sábado, 6 de febrero de 2016

Monkey bread

Monkey bread o en español "pan de mono", también conocido como African coffee cake (Tarta para el café africana), Golden crown (corona dorada) por la forma del molde en ocasiones redondo con un agujero en medio (el típico molde bizcochero), Bubbleloaf (Pan burbuja) o también conocido y este nombre me encanta Pinch-me cake (Pellízcame el pastel) pues la tradición dice que hay que tomarlo con las manos, dándole un buen pellizco para obtener una porción, pues no requiere cuchillo para cortarlo y servirlo. Un pan en origen con base de harina de trigo, levadura, leche y mantequilla, además de otros ingredientes que se añaden según el gusto, dejando levar la masa y luego amasando de nuevo y formando pequeñas bolitas, las cuales se pasan por mantequilla derretida y se colocan en el molde elegido bien juntos para finalizar con un horneado.
Esta especie de pan dulce o pastel nació en los Estados Unidos y se toma para desayunar siempre acompañado de mermelada, mantequilla o conservas dulces. Sobre el siglo XIX se hizo muy popular con la proliferación de moldes para hornear, pero no se popularizó hasta el 1940 en el sur de California debido al racionamiento de alimentos en la Segunda Guerra Mundial, comenzando a aparecer en revistas femeninas donde animaban a las lectoras a prepararlo en casa. Incluso en la actualidad es complicado encontrarlo en comercios; digamos es más bien una receta hogareña. Añadido de azúcar para el rebozado se hizo muchos años después, ya que era un ingrediente que pocos se podían permitir debido a la crisis de la guerra. No fue hasta finales de la década de los 70 donde se incorporó a la receta el azúcar blanco o moreno, canela molida y en ocasiones frutos secos picados para rebozar las bolitas de masa.
Realmente no se sabe el origen del nombre tan curioso que tiene, aunque según teorías, este pan es típico amasarlo y formar bolitas entre varias personas a modo de fraternidad, cuando se juntan en casa familiares o vecinos a pasar una tarde amena; recordando el comportamiento de un grupo de monos buscando alimentos en la selva.
En Norteamérica suele prepararse la tarde anterior, para así terminarlo con un golpe de horno a la mañana siguiente y disfrutarlo bien caliente recién hecho, siempre acompañado de café, té o un vaso de leche.
Sea como fuese, el Monkey bread es un postre que no debe faltar en cualquier cuadernillo de recetas decente y cada cual lo personalice a su gusto. Tomad buena nota!!

Ingredientes:
Para la masa:
300 grs. de harina de fuerza
150 ml. de leche templada
1 huevo ecológico, mediano
2 cuch. grandes de miel
60 grs. de mantequilla, a temperatura ambiente
15 grs. de levadura fresca o 5 grs. de levadura seca
Un pellizco de sal marina
Para rebozar:
Mantequilla derretida
Azúcar blanco
Canela molida
Elaboración:
Para comenzar disolvemos en un vaso o taza la levadura en la leche templada y dejar a un lado reservado (la leche debe de estar a la misma temperatura de nuestro cuerpo, así que podéis meter la yema del dedo para comprobar que esté bien, sino tenéis termómetro de cocina).
En un bol grande echamos la harina junto con la sal y con nuestra mano o con una cuchara grande, hacemos en el centro un hueco como si fuese un volcán, donde echaremos la miel, la mantequilla y vertemos suavemente la leche con la levadura. Ahora iremos mezclando con movimientos circulares desde el centro hacia fuera para mezclar los ingredientes (vuelvo a deciros, bien con vuestra mano o con una cuchara, como os resulte más fácil). Cuando nos cueste trabajo remover y se haya formado una masa pegajosa, es momento de ponernos serios y sacar a la encimera enharinada, comenzando a dar un buen amasado durante unos 20 min. (ya os enseñé como se hace en la receta de pan casero). Una vez tengamos lista la masa, se devuelve al bol ligeramente enharinado, tapar con un paño húmedo y dejaremos levar 1 h. y media aprox. en un lugar templado de la cocina lejos de corrientes de aire.
Pasado el tiempo, volvemos a sacar la masa del bol y le damos otro amasado, esta vez con unos 10 min. será suficiente, es simplemente para quitar las burbujas de aire del interior. A continuación engrasamos con mantequilla un molde elegido (he utilizado un molde de cerámica apto para horno de 22 cm. de diámetro, pero podéis usar una bandeja redonda, un molde de aluminio, cerámica... etc, lo que tengáis a mano). La masa la cortaremos en porciones del tamaño de pelotas de ping pong o de golf con ayuda de una rasqueta de panadero o un cuchillo afilado y formar bolitas mismamente dicho. Ahora, disponer de dos cuencos, en uno pondremos una porción de mantequilla derretida y en otro un poco de azúcar blanco con un pellizco de canela molida y pintar cada bolita con mantequilla y las pasaremos por azúcar y canela e ir colocándolas en el molde unas junto a otras hasta terminar (nos quedará una especie de panal de burbujas) y dejarlo levar de nuevo otra hora aprox. para que la levadura actúe. Un buen método sería meterlo en el horno apagado pero puesto a 50º C (temperatura mínima), esto hará la función de fermentadora casera y ayudará a que vuestro Monkey bread suba rápido y uniforme. 
Cuando queden aprox. 10 min. para que finalice el segundo tiempo de levado de la masa, sacamos la bandeja del horno y lo precalentamos a 180º C. Luego hornear unos 25 min. o hasta ver que la superficie está ligeramente dorada.
Sacamos y dejamos enfriar antes de desmoldar y a comer!! Y no se os olvide que la tradición manda pellizcar la masa, nada de usar cuchillos ni paleta de repostería... 


