viernes, 30 de junio de 2017

Sorbete de naranja

Con estos días de verano lo que apetece son cosas fresquitas, pero que no nos roben mucho tiempo en la cocina, como este delicioso sorbete de naranja que se prepara en un momento, aunque lo único es estar pendientes, e ir removiendo hasta conseguir la textura tan deliciosa; es lo más complejo de la receta!! Espero os animéis a preparar este rico sorbete y me contéis qué os ha parecido!!

Ingredientes:
200 grs. de azúcar blanco
400 ml. de agua mineral
El zumo de 5 naranjas y la ralladura de 1
El zumo y la ralladura de 1 limón
Elaboración:
Comenzamos preparando un almíbar ligero en un cazo con el agua y el azúcar a fuego suave durante unos 10 minutos. Luego retirar del calor y dejamos enfriar por completo.
Mientras tanto, rallaremos el limón, la naranja y exprimir el zumo de los demás cítricos, mezclando con el jarabe reservado.
En un recipiente apto para congelar (yo he usado un tupper rectangular de 26x17 cm. con capacidad de 2 litros), vertemos el contenido, tapamos con la tapa o un pliegue de papel film, así evitar que pille olores de los demás alimentos y llevamos al congelador. Cuando haya pasado 1 hora aprox., sacamos el sorbete y removemos bien el contenido con la batidora o un tenedor, para aportar un poco de aire y romper los cristales de hielo que se hayan podido formar. Este proceso lo tendremos que repetir un par de veces cada 2 o 3 horas. Y ya tendréis un delicioso sorbete listo para tomar!!
Os deseo feliz verano y gracias por leerme!! ;)




Consejos: Lo que le da el toque sabroso al sorbete no es el zumo de los cítricos, sino la monda rallada, es donde guarda toda su magia!! :)

lunes, 29 de mayo de 2017

Cortaditos de yogur

Últimamente y cuanto tengo un rato libre suelo navegar mucho por Pinterest, esa preciosa red social donde se comparten miles de fotos de cualquier motivo. En mi opinión es muy buen sitio para buscar inspiración y geniales ideas culinarias, como esta receta que os traigo hoy; Cortaditos de yogur, un bocado muy suave y delicado para cualquier momento de la semana.
Siguiendo fiel a la receta original del blog "The sweet chocolate cookie" (aquí os pongo el enlace: Bocaditos de yogur), aunque la he redactado un poco a mi gusto cambiando algunas cositas y darle mi toque personal!
Una curiosidad de la receta es que se usa como medida el vasito de yogur, como antiguamente, y salen riquísimos! Un pedacito de cielo a cortaditos!!
Y si os apetece, podéis seguirme en mi perfil de Pinterest:
https://es.pinterest.com/chefmanu/recetas-favoritas/

Ingredientes:
2 yogures naturales (125 grs. cada uno)
2 medidas del vaso de yogur, de harina de trigo
4 medidas del vaso de yogur, de leche entera
1 y 1/2 medida del vaso de yogur, de azúcar blanco
1/2 sobre de levadura química
3 huevos ecológicos
75 grs. de mantequilla sin sal
Azúcar glass (para espolvorear al final)
Elaboración:
Precalentar el horno a 180º C., y cubrir con papel vegetal una bandeja apta para horno de 30x19 cm. aprox.
En un bol grande, mezclamos el azúcar con los huevos de uno en uno, y luego añadir la mantequilla a punto de pomada junto con los yogures, batimos y agregar poco a poco la harina junto con la levadura química, hasta conseguir una masa de textura homogénea. A continuación incorporar la leche e ir removiendo todo el conjunto. Veréis que queda una masa bastante líquida; no os preocupéis, es así como tiene que quedar!!
Ahora vertemos el contenido en la bandeja elegida y hornear unos 40-45 min., hasta ver que la superficie queda ligeramente dorada. En este punto veréis que la textura está algo blanda; es normal, pues necesita enfriarse para que tome consistencia, así que quedaos tranquilos!!
Pasado el tiempo de horneado, retiraremos la bandeja y dejar fuera hasta que enfríe, antes de meterla en la nevera para que cuaje un poco más.
Justo antes de servir, espolvoreamos con azúcar glass por toda la superficie y cortamos en cuadraditos, para servir con un café recién hecho o un té! :) Una delicia!!




