viernes, 24 de septiembre de 2021

Bouquet garni


En esta ocasión os quiero enseñar qué es y cómo se prepara un bouquet garni, así que tomad nota. Estas palabras proviene del francés y significan "ramillete atado", haciendo referencia a un manojito de hierbas aromáticas atadas con hilo bramante para luego incluirlo en multitud de recetas como en guisos de carne, sopas, caldos vegetales..., etc, también lo podemos formar con alguna que otra verdura cortada en juliana (tiras finitas), tales como apio, zanahoria o cebolleta. El ramillete se introduce en la cazuela a mitad de cocción o al final y se retira justo cuando la receta esté lista, ya que ha cumplido su maravillosa función; dar aroma y sabor al preparado.


No existe una receta básica para preparar un bouquet garni, y según lo que vayamos a cocinar se elabora de un modo u otro, pero os daré una pequeña orientación: si queréis preparar un guiso otoñal con carne de caza como conejo, venado o perdices, os recomiendo usar hierbas aromáticas potentes para formar el ramillete como el señor tomillo, laurel, romero.... etc. Si lo que os apetece es cocinar una sopa ligera, entonces unos tallitos de perejil, estragón, salvia y una zanahoria cortada en juliana por ejemplo, estará estupendo!! Os decantáis por un guiso italiano con salsa de tomate y cerdo, pues formar un bouquet garni con romero, laurel y albahaca y saldrá delicioso.
También se puede aprovechar las capas exteriores y más duras de los puerros para crear un paquetito donde se incluya varias hierbas aromáticas y luego atamos, asegurando que quede bien cerrado, estará listo para utilizarse.



Se puede hacer tanto con hierbas aromáticas frescas como con secas, pero si usáis estas últimas tendréis que envolverlas con un paño limpio, gasa o un saquito de tela y luego atarlo, así nos evitaremos que queden trocitos regados por todo el preparado, estropeando la receta por completo!!


Si no disponéis de hierbas aromáticas frescas en vuestra casa, la opción B es comprarla en el mercado ya preparado o decirle a vuestro tendero que os lo prepare al gusto. Con una sonrisa, estoy seguro que os lo hace sin problemas!!

jueves, 12 de agosto de 2021

Mini tartas de ciruelas


Estas pequeñas tartas son muy simples de preparar y se hacen en menos de 30 minutos. Es una opción deliciosa por si tenéis invitados en casa o simplemente daros un capricho dulce para una tarde, acompañado de un té o un smoothie de frutas. Tengo que decir que os sintáis libres de usar otra fruta como melocotones, nectarinas, albaricoques, bayas del bosque... etc.



En casa siempre me gusta tener en el congelador unas láminas de hojaldre por si acaso, ya que es bastante socorrido y siempre una buena opción. Hace tiempo os comenté que el hojaldre es mejor hacerlo casero, aunque es una receta algo tediosa y en el mercado venden láminas de buena calidad, que por unos pocos euros os ahorraréis mucho trabajo en vuestra cocina!! ;)


Ingredientes:
2 láminas de hojaldre refrigeradas o descongeladas (1 pack)
1 huevo ecológico, batido con un chorrito de agua o leche
4-5 ciruelas medianas, sin hueso y cortadas en gajos finos
Azúcar blanco o azúcar moreno, para espolvorear al final
Elaboración:
Comenzaremos precalentando el horno a 180º C y forrar una bandeja con un pliegue de papel vegetal.
Disponemos las láminas de hojaldre sobre la mesa de trabajo enharinada y cortamos con ayuda de un cortapastas la masa en rectángulos o cuadrados medianos, pintar bien cada base con huevo batido, e ir colocando los gajos de ciruelas en medio de cada cuadradito de masa, dejando un pequeño margen por los lados (cuando comience a hornearse, los lados subirá y harán una especie de borde quedando el centro perfecto con la fruta caramelizada). Ahora, espolvorear con un poco de azúcar por encima y horneamos unos 15 a 17 minutos, o hasta ver que la superficie torne a un precioso color dorado (ir haciendo esto por tandas, hasta completar las mini tartas).
Retirar del horno y dejamos enfriar antes de servir como más os guste, por ejemplo una bolita de helado, un poco de crema chantilly, crema pastelera (como lo he acompañado) o así tal cual que también están deliciosas!! :)


