el preparado en una bandeja untada con un poco de mantequilla o aceite de girasol (yo he usado un tupper rectangular de 26x17 cm., y sale perfecto). Dejamos que enfríe por completo y metemos en la nevera como mínimo 6 h. o toda la noche para que repose y cuaje.  
Pasado este tiempo, poner una sartén con una buena cantidad de aceite de girasol a fuego medio y sobre la encimera o mesa de trabajo, desmoldar y cortamos la masa en cuadraditos. Con cuidado, pasaremos por harina, huevo batido y pan rallado y friendo en el aceite caliente hasta que doren por ambos lados. Conforme se vayan friendo, iremos colocando los cortaditos de leche frita sobre papel de cocina y así retirar el exceso de aceite de la fritura. Y en cuanto templen, pues los pasamos por una mezcla de azúcar y canela en proporción de 4 cuch. grandes de azúcar blanco por 1 cuch. de canela molida. Y a comer!!




Sugerencias: Como siempre digo, podéis hacer vuestra propia versión, aromatizando la leche con piel de limón, canela en rama, nuez moscada... y para el rebozado sustituir por azúcar moreno y le dará un punto a tostado que está para "chuparse los dedos" 

jueves, 8 de marzo de 2018

Crema de verduras de invierno

Sabéis que soy un fiel defensor de los alimentos de temporada, por eso tras la buena cosecha otoñal, toca hacer inventario en la despensa y sacar buen partido a las verduras recolectadas de la huerta para preparar deliciosas recetas.
En esta ocasión os traigo una crema de verduras de invierno. En mi opinión preparar cremas de verduras es una muy buena manera de calentar el cuerpo en los días de frío, y aportar un extra de nutrientes encabezando como primer plato para una comida o cena.

Ingredientes:
500 grs. de calabaza de la variedad "butternut" (calabaza de invierno)
1 patatas medianas (200-300 grs. aprox.), pelada y cortada en dados medianos
1/2 cebolla blanca, pelada y picada finamente
1 diente de ajo, pelado y laminado
1 zanahoria mediana, pelada y picada en dados pequeños
1 tallito de apio, picado fino
Sal y pimienta negra recién molida
1/2 cuch. pequeña de comino molido
Aceite de oliva
Agua mineral
Un chorrito de leche entera o nata para cocinar
50 grs. de queso azul danés u otro de buena calidad como Roquefort... etc
Picatostes de pan frito, para servir al final (opcional)
Elaboración:
Para preparar la crema de verduras comenzamos echando en una cazuela un buen chorro de aceite de oliva, en cuanto tome temperatura añadir en primer lugar la cebolla y cuando torne transparente, agregar la calabaza, la zanahoria, el apio y la patata dejando cocinar unos min., hasta ver que ligeramente doren (esta acción se llama caramelizar la verdura y ayudar a sacar los azúcares que contienen, para crear un fondo de sabor delicioso). Por último añadimos el diente de ajo, removiendo todo el conjunto para liberar su aroma, y salpimentaremos al gusto. A continuación cubrimos con agua toda la verdura; no os doy una cantidad exacta de agua, pues es orientativa y se puede añadir un poco más al final si veis que nos queda una crema demasiado espesa. Semitapamos la cazuela y dejamos cocinar todo el conjunto unos 20-30 minutos o hasta que las verduras estén tiernas.
Pasado este tiempo, veremos que ha menguado el líquido de la cazuela, así que será momento de agregar el trocito de queso, la cucharadita de comino molido y un poco de leche para ayudar a la batidora de mano a moler bien el preparado, hasta obtener una crema semilíquida; si veis que queda muy espesa, se puede agregar un chorrito de agua y por el contrario nos quedase muy ligera, pues dejamos un poco más de cocción hasta que tome textura.
Para servir nuestra deliciosa crema, esparcimos unos dados de picatostes de pan frito por encima y listo! :)




Consejos: ¿No sabéis cómo preparar picatostes?, aquí va mi receta: cortáis un par de rebanadas de pan del día anterior en dados medianos y freímos en una sartén con un poco de aceite de girasol y una cucharadita de tomillo seco u orégano para aportar un toque aromático. En este punto tendréis que tener cuidado y dar unas vueltas con una espumadera a los dados de pan, pues doran muy rápido, así que con un par de minutos de salteado será suficiente y tendréis listo unos picatostes de pan frito "Grosso modo". 