Consejos: Quería comentaros una cosita que me pasó durante esta receta, al final cuando se espolvorea el azúcar por encima de los cortaditos y tardáis en comerlos, el azúcar se disuelve en la superficie y parece que no lleva. Entonces recomiendo y si tenéis en casa un soplete de cocina, podéis echar azúcar blanco normal y con el calor caramelizar la superficie, dando un toque aún más rico. Yo lo probé y estaba delicioso, aunque no me dio tiempo de fotografiarlos, pues se terminaron en seguida!! :D

viernes, 14 de abril de 2017

Limonada mágica

Oímos la palabra "Limonada" y automáticamente pensamos: azúcar, agua y zumo de limón. Fácil, ¿verdad?. Pero tiene su truco mágico, pues si ponemos todos los ingredientes tal cual, el azúcar quedará en el fondo de la jarra, y perderá su toque. Así que la mejor forma de preparar una deliciosa limonada casera es hacer primero un jarabe simple, calentando en un cazo a fuego lento un poco de agua con azúcar, hasta que se disuelva y luego mezclar con el zumo de limón.
Aquí os doy las cantidades que yo uso y para mí son perfectas, encontrando un equilibrio entre el dulzor del azúcar y la acidez del limón, pero sentíos libres de variar la receta añadiendo o quitando un poco de los ingredientes. Eso si, primero probad mi versión y luego si no os gusta... pues adelante!! :)
Ni que decir tengo, si tenéis la opción de encontrar limones directamente de un árbol, el sabor se nota a los comprados en el supermercado; pero qué muy mucho!! Yo tengo la suerte del huerto de mi hermano y tiene varios árboles, estoy encantado!
Un dato curioso que mi hermano me comentaba, es que los limones de la temporada tardía son menos agrios de sabor que los limones de la temporada temprana, y la variedad Meyer son más dulces que los limones estándar.
Y para los amantes del sabor más intenso a limón, pues cuando comencéis a preparar el jarabe, añadir la cáscara de 1 limón y una vez listo, dejar enfriar antes de colar. El calor sacará todo el perfume del limón, aromatizando aún más vuestra limonada.

Ingredientes:
300 ml. de zumo de limón (el zumo de unos 5-6 limones aprox.)
600 ml. de agua mineral
6 cuch. grandes de azúcar blanco (120 grs. aprox.)
La piel de 1 limón (si queréis un sabor más intenso)
1-2 rodajas de limón
Cubitos de hielo (opcional)
Elaboración:
Comenzamos la receta con un jarabe ligero, colocando en un cazo pequeño el azúcar junto con la mitad del agua y poner a fuego lento hasta que el azúcar se haya disuelto del todo (no es necesario que rompa a hervir). Retirar del fuego y dejaremos enfriar por completo.
Mientras tanto, exprimir los limones y echamos el zumo en la jarra elegida, junto con las rodajas de limón, el jarabe frío y la otra parte del agua hasta completar. En este momento podéis añadir los cubitos de hielo para enfriar más rápido o meter en la nevera como mínimo 2 horas antes de servir.
Si encontráis el sabor de la limonada un poco dulce, podréis agregar más zumo de limón o al contrario, si está muy fuerte de sabor, pues más agua o cubitos de hielo (cuando se derritan, naturalmente es como si añadís un poco de agua extra).




