Puedo decir que oficialmente estos son mis primeros cakes salados que he preparado y sin prejuicios os digo que han encantado en casa! La receta la encontré en el blog "
Desirvientadas" de mi amiga Yolanda de donde soy un fiel seguidor y si no lo conocéis, de verdad que no os lo podéis perder porque no tiene desperdicio, tanto las buenísimas recetas como sus estupendas intro de cada post tan amenas, donde pasas un buen rato agradable leyéndolas! Yolanda, va por ti guapísima!, sigue así sorprendiéndonos con tus delicias!
Ingredientes:
300 grs. de harina de trigo
250 ml. de suero de leche o leche agria (buttermilk)
100 grs. de aceitunas negras s/h (25 olivas) + unas cuantas para decorar
1 cuch. de bicarbonato sódico
Un pellizco de sal
Un pellizco de pimienta negra recién molida
160 grs. de atún en conserva (2 latas pequeñas)
3 huevos ecológicos
100 ml. de aceite vegetal
Un buen pellizco de orégano seco
100 grs. de queso de untar (para decorar) o trocitos de queso y tomate...
Elaboración:
Primero vamos a preparar el suero de leche, echando en 250 ml. de leche entera a temperatura ambiente el zumo de 1/2 limón y esto hará que la leche se corte y comience a ponerse agria espesándose ligeramente. Dejamos reposar unos 15-20 min. para que el proceso se complete bien.
Encendemos el horno a 200º C para que se vaya precalentando.
Cortamos las olivas en trocitos o por la mitad y dejamos a un lado reservadas. Yo personalmente me gusta encontrarme trocitos en la preparación porque así además de quedar mas bonito, se lo que estoy comiendo.
Mientras tanto en un bol echamos los huevos junto con un pellizco de sal y el aceite vegetal, batimos todo bien. Luego añadimos el suero de leche removiendo de nuevo para que todo mezcle. En otro bol echamos la harina tamizada junto al bicarbonato y este lo volcamos poco a poco al bol del huevo batido removiendo de nuevo para que la harina se integre con los demás ingredientes.
Ahora es el momento de cambiar la varilla de batir por una cuchara de madera o una lengua pastelera y agregamos las olivas en trocitos, el atún bien escurrido de su aceite y desmenuzado junto al orégano seco para dar ese punto de aroma a nuestros cakes. Mezclamos con movimientos envolventes para que se integren bien estos ingredientes y la masa quede esponjosa. Rellenamos capsulitas de magdalenas o si no tenéis lo echáis en un molde rectangular para bizcochos bien engrasado así evitaremos que se pegue durante el horneado y metemos al horno unos 20 min.
Pasado este tiempo, dejamos enfriar y desmoldamos con cuidado para que no se rompan, decorando con el queso ligeramente batido con ayuda de una manga pastelera con boquilla mediana y una aceituna por encima o si lo queréis decorar de otra forma pues con unos trocitos de tomate y queso unidos con un palillo... etc, lo dejo a vuestro gusto!
Se convertirán en un aperitivo estupendo para la comida del medio día o una cena diferente donde el sabor rico de los ingredientes unido a la suavidad del bizcocho serán los protagonistas sin duda!
Nota: Os aclaro que para la receta he usado moldes de cakes pequeños de silicona y no hace falta engrasarlos y como solo tengo 6 unidades, el resto de la masa la metí en un molde alargado engrasado con mantequilla y hornee el mismo tiempo que los cakes pequeñines!
También os sugiero que lo acompañéis con una ensalada de tomate y queso feta simplemente aliñada con unas gotas de vinagre balsámico y un buen chorrito de aceite de oliva.