domingo, 25 de julio de 2021

Agua fresca de sandía


El agua fresca es una bebida muy popular en la gastronomía de México y básicamente es la combinación de pulpa de fruta, agua y en ocasiones un poco de azúcar para endulzar según la fruta que se use en cada ocasión, también llamada agua fresca de sabores o refrescos en algunas partes del sureste del país.
Las versiones más comunes son el agua fresca de melón, agua fresca de fresa, limón y pepino o la que yo os traigo, agua fresca de sandía. Aunque las combinaciones son infinitas y al ser una bebida sin alcohol es apta para niños y mayores.
Los orígenes de esta bebida mexicana son inciertos, pero según algunos escritos se sabe que su elaboración es bastante antigua.
El término "fresca" como habréis podido intuir, se debe a que la temperatura de la bebida debe estar unos cuantos grados por debajo de la temperatura ambiente, pero no helada, es por eso que no se añade cubitos de hielo, simplemente con mantener todos los ingredientes el tiempo considerable en el refrigerador es suficiente.


Para preparar esta receta solo necesitamos 3 ingredientes y una licuadora. En serio, eso es todo. Quizás la parte más elaborada del proceso sería retirar la piel y las pepitas a la sandía, aunque tampoco es para tanto!!
Solo verter la sandía, el agua de coco y el zumo de lima en una licuadora y dejemos que la magia suceda. En solo unos cuantos minutos, podremos relajarnos con un buen vaso de agua fresca refrescante junto a una novela o en una tarde de tertulia entre amigos.


Ingredientes:
300 grs. (2 tazas de pulpa de sandía), sin pepitas y cortadas en dados
250 ml. (1 taza) de agua de coco
El zumo de 1 lima
Hojas de hierbabuena (para decorar)
Elaboración:
Antes de comenzar con la receta, os recomiendo colocar todos los ingredientes varias horas en la nevera o incluso durante la noche, para que estén bien fríos.
Ahora, echaremos los ingredientes en el vaso de la batidora y pulsar unos segundos para triturar todo bien, hasta formar un batido suave.
En este momento lo podréis pasar por un colador de malla fina y retirar cualquier posible partícula de pulpa de la fruta o hacer como yo, que tampoco me importa. Ya solo nos queda servir, o volver a colocar en la nevera hasta el momento de tomarlo bien fría. A disfrutar en estos días de calor veraniego!! :P



Consejos mágicos:
¿Colar o no colar?
Esta bebida de agua fresca terminará con un pequeño adorno espumoso cuando la sirvamos en vasos y, si os soy sincero, es mi parte favorita. Sin embargo, cuando se asienta (espero que no llegue ese momento, porque esto significará que no la estáis bebiendo) puede comenzar a separarse la pulpa de la fruta del agua y habrá que removerlo un poco.
Si esto os molesta, como os dije antes se puede colar la mezcla a través de un colador para eliminar cualquier posible pulpa de sandía o lima antes de servir. A mi me gusta mucho tal cual, así que no gastaré tiempo en ello.