Nota: Estaréis pensando en un montón de posibilidades que os daría el añadir algún ingrediente extra, como hojas de menta fresca, flores de lavanda, jengibre rallado... pero ya sería otras variedades de limonada; aquí os doy mi receta básica, y más adelante os enseñaré las muchísimas versiones que se pueden preparar, os encantarán!! ;)

domingo, 26 de marzo de 2017

Risotto con higaditos de pollo

Ya os hablé en otra receta de los muchos beneficios que tiene incluir hígados a vuestra dieta, por su contenido en hierro y vitaminas A, B y B12 entre otros nutrientes. Hoy os traigo mi receta de risotto con higaditos de pollo (risotto ai fetatini di pollo), un delicioso plato italiano para disfrutarlo en familia y muy fácil de hacer; os encantará!

Ingredientes:
200 grs. de higaditos de pollo, limpios
100 grs. de arroz para risotto (bomba, arborio o carnaroli)
1 diente de ajo, pelado y picado en láminas
1/2 cebolla roja, picada finamente
1 pimiento rojo, cortado en tiras finas
4 clavos de olor
1 hoja de laurel
1 litro de caldo orgánico vegetal o de pollo (Aneto)
1/2 vasito de vino blanco seco
Sal y pimienta negra, recién molida
Aceite de oliva
1 ramita de romero, sólo las hojas picadas
Un manojito pequeño de hojas de salvia, picadas
1 cuch. pequeña de colorante alimentario (opcional)
Un puñado pequeño de queso parmesano, recién rallado
1 nuez de mantequilla
Hojas de perejil (para decorar al final)
Elaboración:
Ponemos en un cazo el caldo a calentar, sin que rompa a hervir.
Mientras tanto, en una cazuela mediana con un buen chorrito de aceite de oliva, sofreímos la cebolla y el pimiento rojo en tiras hasta dorar ligeramente. Incorporamos el diente de ajo junto con los clavos de olor, la hojita de laurel, el romero y la salvia y dejaremos unos minutos hasta que el ajo tome color, pero teniendo cuidado que no se queme.
A continuación, añadimos los higaditos de pollo, regar con el vino blanco, subimos el fuego y dejar que el alcohol evapore y los higaditos se cocinen, con unos 10 minutos estará bien. Echar el arroz y remover para que se impregne del aroma del sofrito. En este momento será cuando vayamos regando con el caldo poco a poco con un cucharón sopero, permitiendo que absorba el caldo, antes de añadirle el siguiente cucharón, y cocinando hasta ver que el arroz está suave pero "al dente", aproximadamente unos 20 minutos. Salpimentamos al gusto.
Una vez el arroz esté listo, retirar del fuego, agregar la nuez de mantequilla, el colorante alimentario (si os apetece darle un toque de color) y un buen puñadito de queso parmesano recién rallado, tapamos y dejaremos 1 minutos para que repose.
Justo cuando lo vayamos a servir, espolvorear con un poco de perejil picado y a comer!!



martes, 7 de febrero de 2017

Bizcocho de zanahoria y frutos secos (Carrot and nuts cake)

Tengo un montón de zanahorias en la despensa y recordé un bizcocho muy sencillo y humilde de zanahoria y frutos secos, con un toque de canela (la especia que se enamoró de esta raíz naranja). Sentios libres de usar frutos secos que más os gusten, como nueces, pistachos, avellanas... (usé pistachos; era lo que tenía a mano). Con pocos ingredientes conseguiréis un postre para la merienda muy rico y esponjoso. En casa gusta mucho, tanto que mi mujer le dio un 10, y eso que no es muy amante de los bizcochos!!
Las zanahorias debes de ser crudas, peladas y recién ralladas, así que siempre tened en vuestra cocina un rallador de varios lados, os será de mucha utilidad, a no ser que seáis muy hábiles con el cuchillo y piquéis tan fino que casi parezca rallado, como ninjas... jejeje
Las cantidades de los ingredientes os lo doy tanto en tazas y su equivalencia en gramos y mililitros, siguiendo el anterior post que publiqué (tabla de convertir medidas en la cocina), ya que algunos de vosotros/as me comentasteis por mensaje privado, lo tedioso que llega a ser encontrarse con este inconveniente, y como veis, es más sencillo de lo que parece. ¿Os animáis?

