A lo largo de todo este tiempo os he enseñado varias formas de cómo preparar arroz con leche muy diferentes, pero en esta ocasión os traigo una receta familiar. Esta la lleva haciendo mi madre desde que tengo uso de razón y bien aprendida, pues a ser uno de mis postres preferidos y porque me recuerda al sabor de mi infancia, además de ser el primer postre que aprendí de niño a preparar y guardo mucho cariño desde entonces. Ahora me apetece compartirlo con vosotros/as, y por supuesto espero que os animéis en vuestras cocinas a prepararlo!!
Ingredientes:
125 grs. de arroz redondo
500 ml. de leche entera
80 grs. de azúcar blanco
1 palito de canela
La piel de 1/2 limón
Una nuez pequeña de mantequilla (25 grs.)
Canela molida (para espolvorear)
Elaboración:
Comenzaremos lavando los granos de arroz bajo el grifo con agua fría, con ayuda de un colador fino, hasta que salga el agua limpia (al principio tendrá un color blanquecino y luego irá tornando transparente), para retirar el exceso de almidón y quede más suelto durante la cocción.
En una cazuela mediana, calentamos a fuego bajo la leche junto con el palito de canela y el azúcar. En cuanto veáis que comienza a tomar temperatura (sin que llegue a hervir), será el momento de agregar el arroz lavado y bien escurrido y dejamos cocinar unos 25-30 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se apelmace o se pegue en el fondo.
Una vez pasado el tiempo, retirar del fuego e incorporar la nuez de mantequilla y seguidamente lo podréis pasar a un cuenco, en vasitos individuales o dejar en la misma cazuela; como más os guste!! Dejamos enfriar a temperatura ambiente. Luego meteremos el arroz con leche en la nevera, y justo antes de servir, espolvoreamos con canela molida.
Consejos: En cuanto haya pasado el tiempo estimado de la cocción del arroz, seguramente os quedará un poco líquido, pero no os preocupéis, pues el arroz una vez retirado del calor seguirá absorbiendo leche. Y si por casualidad veis que ha quedado demasiado seco, no tengáis ningún reparo en añadir un poco más de leche a la preparación para dar un toque más meloso. Cada marca de arroz se comporta de manera diferente durante el cocinado, entonces tendréis que "jugar" con eso; es mi consejo!!
Los ingredientes aromatizantes como la monda de limón y el palito de canela, siempre les dejo hasta el final en el postre, pues seguirá aportando un puntito mágico a la preparación, simplemente cuando lo vayáis a servir, procurad que no le toque a nadie, y apartarlos a tiempo!! :)
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viernes, 25 de marzo de 2016
viernes, 11 de diciembre de 2015
Pudding al vapor con sirope de jengibre
Oficialmente en casa comienzo la estación mágica de Navidad, y para animar mi cocina, os traigo un postre muy británico; un pudding al vapor con toques de jengibre, que os devolverá ese "puntito" genial que activa siempre la ilusión para seguir disfrutando del día a día y mucho más en estas fechas, para mí tan señaladas.
En la receta os enseño a preparar uno familiar como porciones individuales; en mi caso he preparado pequeños puddings, así muestro mejor en las fotos y siempre son más personales para servir. Ahhh, y esta vez no os aburriré contando su historia... así podréis ir directamente a la receta!! :)
Ingredientes:
175 grs. de mantequilla a temperatura ambiente, y un poco más para engrasar
50 grs. de jengibre confitado, picado finamente, más 2 cuch. de su almíbar
2 cuch. de sirope dorado, y 4 cuch. extras
175 grs. de harina de trigo
1 cuch. grande de polvos de hornear (levadura química)
175 grs. de azúcar moreno
3 huevos ecológicos, batidos
2 cuch. grandes de leche entera
Elaboración:
Engrasamos con mantequilla una budinera (recipiente apto) de 1,2 litros de capacidad o varios ramequines, y recortar un círculo o varios de papel vegetal y de aluminio del mismo diámetro del recipiente que vayamos a usar.
Esparcimos sobre la base de cada recipiente un poco de jengibre picado, junto con su almíbar y dejamos a un lado reservado.