¿Con o sin pajita?
Si sois del tipo de personas que disfrutan de tomar los refrescos con pajita, entonces agrega una que sea colorida y de papel. No hay nada de malo con las pajitas de metal (aunque no tengo en casa), pero arruinará la estética que busco. Quiero una bebida colorida, ligera, afrutada y refrescante, no un vaso frío, tedioso, aburrido y poco comprensivo, que confunda combinaciones de colores. Aunque, ahora que lo pienso, es una bebida fría pero no me refiero a la temperatura sino la estética... uppp creo que me estoy yendo por mi lado perfeccionista aburrido!! :D

Agregar una guarnición
Podemos colocar una rodajita de lima en el borde de cada vaso o una ramilla de hierbabuena o menta, para darle un toque de color y sabor extra. ¿Queréis dar otro paso más allá? Poner un triángulo de sandía como guarnición y os ahorraréis de contar a vuestros invitados de qué es la bebida!! jajajaja, es broma!!

sábado, 15 de mayo de 2021

Nísperos en almíbar


¿Me creéis si os cuento una cosa? En casa de mis padres tengo un árbol mega grande de níspero que tiene justo mi edad, 42 años. Lo sembró mi padre cuando nací y aún sigue el campeón dando cada año un montón de fruta. La variedad de la que os hablo es Golden nuger y es la que he utilizado para esta receta, ya que la pulpa aguanta mejor la cocción en el almíbar, aunque existen otras variedades de nísperos que se pueden usar. Para que lo tengáis en cuenta!!
Mi padre desde niño me decía: vamos a recolectar los nísperos que estén a nuestro alcance y los de más arriba, pues para los pájaros que les encantan, hay que ser generosos y compartir. Es algo muy mágico ver la variedad de aves que vienen a darse el festín de fruta como gorriones, tórtolas, mirlos, estorninos... Me encanta! :D
Los nísperos para la recolección deben de estar en su punto de dulzor y color anaranjado, pero no demasiado maduros ya que no aguantarían bien la cocción, a no ser que queráis preparar mermelada o confitura.


Como dato curioso, el níspero es originario del Lejano Oriente donde era utilizado como un árbol ornamental para huertos y jardines. Se cree que procede concretamente del sur de China y desde allí pasó a Japón. En el siglo VI aparecen varios escritos donde se recoge el cultivo de este árbol en ambos países. Más adelante desde Japón se exportó a Europa y África, llegando a mediados del siglo XVIII al viejo continente europeo.


Para mencionar los beneficios de esta deliciosa fruta, diré que entre los muchos minerales que contiene destaco el potasio y el calcio y en menor medida fósforo, hierro y magnesio. También es una fuente importante de vitaminas B1, B2 y C.
Los nísperos poseen propiedades digestivas y depurativas, pues es una de las frutas con más cantidad de fibra y esta ayudará a reducir los niveles de colesterol en sangre. También, gracias al contenido en pectina, ácidos orgánicos (presentes en todas las variedades de frutas) y nivel destacable de taninos, facilitan la digestión, el tránsito intestinal y por último, tiene propiedades antiinflamatorias; consumo ideal para las personas que tengan problemas gastrointestinales. Además comer nísperos funciona como diurético porque aumenta la producción de orina.
Si os ha gustado y queréis saber más acerca de estos pequeños dulces de primavera, escribidme en la cajita de comentarios y más adelante subiré un post completo al blog contando algunas curiosidades, pinceladas de su historia y demás cositas! :)