Ingredientes:
2 huevos grandes ecológicos
3/4 taza de aceite de girasol o vegetal (175 ml.)
1 taza de azúcar moreno (220 grs.)
1 cuch. pequeña de extracto de vainilla
1 cuch. pequeña de levadura química (polvos de hornear)
1 cuch. pequeña de bicarbonato sódico
1 cuch. pequeña de canela molida
Un pellizco de sal marina
1 y 1/2 tazas de harina de trigo (210 grs.)
1 y 1/2 tazas de zanahoria rallada (225 grs.), aprox. 3 zanahorias medianas
1/2 tazas de pistachos pelados y picados toscamente (50 grs.)
Azúcar glass, para espolvorear al final
Elaboración:
Precalentar el horno a 180º C y forramos una bandeja de horno con un pliegue de papel vegetal y untado con un poco de aceite de girasol (yo he usado una bandeja de 30x19 cm.).
En un bol grande, batir con una varilla de mano los huevos con el azúcar, el aceite de girasol y el extracto de vainilla, hasta que todo esté homogéneo. Luego en un cuenco mezclamos la harina junto con la levadura química, el bicarbonato, la canela molida y un pellizco de sal, y suavemente ir agregando al otro bol. Veremos que va adquiriendo una consistencia muy densa y os costará trabajo remover, así que ir suavemente.
Ahora, cambiamos la varilla por una lengua de pastelería o paleta y añadiremos la zanahoria rallada y los pistachos e ir mezclando con movimientos envolventes hasta incorporar todo bien. Verter el preparado en la bandeja y hornear unos 35-40 minutos, o hasta insertar un palito de madera en el centro y si sale limpio, estará listo. Pasado este tiempo. sacar del horno y dejaremos enfriar, antes de desmoldar.
Justo para servirlo, espolvorear con un poco de azúcar glass y cortarlo en cuadraditos. Estará delicioso con un té o café.
Esta receta se la voy a dedicar a nuestra amiga María, que hace unos días sufrió un aparatoso accidente y está en casa sin poderse mover. Así que le llevamos varios bocaditos de este rico bizcocho, y hacerle un poquito más feliz su recuperación!! :)




miércoles, 25 de enero de 2017

Potaje de habichuelas (otra versión)

Aprovechando que estamos en Enero y hace muchísimo frío, os traigo otra versión de mi receta de potaje de habichuelas con chorizo. Un plato rico y reconfortante para combatir el invierno y aportar un plus de energía.

Ingredientes:
300 grs. de habichuelas (alubias blancas)
Un trocito de chorizo (50 grs. aprox.), cortado en rodajas de 2 cm. de grosor
1/2 pimiento verde, sin semillas y picado
1/2 cebolla roja, picada finamente
2 dientes de ajo, pelados y laminados
4 clavos de olor
1 cubito de caldo vegetal ecológico
1 hoja de laurel
Un manojito de perejil fresco, picado
Aceite de oliva
Sal y pimienta negra, recién molida
Elaboración:
Desde la noche anterior (en la víspera), pondremos en remojo las alubias blancas en una cazuela o un bol mediano, para que hidraten.
Al día siguiente, echaremos en una olla grande las legumbres bien escurridas del agua de remojo, junto con la hoja de laurel, un pellizco de sal y cubrimos con agua. A continuación poner a fuego medio y dejamos hasta que rompa a hervir, espumando de vez en cuando con ayuda de un cucharón o espumadera.
Mientras tanto, en una sartén con un chorro de aceite de oliva, saltear la cebolla picada y el pimiento; justo cuando la cebolla torne transparente, agregamos los ajos, los trocitos de chorizo y los clavos de olor, salteando todo unos minutos para sacar el aroma a los ingredientes. Retiramos del fuego y dejamos a un lado reservado.
Cuando el potaje lleven unos 40 min. de cocción, incorporamos el sofrito de la sartén junto con el cubito de caldo, salpimentar al gusto y dejaremos a fuego lento hasta que las alubias estén tiernas (unos 40 min. más aprox.)
Justo antes de servir nuestro potaje, espolvorear con perejil picado y listo para comer, acompañado con unas rebanadas de pan rústico, si gustáis!!