Mientras tanto, en un bol mezclamos la mantequilla con el azúcar e ir añadiendo los huevos de uno en uno. Luego espolvorear la harina con la levadura tamizada y remover hasta que nos quede una masa homogénea. A continuación con ayuda de un cucharón grande ir rellenando los recipientes, dejando 1 cm. para que durante la cocción pueda subir y no salga el relleno. Tapamos con un pliegue de papel vegetal y con otro de aluminio, sellando bien los bordes. Ahora metemos en una olla lo suficientemente grande para que quepa el molde elegido y cubrir con agua 2/3 de la altura del recipiente. Poner a fuego medio y cocinar 2 horas (si usáis un recipiente grande) y 50 minutos (si usáis unos pequeños). Revisando siempre que no falte agua (estaría bien pasados los primeros 30 minutos, rellenar con agua hirviendo, si fuese necesario).
Pasado el tiempo, dejar enfriar y retiramos el papel. Colocamos un plato encima y le daremos la vuelta con sumo cuidado, para desmoldar nuestro pudding. Regar por encima con el sirope restante y estará listo para servir con una buena cucharada de crema inglesa o una bolita de helado.
Consejos: Cuando cocinéis postres al vapor, siempre recargar con agua hirviendo, nunca fría, y así no romper la temperatura de cocción.
Nunca tengáis la tentación de retirar el papel al pudding hasta que no haya pasado el tiempo estimado, ya que podría hundirse!!
En la receta os enseño a preparar uno familiar como porciones individuales; en mi caso he preparado pequeños puddings, así muestro mejor en las fotos y siempre son más personales para servir. Ahhh, y esta vez no os aburriré contando su historia... así podréis ir directamente a la receta!! :)
Ingredientes:
175 grs. de mantequilla a temperatura ambiente, y un poco más para engrasar
50 grs. de jengibre confitado, picado finamente, más 2 cuch. de su almíbar
2 cuch. de sirope dorado, y 4 cuch. extras
175 grs. de harina de trigo
1 cuch. grande de polvos de hornear (levadura química)
175 grs. de azúcar moreno
3 huevos ecológicos, batidos
2 cuch. grandes de leche entera
Elaboración:
Engrasamos con mantequilla una budinera (recipiente apto) de 1,2 litros de capacidad o varios ramequines, y recortar un círculo o varios de papel vegetal y de aluminio del mismo diámetro del recipiente que vayamos a usar.
Esparcimos sobre la base de cada recipiente un poco de jengibre picado, junto con su almíbar y dejamos a un lado reservado.
Mientras tanto, en un bol mezclamos la mantequilla con el azúcar e ir añadiendo los huevos de uno en uno. Luego espolvorear la harina con la levadura tamizada y remover hasta que nos quede una masa homogénea. A continuación con ayuda de un cucharón grande ir rellenando los recipientes, dejando 1 cm. para que durante la cocción pueda subir y no salga el relleno. Tapamos con un pliegue de papel vegetal y con otro de aluminio, sellando bien los bordes. Ahora metemos en una olla lo suficientemente grande para que quepa el molde elegido y cubrir con agua 2/3 de la altura del recipiente. Poner a fuego medio y cocinar 2 horas (si usáis un recipiente grande) y 50 minutos (si usáis unos pequeños). Revisando siempre que no falte agua (estaría bien pasados los primeros 30 minutos, rellenar con agua hirviendo, si fuese necesario).
Pasado el tiempo, dejar enfriar y retiramos el papel. Colocamos un plato encima y le daremos la vuelta con sumo cuidado, para desmoldar nuestro pudding. Regar por encima con el sirope restante y estará listo para servir con una buena cucharada de crema inglesa o una bolita de helado.
Consejos: Cuando cocinéis postres al vapor, siempre recargar con agua hirviendo, nunca fría, y así no romper la temperatura de cocción.
Nunca tengáis la tentación de retirar el papel al pudding hasta que no haya pasado el tiempo estimado, ya que podría hundirse!!
martes, 11 de febrero de 2014
Pudding de arroz y salsa de pasas al ron
Os traigo un postre muy británico pariente cercano de nuestro típico arroz con leche, pero con una salsa templada deliciosa; me encanta!! Este postre o mejor dicho esta forma de preparar el arroz nació en la campiña inglesa, donde usan una variedad de arroz conocido como "arroz para pudding" (pudding rice) similar al risotto italiano con alto contenido en almidón, pero es difícil de encontrar en los mercados de nuestro país, así que podéis usar el arroz de grano corto normal que tengáis en vuestra cocina, también sale super!!
