viernes, 23 de octubre de 2015

Stroganoff de ternera y arroz cocido

Cualquier restaurante decente debería tener en su carta este plato de ternera, donde su origen se remonta al siglo XIX, creado por un chef que trabajaba para el conde y general ruso Pável Aleksándrovich Stróganov, dándole el nombre del apellido a la receta y tras presentarse a una competición de cocina en la ciudad de San Petersburgo, la cual ganó.
Tiempo después, durante la Segunda Guerra Mundial y tras la caída del Imperio ruso, la receta se hizo muy conocida en muchas partes de Asia. En los años 50, gracias a los inmigrantes rusos y chinos la hicieron popular en Estados Unidos y desde entonces hasta nuestros días, siempre servido con arroz cocido.

Ingredientes:
200 grs. de arroz de grano largo
400 grs. de filetes de ternera de buena calidad
1 cebolla roja mediana, picada en juliana
2 dientes de ajo, pelados y laminados
Aceite de oliva
1 cuch. de pimentón ahumado
Un buen puñado de champiñones, picados en láminas
Un manojito de perejil, separado los tallos de las hojas
1 nuez de mantequilla
1 chupito de brandy
1 pepinillo en vinagre, cortado en láminas finas
Sal y pimienta negra, recién molida
La ralladura de 1/2 limón
100 ml. de crema agria o yogur tipo griego
Elaboración:
Lo primero que vamos a hacer es cocer bien el arroz, y os daré un truco para que os quede en su punto sin pasaros, así que tomad buena nota; Echar el arroz en una taza donde quepa bien la cantidad y tendréis que usar el doble de agua hirviendo para cocerlo. Esta medida es exacta para obtener un arroz suelto, esponjoso y al dente. Así que en una sartén mediana con un chorrito de aceite de oliva, saltear 1 minuto los granos de arroz hasta ver que se vuelven translúcidos, y seguido incorporar el doble de agua hirviendo con un pellizco de sal marina, semitapar la sartén y dejar cocinar unos 12-15 minutos, que será el tiempo necesario para que el arroz esté listo.
Mientras el arroz se cocina, cortamos los filetes de ternera en tiras finas de 2 cm. de grosor, salpimentamos generosamente y espolvorear con el pimentón molido, dando un ligero masaje para que los sabores se impregnen en la carne. Dejamos a un lado reservado.
En una cazuela con un chorrito de aceite de oliva, salteamos la cebolla y los dientes de ajo hasta que comience a tomar color. Seguidamente retirar a un bol y escurrir el aceite de nuevo a la cazuela, donde saltearemos los champiñones hasta que doren. A continuación añadir la carne junto con los tallos de perejil picados toscamente, la mantequilla y el chupito de brandy, además del sofrito de la sartén. En este punto si sois valientes, acercáis la llama de una cerilla a la cazuela para flambear, sino pues dejáis unos minutos para que el alcohol se evapore. Pero realmente la magia del plato es armarse de valor y flambear!! :)
Una vez el alcohol haya evaporado, espolvorear con la ralladura de limón y añadimos la crema agria o el yogur, dejando cocinar otros 4 minutos más.
Justo antes de servir, espolvoreamos con las hojas de perejil reservadas, el pepinillo en láminas y el arroz perfectamente cocinado en un cuenco!




Sugerencias: No tengo que decir si encontráis champiñones silvestres o setas de calidad, se sustituyen por los del mercado que he usado en la receta, tan solo quería que todos/as tuvieseis la oportunidad de cocinar este plato, pues son más fáciles de encontrar.

domingo, 18 de octubre de 2015

Los colores de la huerta y sus beneficios

La naturaleza es sabia y mágica!
Los colores tan variados que encontramos en la huerta se debe a unos compuestos llamados fitoquímicos, donde se hayan los fitonutrientes responsables del colorido de las frutas y verduras, además de su sabor. Esta sustancia ayuda a las plantas y árboles a protegerse de los rayos ultravioletas y a combatir infecciones bacterianas, virales y micóticas permitiendo defenderse y resistir a las inclemencias del tiempo, al ataque de los insectos... etc

¿Cómo nos ayudan estos compuestos?
Sabemos bien lo importante que son para nuestro organismo las vitaminas y minerales. Los fitonutrientes no tienen ningún valor nutricional pero poseen otras importantes funciones como son potentes antioxidantes que protegen nuestro ADN celular, previniendo mutaciones responsables de enfermedades como el cáncer, artritis, diabetes, arteriosclerosis, problemas cardiovasculares, envejecimiento... etc. Además los antioxidantes de los fitonutrientes depuran el cuerpo de sustancias tóxicas y refuerzan el sistema inmunológico.

¿Qué color comer?
En una dieta saludable los médicos recomiendan tomar como mínimo 5 piezas de frutas o verduras variadas al día. Y partiendo de aquí os voy a contar los beneficios y propiedades según su color.