miércoles, 21 de diciembre de 2016

Eggnog (Ponche de huevo navideño)

El otro día buscaba inspiración en recetarios antiguos para el menú navideño de este año, y recordé un postre clásico inglés llamado Eggnog. Pensé en daros mi versión, para que lo podáis preparar en casa, pero antes os hablaré un poco acerca de este dulce y cremoso postre. Eggnog o "ponche de huevo", es una bebida elaborada con leche, azúcar, especias y yemas de huevo, muy popular en Norteamérica e Inglaterra, durante la Navidad y el Día de Acción de Gracias.
El significado literal de la palabra Eggnog es "huevo dentro de una taza", "nog" proviene de un dialecto del inglés antiguo de los pueblos del Este y que se usaba para describir una especie de cerveza bastante fuerte de sabor, también conocida como "grog" y solía servirse en tazas o copas pequeñas de madera.
Ok, pues según tengo entendido y coincidiendo con muchos historiadores, esta bebida nace en el siglo XIV en Inglaterra, una versión del conocido "posset", un postre muy británico también y de origen Medieval, elaborado en principio con leche caliente y esta cerveza antes mencionada. El añadido de huevos fue mucho después, a finales del 1700 en Norteamérica, por los colonos ingleses, que al llegar allí y ver la cantidad de granjas de gallinas y productos lácteos, y sustituyendo la cerveza u otra bebida alcohólica por ron, gracias al comercio desde las costas del Caribe, pues salía mucho más rentable.
En España esta bebida no fue muy popular, quizás por ser un alimento solo apto para gente de la corte y para los monjes, pero si es verdad que existe una versión con yemas de huevo y vino dulce de Jerez, normalmente dado a los enfermos febriles como remedio casero y así aliviar sus síntomas; mi abuela lo tomaba de pequeña!
Y ahora me pongo un "ridículo" jersey de renos y gorro de Papa Noel para daros mi receta, tomad nota:

Ingredientes:
4 yemas de huevos ecológicos
600 ml. de leche entera
100 grs. de azúcar blanco
2 clavos de olor
1 chupito de whisky u otro licor (opcional)
1 cuch. de extracto de vainilla
1 cuch. grande de harina de maíz
1 palito de canela
Para decorar al final:
Una pizca de nuez moscada molida
1/2 cuch. pequeña de canela molida
Un poco de merengue suizo (opcional)
Elaboración:
En un cazo echamos la leche junto con el azúcar, los clavos de olor y el palito de canela a fuego lento durante unos 10 min. sin que rompa a hervir. Después apartamos del calor y dejaremos templar, para que las especias desprendan sus aromas.
Mientras tanto en un bol, batir las yemas con la harina de maíz y ponemos a fuego medio una cazuela con agua hasta la mitad, lo bastante grande como para que quepa el cazo donde está infusionando la leche con las especias. Retirar el palito de canela y los clavos de olor y verter suavemente la leche en el bol de las yemas batidas sin dejar de remover. Una vez hecho esto, devolvemos la preparación al cazo y ponemos a cocinar al baño María en la cazuela con agua hirviendo y sin parar de remover con la varilla manual unos 20 min. o hasta ver que comienza a espesar ligeramente. En este punto se puede añadir el whisky u otro licor al gusto y el extracto de vainilla para dar un toque especial. Retiramos del calor y vertemos en tazas o vasos, cubrir con un pliegue de papel film para evitar la formación de costra en la superficie y dejar enfriar antes de meter en la nevera como mínimo 3 h. antes de tomarlo. Si por el contrario no lo queréis frío, pues en cuanto temple estará listo para "hincar" la cucharilla.
Justo antes de servirlo, os recomiendo que pongáis un buen pegote de merengue recién montado y espolvorear con un pellizco de nuez moscada y canela molida. Este delicioso postre navideño os hará sonreír de felicidad en cuanto lo probéis!! :)