Ingredientes:
Para el pudding de arroz:
600 ml. de leche entera
200 ml. de nata líquida
100 grs. de arroz redondo o arroz de pudding
1 cuch. de azúcar avainillado
85 grs. de azúcar blanco
La monda de 1 limón
Para la salsa de pasas al ron:
100 grs. de pasas
100 grs. de azúcar moreno sin refinar
100 ml. de ron oscuro
25 grs. de mantequilla
Elaboración:
En una cazuela mediana de fondo grueso combinamos la leche con la nata, los dos tipos de azúcar, la piel del limón y el arroz, colocamos a fuego medio y llevaremos suavemente a ebullición. En cuanto rompa a hervir, se baja el fuego y cocinamos unos 45 minutos aprox. removiendo con frecuencia para evitar que se pegue al fondo (el arroz al cocinarse requiere de nuestra mimosa atención, no lo olvidéis). En cuanto veamos que está suave y tierno, retiramos del fuego tapando la cazuela con un pliegue de papel aluminio con cuidado de no quemaros para dejarlo enfriar por completo y así evitar la formación de una costra en su superficie.
Mientras nuestro esponjoso pudding de arroz está reposando vamos a preparar la salsa de pasas al ron; echamos en un cazo todos los ingredientes menos la mantequilla y dejamos a fuego lento hasta ver que va adquiriendo una ligera textura de almíbar dorado. Apartar del fuego y añadimos la mantequilla, removiendo todo para incorporarla y dejamos a un lado que temple.
Si veis que el arroz ha quedado demasiado apelmazado para vuestro gusto, podéis añadir un chorrito de leche y remover suavemente; ya sabéis que esto depende de la calidad de arroz que utilicéis!! Servimos en cuencos o vasitos pequeños el arroz y echamos por encima un poco de salsa de pasas al ron. Lo que os sobre lo vertéis en un pequeño cuenco en la mesa porque estoy seguro que meteréis mas de una vez la cuchara para serviros de esta deliciosa salsa en vuestro postre!! :)
Ingredientes:
Para el pudding de arroz:
600 ml. de leche entera
200 ml. de nata líquida
100 grs. de arroz redondo o arroz de pudding
1 cuch. de azúcar avainillado
85 grs. de azúcar blanco
La monda de 1 limón
Para la salsa de pasas al ron:
100 grs. de pasas
100 grs. de azúcar moreno sin refinar
100 ml. de ron oscuro
25 grs. de mantequilla
Elaboración:
En una cazuela mediana de fondo grueso combinamos la leche con la nata, los dos tipos de azúcar, la piel del limón y el arroz, colocamos a fuego medio y llevaremos suavemente a ebullición. En cuanto rompa a hervir, se baja el fuego y cocinamos unos 45 minutos aprox. removiendo con frecuencia para evitar que se pegue al fondo (el arroz al cocinarse requiere de nuestra mimosa atención, no lo olvidéis). En cuanto veamos que está suave y tierno, retiramos del fuego tapando la cazuela con un pliegue de papel aluminio con cuidado de no quemaros para dejarlo enfriar por completo y así evitar la formación de una costra en su superficie.
Mientras nuestro esponjoso pudding de arroz está reposando vamos a preparar la salsa de pasas al ron; echamos en un cazo todos los ingredientes menos la mantequilla y dejamos a fuego lento hasta ver que va adquiriendo una ligera textura de almíbar dorado. Apartar del fuego y añadimos la mantequilla, removiendo todo para incorporarla y dejamos a un lado que temple.
Si veis que el arroz ha quedado demasiado apelmazado para vuestro gusto, podéis añadir un chorrito de leche y remover suavemente; ya sabéis que esto depende de la calidad de arroz que utilicéis!! Servimos en cuencos o vasitos pequeños el arroz y echamos por encima un poco de salsa de pasas al ron. Lo que os sobre lo vertéis en un pequeño cuenco en la mesa porque estoy seguro que meteréis mas de una vez la cuchara para serviros de esta deliciosa salsa en vuestro postre!! :)
jueves, 21 de febrero de 2013
Pudding de chocolate y naranja
Antes de daros la receta, os cuento que este pudding de la vieja escuela inglesa no se prepara al horno ni al micro; a pesar de oír a muchas personas que no tienen horno o se les ha averiado y piensan que ya no pueden hacer dulces... jejeje. Chicos/as, antaño no existían estos electrodomésticos y se cocinaban ricas preparaciones de repostería, dando resultados excelentes, valga como ejemplo este pequeño!