miércoles, 27 de enero de 2016

Lemon curd

Esta receta me la dio mi vecina inglesa Patty, y que mejor que ella para contarme el paso a paso y conseguir un lemon curd decente, usando menos mantequilla que otras recetas y obteniendo un sabor a limón delicioso con su toque inglés.
Siempre que cocino recetas de natillas y curd os digo que lo hagáis al baño María sobre otro recipiente con agua hirviendo y evitaréis que la preparación se "corte".
Patty me dijo que los frascos se guardan en la nevera sean para conservar o tomar de un día para otro, ya que en el sur de España hace mucha calor (según ella), y al llevar huevo se debe mantener en frío o congelar, que sería otra opción!! :)

Ingredientes:
El zumo de 3 limones
La ralladura de 1 limón
200 grs. de azúcar blanco
3 yemas de huevos ecológicos
1 nuez de mantequilla s/sal
1 cuch. grande de harina de maíz
Elaboración:
En un cazo, calentamos el zumo de limón y el azúcar a fuego lento, hasta que el azúcar se disuelva, pero sin que llegue a hervir. Retiramos, dejando a un lado reservado y colocar otro recipiente hasta la mitad con agua a fuego medio.
Mientras tanto, en un bol batimos las yemas con la harina de maíz y la ralladura de limón. A continuación verteremos el preparado del bol al cazo y este a su vez dentro del recipiente con agua para cocinar la crema al baño María, sin dejar de remover con una varilla de mano hasta que comience a espesar (sabremos que la crema de limón está lista, cuando al meter una cucharilla, el revés queda bien cubierto). Retirar el cazo del fuego y agregamos la nuez de mantequilla para aportar un toque meloso a la preparación. Y listo, ya podéis guardar vuestro lemon curd en tarros de cristal esterilizados con cierre hermético, junto con su etiqueta para saber siempre el día de su elaboración o por otra parte lo podemos guardar en la nevera y aguantará unas 2 semanas.
¿Qué uso le podéis usar? Pues servido sobre tostadas untadas de queso cremoso, con mini cakes, para rellenar tartas o pie, acompañado de merengue, como base para un mousse de limón, con yogur tipo griego y trocitos de frutas... etc. Vais creando y probando!!



viernes, 15 de enero de 2016

Sándwich del agricultor

El "mundo" sándwich y bocadillo es tan variado como vuestra imaginación os alcance a crear, pero no quita que todas las preparaciones son personales y por ello con identidad propia, como este delicioso sándwich del agricultor!
Para la receta he usado bollitos de pan de cereales, pero podéis utilizar otro pan que os guste más, al igual que el jamón cocido se puede sustituir por jamón braseado, pechuga de pavo cocida... etc. En la variedad está el gusto!!

Ingredientes:
Bollitos de pan o rebanadas
Una porción de mantequilla
Aceite de oliva
1/2 cebolla roja, picada en juliana
4 cuch. grandes de vinagre balsámico
Un pellizco de tomillo seco
Sal y pimienta negra, recién molida
Un manojito de hojas de rúcula
Unas cuantas lonchas de jamón cocido
Unas cuantas lonchas de queso cheddar blanco suave
Elaboración:
Comenzaremos preparando la mermelada de cebolla, echando en una sartén un chorrito de aceite de oliva. En cuanto tome temperatura, saltear la cebolla hasta que comience a dorar ligeramente, y regaremos con el vinagre balsámico, dejando cocinar unos minutos para que evapore y caramelice. Dejamos enfriar un lado.
Mientras tanto, abrimos los bollitos elegidos o las rebanadas untando cada cara con un poco de mantequilla. Sobre uno de los lados pondremos unas cuantas hojitas de rúcula, una cucharada de mermelada de cebolla, dos lonchas de jamón cocido y una de queso cheddar. Cerramos con la otra mitad y ya tendremos listo nuestro sándwich del agricultor para comenzar bien y con energía un día feliz!