Ingredientes:
1 kg. de nísperos (sin pelar y con los huesos)
1 litro de agua mineral, más un extra para el baño de la fruta
500 grs. de azúcar blanco
El zumo de 1 limón
1 palito de canela
Unas 4-5 vainas de cardamomo, ligeramente aplastadas
Unas hojas de menta fresca (para decorar)
Elaboración:
Vamos a comenzar preparando el almíbar ligero en una cazuela grande con el agua mineral, el azúcar blanco, el palito de canela y las vainas de cardamomo a fuego bajo y dejando cocinar unos 30 minutos. La canela y las semillas de cardamomo aportarán un delicado aroma a la fruta que me apasiona, pero también lo podéis aromatizar con unas mondas de naranja o limón, hojas de menta, ramitas de lavanda... etc.
Mientras el almíbar se va haciendo, pelar y retirar las semillas a los nísperos con ayuda de un cuchillo. ¿Cómo lo hago?, pues bien, primero retiro el extremo del tallo y base, pelo la fruta y practico un corte a lo largo para poder sacar bien las semillas. También podéis cortar por la mitad cada fruta; pero yo lo hice de esta forma porque los nísperos quedan enteros y cuando le demos el baño en el almíbar, no se romperán.
Conforme vayamos terminando de preparar las piezas de fruta, ir colocando en un bol grande con agua y zumo de limón, para evitar la oxidación.
A continuación ir echando la fruta al almíbar con ayuda de un cucharón de madera y cocinamos unos 5-6 minutos, dándoles la vuelta o rociando con el almíbar por encima de los nísperos para que tomen todo el aroma (esto hay que hacerlo con mucho cuidado y delicadeza, porque la fruta podría deshacerse).
Ya tan solo nos queda dejar templar un poco y colocaremos con el mismo cucharón los nísperos en un frasco o frascos de cristal esterilizados con cierre hermético y cubrir con el almíbar toda la fruta. El palito de canela y el cardamomo lo podéis retirar o dejar junto a los nísperos, eso ya como más os guste, si se deja lo que hará es aportar más aroma aún al almíbar.
Una vez frío, lo guardamos en la nevera y listo para servirlo en mi caso con yogurt tipo griego, pero también vale como relleno en tartaletas, bizcochos... servido con helado!
Si por el contrario no lo vais a comer en unos días, me refiero si lo queréis guardar en la despensa para alguna ocasión especial, entonces colocar el frasco bien cerrado en una cazuela al baño María unos 10 minutos para que la tapa haga vacío y se cierre herméticamente. Dejamos enfriar por completo y guardar en la despensa hasta su uso.


lunes, 19 de abril de 2021

Crema de espárragos trigueros


Me encanta cocinar con ingredientes de temporada, porque los encuentro frescos, en su punto óptimo de sabor y por lo general más económicos que en otro momento del año. Ahora mismo, los espárragos están desde mediados de marzo hasta principios del mes de mayo, aunque en el mercado los encontrareis casi todo el año. Pero como os digo, prefiero darles un buen uso en su momento y encima tengo la gran suerte de que hace un par de años, mi hermano me regaló varias plantitas esparragueras pequeñas, y las sembré justo al lado de la verja de la huerta de los Duendes. Tras mucha paciencia, cariño y esmero, he podido recolectar hace unos días varios manojos.
Los espárragos se prestan a multitud de recetas, por ejemplo al grill con un aliño de limón y pétalos de Parmesano, gratinados al horno con bechamel, salteados con ajo y romero...... etc. En esta ocasión os traigo una rica y delicada crema de espárragos trigueros con un toque fresco de menta y bacon crujiente en daditos, que llevará a vuestro paladar a un nuevo nivel.
Muchas personas suelen reservar las puntas y saltearlas en un poco de aceite de oliva para servirlas al final, pero le quise dar un giro diferente. Si queréis esta versión vegetariana o vegana, entonces omitir el bacon y/o bien podéis servir vuestra crema con las puntas de los espárragos, unos pétalos de Parmesano, picatostes de pan frito o almendras laminadas por encima!!


