viernes, 24 de junio de 2011

Calabacines salteados con piñones y eneldo

Si vive en vuestro hogar algún miembro de la familia que no sea muy amigo de las verduras, no os preocupéis por este plato, pues seguro que lo aceptarán en cuanto lo prueben porque no tiene nada que ver con las clásicas recetas de calabacines.
Siempre digo que tenemos la suerte de tener una gran variedad de hierbas aromáticas a nuestro alcance y muchas veces por miedo no la usamos en nuestros platos. Pero os animo a que seáis valientes e incluid hierbas tan maravillosas como aquí he usado en eneldo, que va genial tanto con verduras como con el conocido salmón o la trucha.

Ingredientes:
1 calabacín mediano
1 diente de ajo, cortado en láminas
Aceite de oliva
1/2 cebolla picada en juliana
Sal y pimienta negra recién molida
Un pellizco de eneldo seco
Un puñadito de piñones pelados
Elaboración:
Cortamos en rodajas finas el calabacín o también lo podemos cortar a lo largo en láminas finitas con ayuda de un pelador de patatas.
En una sartén grande salteamos el ajo en láminas con un chorrito de aceite de oliva. Luego incorporamos la cebolla picada y un pellizco de sal y pimienta. Remover bien y dejaremos a fuego vivo unos minutos.
Mientras tanto tostamos en otra sartén los piñones hasta que adquieran un poco de color. Cuando estén, lo incorporamos al calabacín, espolvoreamos con el eneldo y servimos bien caliente.


Nota: En vez de usar piñones, podemos tostar unas almendras laminadas o nueces en trocitos y también nos quedará muy bien.