martes, 29 de diciembre de 2015

Caldos Aneto (Promo. Navidad 2015)

Para mi cocina, nunca me la juego y siempre elijo productos de primera. En estas fechas navideñas no puede faltar un entrante en vuestras mesas como una deliciosa sopa o una crema de verduras o marisco y para ello necesitáis un caldo de calidad, como es el caldo Aneto; porque Aneto marca la diferencia!
Elaborado con ingredientes frescos y de calidad, encontraréis un delicioso caldo de Navidad a base de carne de gallina de corral, codillo de ternera, verduras ecológicas, jamón ibérico de bellota y legumbres... además de otros ingredientes, todo un lujo para el paladar y que dará a vuestros platos un toque exquisito, marcando la diferencia. Caldo de Navidad Aneto.


O si queréis optar por platos con base de pescado o marisco, entonces vuestro caldo es Fumet de pescado Aneto. Es un caldo elaborado con pescado de roca y marisco fresco, además de verduras de calidad para conseguir una crema o sopa de marisco que vuestros comensales se chuparán los dedos!!


Para preparar ricas recetas en estos días de fiesta o durante todo el año, vuestro caldo es Aneto y no os la juguéis. Elegir siempre la mejor calidad: Aneto!

viernes, 25 de diciembre de 2015

Mi familia y yo os deseamos una Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo

Como viene siendo todos los años en estas fechas pongo unas notas o citas mágicas para desearos felices fiestas. En esta ocasión me apetecía presentaros a mi familia, y por supuesto desearos una Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo. Que todos vuestros sueños y deseos se conviertan en realidad, siempre acompañado de una sonrisa!! :)

Hola! Me llamo Luna y soy la peque mayor de la familia. A pesar de que mis hermanos gatunos me dan muchos quebraderos de cabeza, les quiero!!


Hola! Yo soy Bob y mi chica se llama Mía.

Y somos una parejita de agapornis muy guapos!!

Hola! Yo soy Romeo. Aunque mis padres me llaman cariñosamente "Baby Bombón" porque estoy muy gordito!!


Hola! Yo soy Jamie, el gatito mediano de la familia y soy muy travieso. Cuando juego, mi nariz se pone muy roja y parece una mini frambuesa. Mis papis me dicen que parezco el ayudante de Santa Claus!



Yo soy la peque de la casa, me llamo Kenia! Soy tan pequeña que quepo en el zapato de mamá!

Mis niños inseparables dormitando, tras jugar un buen rato.

Hace un poco de frío, vamos a dormir hermanito!

Nos encanta asomarnos a la puerta de casa y relajarnos!

viernes, 11 de diciembre de 2015

Pudding al vapor con sirope de jengibre

Oficialmente en casa comienzo la estación mágica de Navidad, y para animar mi cocina, os traigo un postre muy británico; un pudding al vapor con toques de jengibre, que os devolverá ese "puntito" genial que activa siempre la ilusión para seguir disfrutando del día a día y mucho más en estas fechas, para mí tan señaladas.
En la receta os enseño a preparar uno familiar como porciones individuales; en mi caso he preparado pequeños puddings, así muestro mejor en las fotos y siempre son más personales para servir. Ahhh, y esta vez no os aburriré contando su historia... así podréis ir directamente a la receta!! :)