Ingredientes:
2 manojos de espárragos trigueros (300 grs. aprox.)
1 patata mediana
1/2 cebolla blanca
1 puerro mediano
700 ml. de agua mineral o caldo vegetal
1 cuch. pequeña de comino molido
Aceite de oliva
Sal marina
200 ml. de nata para cocinar (17% m.g.)
Un manojo pequeño de menta fresca, solo las hojas picadas y unas ramitas para decorar al final
4 lonchas de bacon ahumado
Elaboración:
En primer lugar, comenzamos cortando en trozos pequeños los espárragos con las manos, desechando la parte del tallo dura y leñosa. Picamos la cebolla y el puerro bien lavado para retirar la posible tierra que pueda contener en su interior y pelamos la patata, cortándola en dados medianos.
En una cazuela grande con un buen chorrito de aceite de oliva, saltearemos la cebolla, el puerro y los espárragos hasta ver que la cebolla comienza a tornarse transparente. En este momento será cuando hay que añadir los dados de patatas, remover con un cucharón e incorporaremos el comino molido, las hojas de menta, un pellizco de sal y el agua o caldo vegetal. Y dejamos cocinar durante unos 30 minutos o hasta ver que los tallos de los espárragos estén tiernos. 
Mientras tanto, en una sartén mediana a fuego bajo cocinamos las lonchas de bacon por ambos lados hasta quedar doradas y crujientes. Luego, cortar con ayuda de unas tijeras de cocina o un cuchillo en trozos pequeños y dejamos a un lado reservado.
Pasado el tiempo, nos toca moler la crema o bien colocando el preparado en una licuadora o pasar la batidora de mano para que nos quede una textura suave. Seguidamente añadir la nata y dejaremos cocinar unos 5-10 minutos más, removiendo con el cucharón para integrar bien los ingredientes y nos quede la crema homogénea, con un precioso color verde claro.
Justo antes de servir bien sea en un tazón, pequeño bol, taza... esparcir las lonchas de bacon cortadas en daditos, decorar con una ramita de menta y a comer!! :)


lunes, 15 de marzo de 2021

Golden milk iced latte


Esta bonita bebida de color brillante es también conocida como leche dorada con cúrcuma, golden latte o leche con cúrcuma, está siendo bastante popular por innumerables beneficios para nuestra salud. 
Recientemente se han publicado muchas recetas en Pinterest o Instagram, pero que en realidad es una bebida que tiene miles de años de antigüedad y ha sido elemento básico en la cocina india durante generaciones. Es como si pensamos en los caldos de la abuela que nos preparaba cuando estábamos enfermos en cama; una preparación muy simple pero usada por las familias, pues igual se ha convertido esta curiosa bebida. 
No estoy seguro si es famosa por su precioso color dorado o por su nombre, ya que en la India se usa como un remedio, y aquí ha llegado como una bebida de moda! :D


Yo voy a indagar un poco más para contaros lo que se esconde detrás de esta bebida, por ejemplo el ingrediente principal es la cúrcuma y se sabe que tiene infinidad de propiedades. Pero en su forma más primaria, Golden Milk se compone de leche que podréis versionar como queráis y os siente mejor como la leche de vaca, cabra, avena, almendras, de soja..... Las especias entre ellas la cúrcuma además de aportar su precioso color dorado a esta bebida tiene propiedades antiinflamatorias, y los demás ingredientes aportar un toque dulce y más atractivo al sabor si cabe destacar.   
Curiosamente, en la India la mezcla de leche infusionada con cúrcuma se le conoce con el nombre de "Haldi Doodh" y es un remedio que las madres indias han estado preparando durante años para calmar a sus bebes enfermos y ayudarlos a dormir. También forma parte de la botica en medicina Ayurveda para ayudar con el insomnio, la tos y los resfriados.
Como os comenté antes, la bebida se ha convertido en popular desde hace poco tiempo y hasta algunas marcas comerciales ya la tienen en su repertorio de productos para la venta al público, pero si os soy sincero, mejor hacerla en casa; ya me entendéis!! Con muy pocos ingredientes, utensilios y un ratito en la cocina, tendréis una rica bebida y beneficiosa para nuestra salud.
La cúrcuma es una especia que posee propiedades que ayudan a reducir la inflamación e hinchazón, además alivia los dolores y molestias asociadas a la artritis. De hecho, algunos estudios sugieren que podría funcionar tan bien como el ibuprofeno
Es bueno siempre acompañar con una pizca de pimienta negra y leche por su aporte de grasas en esta bebida ya que aumenta la absorción de la curcumina, que es el ingrediente activo de la cúrcuma. Os hablaré mejor sobre la cúrcuma y sus propiedades beneficiosas en otro artículo, porque el tema da para mucho. Ahora simplemente si os animáis y apetece aquí dejo mi receta. Espero que os guste!! ;) 