Nota: Habéis visto que no he puesto en la presentación de la receta los picatostes de pan, y es que hice la sesión de fotos por la mañana temprano cuando había más luz natural y hasta la noche no íbamos a tomarnos un buen tazón de esta deliciosa crema de verduras, así que no quería que quedasen demasiado mustios los picatostes si los preparaba desde por la mañana, es mejor hacer y comer, para que no pierdan el toque crujiente. 

jueves, 22 de febrero de 2018

Sopa minestrone

Hola queridos lectores/as!! Primero de todo pediros disculpas por todo este tiempo de ausencia en mi cocina mágica del blog. El pasado noviembre se fue nuestra perrita Luna por viejita y no he tenido mucho ánimo para escribir, la verdad!! Si tenéis peques de cuatro patas en casa me entenderéis perfectamente el vacío que dejan cuando fallecen. Y a finales de enero de este año, a mi padre le trasplantaron un riñón y hemos estado del hospital a casa, de casa al hospital... pero gracias al universo todo ha salido bien y ahora está recuperándose de la delicada operación.
Vuelvo con una receta más bien de aprovechamiento, una rica sopa minestrone de mi hadita Mon. Ella suele prepararla en casa en las noches de invierno y nos encanta. El Minestrone es un plato de la gastronomía italiana muy parecido a la sopa de verduras española y que puede cocinarse en cualquier estación del año, aprovechando las verduras que haya de temporada, y siempre encontrando un equilibrio de sabores. Añadiendo al final pasta de sopa o arroz y que termine de cocinarse todo el conjunto. Es muy importante que las verduras estén cortadas en dados pequeños (brunoise). La palabra "Minestra" significa en italiano "Sopa", así que Minestrone: Sopa de verduras!! :D
Esta es nuestra receta, pero como siempre os digo podéis usar las verduras que más os gusten como por ejemplo: rosetones de brócoli, daditos de coliflor, chirivía, nabo... y si usáis un mix de verduras, estad muy atentos pues los tubérculos necesitan más cocción que las verduras de hojas; respetar siempre los tiempos de cocinado.

Ingredientes:
1 zanahoria grande
1/2 bulbo de hinojo
1/4 cebolla blanca
1 tallo de apio
1 puerro pequeño (sólo la parte blanca)
Un chorrito de aceite de oliva
1 pastilla de caldo concentrado de verduras
1 y 1/2 litro de agua mineral
100 grs. de pasta para sopa (conchitas, caracolas, cabellitos de ángel...)
Un manojito pequeño de perejil, las hojas enteras y los tallos picados
Elaboración:
Vamos a empezar con el "Mise en place" pelando la zanahoria y cortando en daditos pequeños (brunoise), al igual que el resto de las verduras. Dejamos a un lado reservadas.
En una cazuela grande pondremos el agua a fuego medio junto con la pastilla de caldo y el aceite de oliva. En cuanto rompa a hervir, bajamos el fuego y añadiremos las verduras picadas, dejando cocinar unos 20 minutos o hasta ver que los dados de zanahoria están tiernos. A media cocción agregamos los tallitos picados de perejil; le dará un puntito rico al caldo.
Una vez tengamos las verduras cocinadas, será el momento de echar la pasta a nuestro gusto y dejamos cocinar unos 5 min. o según indique el fabricante, pero por lo general con este tiempo será más que suficiente para la pasta de sopa.
Justo antes de servir, espolvorear con las hojitas de perejil y a comer que se enfría!! ;)