Frutas y verduras de color naranja:
Son ricas en potasio, ácido p-cumárico, flavonoides, betacaroteno (responsable de la vitamina A), antioxidantes, bixina, luteína, quercetina (flavonoides con propiedades analgésicas, antibacteriales, analgésicas, antiulcéricas, antiasmáticas... etc), alfa caroteno... etc
Las verduras y frutas de este color son ideales para el sistema cardiovascular, potentes depurativas, ayudan a fortalecer la vista gracias a la vitamina A y erradicar enfermedades de la piel, protegen contra el cáncer y aumentan las defensas del cuerpo, combaten alergias y enfermedades infecciosas, ayudan a inhibir la formación de prostaglandinas inflamatorias, favorecen la producción de encimas reparadoras y son una excelente fuente de la juventud y el bienestar general.
En este grupo encontramos: naranjas, papaya, melocotones, zanahorias, albaricoques, melón cantaloup, calabazas, pimientos y chiles anaranjados, mandarinas, maracuyá, nectarinas, nísperos... etc

Frutas y verduras de color amarillo:
Son ricas en antioxidantes, betacaroteno, vitamina C, alfa caroteno, ácido fenólico, potasio... etc
Las verduras y frutas de este color son excelentes depurativos, ideales para limpiar la sangre e intestinos, ricas en antioxidantes que combaten el cáncer, estimulan la producción de glóbulos blancos y fortalecen los vasos sanguíneos (en especial el pomelo amarillo, la piña, el pimiento amarillo y la guayaba). También son excelentes para ayudar a cicatrizar las heridas y combatir infecciones.
En este grupo encontramos: guayabas, carambolas, chiles y pimientos amarillos, maíz, limones, mango, piña, manzanas golden, ciruelas amarillas, membrillo, papaya amarilla, plátanos y bananas, pomelos amarillos... etc

Frutas y verduras de color blanco:
Son ricas en ácido clorogénico, potasio, selenio, flavonoides, isoflavonas y antioxidantes.
Las verduras y frutas de este color contienen potentes antioxidantes, combaten infecciones, depuran y refuerzan las defensas generales en todo el organismo, fomentan la producción de enzimas protectoras, evitan el envejecimiento y combaten problemas circulatorios y de la piel. Excelentes para combatir infecciones y fiebres. Protegen contra el cáncer, estimulan la producción de glóbulos blancos y son poderosos antibacteriales, antimicóticos y antiinflamatorios.
En este grupo encontramos: ajo, cebolla blanca, champiñones y setas, soja, espárragos blancos, coliflor, patatas, nabos, col blanca, lichis, melón piel de sapo, rábanos blancos, uvas blancas, pepino, manzanas, peras, endibias... etc

Frutas y verduras de color morado:
Son ricas en niacina, potasio, vitamina C, ácido fenólico, flavonoides, antioxidantes y betacianina.
Las verduras y frutas de este color protegen de la oxidación de las vitaminas, las enzimas y las hormonas. Mantienen el equilibrio de la presión arterial, favorecen la acción de enzimas reparadoras, estimulan la producción de glóbulos blancos y bloquean la formación de carcinógenos.
En este grupo encontramos: cebolla morada, arándanos negros, remolacha morada, moras, berenjenas, uvas moradas, ciruelas negras, col lombarda, higos... etc

Frutas y verduras de color rojo:
Son ricas en antioxidantes, flavonoides, potasio, ácido fenólico, quercetina, alfa caroteno, betacaroteno, ácido clorogénico... etc
Las verduras y frutas de este color son excelentes antioxidantes que protegen el ADN, mejoran la circulación sanguínea, limpian y eliminan sustancias tóxicas y nocivas en el cuerpo, disminuyen la formación de placas de colesterol en la sangre, y bloquean la formación de coágulos peligrosos. Por otra parte, los vegetales con este color protegen contra la luz ultravioleta y las quemaduras solares.
En este grupo encontramos: fresas, frambuesas, arándanos rojos, sandía, ciruelas rojas, chiles rojos, pimientos rojos, granada, tomate, rábano rojo, uvas rojas, pomelo rojo, cerezas... etc

Frutas y verduras de color verde:
Son ricas en vitamina C (como el limón, el chile y los pimientos verdes son poderosos antioxidantes, ricos en esta vitamina), contienen clorofila (excelente depurador sanguíneo), potentes antioxidantes, flavonoides, potasio, selenio, vitamina K (sobre todo en chiles, pimientos verdes, las alcachofas, col y el apio). Favorecen la producción de enzimas reparadoras y estimulan las defensas del cuerpo. Son ricas en fibra dietética.
Al contener dosis elevadas de clorofila son excelentes depurativos y ayudan a combatir enfermedades de todo tipo, sobre todo infecciosas y degenerativas. Combaten alergias, refuerzan el sistema inmune y previenen el envejecimiento.
En este grupo encontramos: limas, brécol, acelgas, espinacas, lechuga, guisantes, apio, alcachofas, brotes germinados, aguacate (excelente fuente de antioxidantes y vitamina E), berros, cilantro y perejil, pimientos y chiles verdes, kiwi, judías verdes, coles de bruselas... etc


Nota: Ahora conocemos mejor los colores de las frutas y verduras junto a sus beneficios y nutrientes, para llevar una dieta sana y equilibrada.