Ingredientes:
500 ml. (2 tazas) de leche de vaca u otra que sea de vuestro gusto, como leche de almendras, de coco, avena... etc, podéis usar la que prefiráis
1 y 1/2 cuch. pequeña de cúrcuma molida
1 cuch. pequeña de canela molida
1/4 cuch. de jengibre molido
Un pellizco de pimienta negra, recién molida
4 cuch. de miel, sirope de arce o melaza
1 cuch. pequeña de extracto de vainilla
Cubitos de hielo, opcional (si queréis tomarlo muy frío)
Elaboración:
En una cazuela vertemos la leche junto con la cúrcuma, canela, el jengibre y la pimienta negra molida y dejar cocinar a fuego medio hasta que rompa a hervir, removiendo de vez en cuando para evitar que la mezcla se queme en el fondo.
Una vez alcanzado el punto de ebullición, echaremos la miel o sirope y el extracto de vainilla dejando cocinar unos 5 minutos y sin dejar de remover para que los sabores se mezclen. Luego retirar del calor y dejamos templar.
En este momento se puede servir tal cual, o dejarla enfriar por completo y añadimos unos cubitos de hielo en cada vaso justo antes de tomarla, como más os guste!!
En la nevera os aguantará bien 1 semana aprox., pero no creo que os resistáis a esperar tanto tiempo... la beberéis antes!! Gracias por vuestras visitas y nos leemos pronto! ;)  


domingo, 7 de febrero de 2021

Fudge de chocolate


Si tengo que colocar en un primer lugar de una lista un postre especial para las personas "chocoholic" o mejor dicho amantes del chocolate, diré estos pequeños bocaditos tan ricos son los que se llevan el gran premio.
Sabéis quienes me conocen que no soy muy fans de los postres tan dulces y este por ejemplo os puede parecer a simple vista, pero si seguís leyendo o mejor dicho si os animáis a prepararlo siguiendo mi receta, creo que os enamorará!!


Pero, ¿qué es fudge? Para saber un poco más, "fudge" proviene de una palabra norteamericana que engloba una especie, diré, de cortaditos de dulce de azúcar, tipo caramelos cristalinos de consistencia ligeramente blanda, aunque yo hice una versión de chocolate.
Entonces aquí me centraré en hablaros de mi receta, para que entendáis mejor los ingredientes y su preparación. Este postre lo he preparado con chocolate semidulce, leche condensada, mantequilla, sal Maldon y extracto de vainilla. Aquí hago una pausa para contaros que se puede usar chocolate negro si os gusta más, chocolate con leche o incluso chocolate blanco..... eso sí, que el chocolate sea siempre de buena calidad para que el resultado final sea delicioso. La mantequilla puede ser sin sal o salada, las dos función perfectamente. ¿Sal en el chocolate?, pues sí y os diré que combina a la perfección, además hay un gran trabajo de grandes maestros chocolateros que usan este ingrediente combinado con el chocolate y es otro nivel, os lo prometo!!. El extracto de vainilla en mi opinión potencia los demás sabores, aparte de dar un toque aromático a vuestros fudges, pero vosotros sentíos libres de versionarlo con otros ingredientes como ralladura de naranja, esencia de menta, un chorrito de licor de avellanas o crema de whisky y para darle aún más textura, podríais agregar unas nueces o almendras picadas.
También comentaros que esta receta aunque pueda parecer algo delicada, no requiere un termómetro de caramelo, es un método muy simple y rápido.