Ingredientes:
175 grs. de mantequilla a temperatura ambiente, y un poco más para engrasar
50 grs. de jengibre confitado, picado finamente, más 2 cuch. de su almíbar
2 cuch. de sirope dorado, y 4 cuch. extras
175 grs. de harina de trigo
1 cuch. grande de polvos de hornear (levadura química)
175 grs. de azúcar moreno
3 huevos ecológicos, batidos
2 cuch. grandes de leche entera
Elaboración:
Engrasamos con mantequilla una budinera (recipiente apto) de 1,2 litros de capacidad o varios ramequines, y recortar un círculo o varios de papel vegetal y de aluminio del mismo diámetro del recipiente que vayamos a usar.
Esparcimos sobre la base de cada recipiente un poco de jengibre picado, junto con su almíbar y dejamos a un lado reservado.
Mientras tanto, en un bol mezclamos la mantequilla con el azúcar e ir añadiendo los huevos de uno en uno. Luego espolvorear la harina con la levadura tamizada y remover hasta que nos quede una masa homogénea. A continuación con ayuda de un cucharón grande ir rellenando los recipientes, dejando 1 cm. para que durante la cocción pueda subir y no salga el relleno. Tapamos con un pliegue de papel vegetal y con otro de aluminio, sellando bien los bordes. Ahora metemos en una olla lo suficientemente grande para que quepa el molde elegido y cubrir con agua 2/3 de la altura del recipiente. Poner a fuego medio y cocinar 2 horas (si usáis un recipiente grande) y 50 minutos (si usáis unos pequeños). Revisando siempre que no falte agua (estaría bien pasados los primeros 30 minutos, rellenar con agua hirviendo, si fuese necesario).
Pasado el tiempo, dejar enfriar y retiramos el papel. Colocamos un plato encima y le daremos la vuelta con sumo cuidado, para desmoldar nuestro pudding. Regar por encima con el sirope restante y estará listo para servir con una buena cucharada de crema inglesa o una bolita de helado.





Consejos: Cuando cocinéis postres al vapor, siempre recargar con agua hirviendo, nunca fría, y así no romper la temperatura de cocción.
Nunca tengáis la tentación de retirar el papel al pudding hasta que no haya pasado el tiempo estimado, ya que podría hundirse!!

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Bizcocho de vainilla y chocolate (Chocolate marble cake)

Marble cake o pastel de mármol se originó a finales del siglo XIX en Inglaterra durante la época victoriana. Una forma de mezclar dos ingredientes potentes "chocolate y vainilla" en un mismo pastel, además de crear una combinación preciosa de dos colores. Aunque en sus primeros intentos, los pasteleros usaban melaza y especias para lograr oscurecer la masa en vez de chocolate. A este bizcocho también se le conoce como "torta de Arlequín" en varias regiones de Reino Unido.
Este pastel era el favorito de la reina Victoria, y los pasteleros de palacio crearon pequeños y delicados cakes, usando la receta original pero con el tamaño ideal para acompañar la hora del té (un clásico inglés).
El nombre se debe cuando al cortarse, recuerda a un trozo de mármol veteado.
Esta receta se extendió por el recién creado país de Alemania y allí se comenzó a variar de formas, con moldes imitando a un tablero de damas o ajedrez. Más adelante los inmigrantes alemanes se encargaron de llevar consigo la receta a Estados Unidos donde se hizo aún más popular, y se comenzó a variar añadiendo frutos secos o pasas, en un intento de fusionar el marble cake con el plum cake... cosas mágicas que suceden en las cocinas!
Para crear diferentes formas de bizcocho, podéis usar moldes variados y añadir a la masa de vainilla pequeños pegotes de masa chocolateada distribuida por la superficie, alternando a partes iguales sobre el molde y formar las vetas características, verter sobre el molde a la vez las dos masas... o como lo preparo en la receta. Usad la imaginación y la magia hará el resto!!

Ingredientes:
Para el bizcocho de vainilla:
200 grs. de harina de trigo, tamizada
180 grs. de mantequilla, a temperatura ambiente
180 grs. de azúcar blanco
1 cuch. grande de extracto de vainilla
4 huevos grandes ecológicos
1 cuch. pequeña de levadura química
Para la salsa de chocolate:
60 grs. de chocolate (70% pureza), en trozos
1 nuez de mantequilla
4 cuch. grandes de leche entera
Elaboración:
Comenzamos precalentando el horno a 180º C.
Engrasar un molde rectangular con un poco de mantequilla y harina para evitar que se pegue el cake durante el horneado.
En un bol grande, mezclamos bien la mantequilla con el azúcar, e ir incorporando de uno en uno los huevos. Seguidamente espolvorear la harina con la levadura sin dejar de remover, hasta que nos quede una masa suave y homogénea.
Ahora derretimos en un cazo al baño María el chocolate con la mantequilla y la leche para la salsa de chocolate. Retirar del fuego y dejaremos a un lado hasta que temple ligeramente.
Separamos 1/3 de la masa en otro bol y en la de menos cantidad, agregamos la salsa de chocolate para colorearla. A continuación verter el molde rectangular la masa de vainilla y justo en medio la masa de chocolate, se creará un precioso color durante la cocción; os encantará!!
Horneamos unos 45 minutos, o hasta introducir un palillo y ver que sale limpio, estará listo. Dejar enfriar antes de desmoldar el bizcocho y a comer!!