Ingredientes:
1 lata pequeña (396 grs./14 oz) de leche condensada
1/2 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
560 grs. (20 oz) de chocolate semidulce 60% pureza, picado toscamente en trozos
3 cucharadas (30 grs. aprox.) de mantequilla s/sal, cortada en dados a temperatura ambiente, y un poco extra para engrasar el molde
Sal Maldon o sal marina, para espolvorear al final
Elaboración:
Para comenzar con la receta tenemos que forrar un recipiente apto para el calor con un pliegue de papel vegetal y engrasado con un poco de mantequilla derretida para evitar que la mezcla se pegue al fondo. Y no preocuparos si sobresale por los bordes, tampoco hace falta cortar el papel a justa medida; yo he usado una especie de tupper de plástico que aguanta bien el calor de unos 22x15 cm. de tamaño pero vosotros/as podéis usar uno cuadrado de 20x20 cm. o más grande, aunque recordad que si es de mayor tamaño al final los cuadraditos os quedarán más finos y no tan altos. Si utilizáis un recipiente similar al que yo he usado, os quedará perfecto. Dejamos a un lado reservado.
Ahora, en un bol mediano de cristal resistente al calor o un cazo, combinar la leche condensada, el extracto de vainilla, la mantequilla en dados y el chocolate en trozos. Llenamos una cacerola con un poco de agua (aprox. 1/4 de su capacidad) y lo suficientemente grande para que quepa el bol y llevar el agua a fuego medio hasta que rompa a hervir. Luego bajar el fuego y colocaremos el bol encima para cocinar al baño María (el agua no debe tocar el bol), removiendo con frecuencia con ayuda de una cuchara de madera hasta ver que el chocolate se derrita y la mezcla esté completamente suave. Esto no nos llevará más de unos 8 minutos, así que no lo dejéis más tiempo ya que el chocolate se podría quemar y los fudges quedarían agrietados y de textura arenosa, lo justo hasta que el chocolate se derrita!!
Pasado este tiempo, rápidamente retiramos del calor y veremos que la mezcla nos habrá quedado muy espesa (es normal), así que sin perder ni un momento verter en el recipiente reservado y alisar toda la superficie con una espátula de silicona o con la misma cuchara de madera de remover extendiendo bien hasta cubrir todo. Dejamos que temple a temperatura ambiente y a continuación colocar en la nevera un par de horas para que los sabores y la textura se asienten, pero como os digo más abajo no es necesario guardarlo en frío, simplemente en este punto.
Una vez listo, desmoldar con cuidado sobre una tabla de cortar, suavemente retiramos el papel vegetal y cortaremos en dados del tamaño de un bocado e ir colocando sobre una bandeja de servir. Justo un momento antes de llevar nuestros fudges a la mesa, espolvorear por encima de cada cuadradito un pellizdo de escamas de sal Maldon o sal marina y listo!!
Olvidé deciros que también son unos bocaditos muy especiales para regalar a vuestros amigos/as o seres queridos, y le daréis una alegría muy dulce.
Deseo que os haya gustado y animéis a preparar este postre y si os apetece, dejadme un comentario de lo que os pareció estos pequeños fudges de chocolate!! :)




Consejos mágicos: ¿El fudge de chocolate debe refrigerarse?
Ehhhhh, no. Pero sí es verdad que en la receta os indico que coloquéis la bandeja en la nevera unas horas para que tome consistencia, pero no es estrictamente necesario a no ser que vayáis a hacer este postre en pleno verano y viváis como yo en Andalucía (España), que aquí durante los meses estivales es insoportable el calor que hace... jajajaja. Si es así, no olvidéis guardarlo en un recipiente con tapa, porque el aire frío secará el chocolate o pudiese adquirir olores de los demás alimentos.
¿Y se puede congelar este postre? Yo nunca lo he hecho, así que no puedo deciros si es o no una buena idea. Pero no creo que os de tiempo de pensar en ello, ya que os lo comeréis antes!!!