¿Cuál es la textura de un pudding? Pues diría que está entre el flan y el bizcocho, aunque se aleja mucho de estos dos; siendo único y delicado, acentuándose en el paladar en cada bocado, así que si queréis saber más; pues poneros manos a la obra! ;)
Mi gran satisfacción es llevar esta delicia a la mesa donde los comensales esperan ansiosos, y al partir las porciones, se quedan asombrados, viendo el corazón de naranja dentro del pudding; un espectáculo que merece la pena vivir, sobre todo ver la cara de los más peque de la casa!
Ingredientes:
1 naranja pequeña de piel fina
170 grs. de mantequilla
60 grs. de chocolate 70% pureza
200 grs. de harina de trigo
1/2 cuch. de gasificante en polvo (levadura)
60 grs. de cacao en polvo
150 grs. de azúcar blanco
1 cuch. de sirope dorado (gonden syrup)
3 huevos ecológicos
6 cuch. de leche entera
Elaboración:
Para empezar pondremos una olla hasta la mitad de agua a fuego medio, y en cuanto rompa a hervir, echamos la naranja, dejando cocer unos 10 min. aprox. (esto se hace para quitar parte de la acidez y se vuelva suave). Luego se saca del agua con ayuda de una espumadera o cucharón grande, dejando que temple a un lado. En esta misma agua hirviendo fundimos en un cazo al baño María la mantequilla con el chocolate negro.
Mientras tanto, mezclamos en un bol los huevos con el azúcar, el sirope y la leche hasta que quede homogéneo. Añadir la harina tamizada con la levadura, el cacao en polvo y el chocolate fundido con la mantequilla del cazo. Veremos que la mezcla va quedando muy compacta y difícil de remover, vamos por buen camino chavales!
Engrasamos con mantequilla y espolvorear con un pellizco de harina un molde redondo de unos 19 cm de diámetro y echaremos la mitad de la mezcla del bol. Ahora con la punta de un cuchillo pinchamos ligeramente toda la naranja y colocarla en medio del molde, cubriendo con el resto de la mezcla de chocolate bien repartido. Tapamos con un pliegue de papel de hornear y luego con otro de papel de aluminio, cerrando bien por los bordes para evitar que salga el relleno durante la cocción. Introducimos con cuidado de no quemarnos dentro de la olla con agua que debería cubrir un poco más de la mitad del recipiente; tapamos la olla y dejamos cocinar 2 horas aprox. Pasado este tiempo, dejaremos templar, desmoldamos y a comer!!
¿Cuáles son las precauciones que debemos tener en cuenta? Pues vigilar que en ningún momento se evapore toda el agua, añadiendo un poco si lo necesitase!
Sugerencia: Podéis acompañar con natilla casera, una cucharada de crème fraîche, helado del gusto que queráis, nata montada... etc.
Para los duendecillos y haditas curiosos que se estén preguntando; ¿la naranja del medio se come? Pues si queréis se puede comer, pero desechar la piel, porque está algo amarga de sabor.
¿Cuál es la textura de un pudding? Pues diría que está entre el flan y el bizcocho, aunque se aleja mucho de estos dos; siendo único y delicado, acentuándose en el paladar en cada bocado, así que si queréis saber más; pues poneros manos a la obra! ;)
Mi gran satisfacción es llevar esta delicia a la mesa donde los comensales esperan ansiosos, y al partir las porciones, se quedan asombrados, viendo el corazón de naranja dentro del pudding; un espectáculo que merece la pena vivir, sobre todo ver la cara de los más peque de la casa!
Ingredientes:
1 naranja pequeña de piel fina
170 grs. de mantequilla
60 grs. de chocolate 70% pureza
200 grs. de harina de trigo
1/2 cuch. de gasificante en polvo (levadura)
60 grs. de cacao en polvo
150 grs. de azúcar blanco
1 cuch. de sirope dorado (gonden syrup)
3 huevos ecológicos
6 cuch. de leche entera
Elaboración:
Para empezar pondremos una olla hasta la mitad de agua a fuego medio, y en cuanto rompa a hervir, echamos la naranja, dejando cocer unos 10 min. aprox. (esto se hace para quitar parte de la acidez y se vuelva suave). Luego se saca del agua con ayuda de una espumadera o cucharón grande, dejando que temple a un lado. En esta misma agua hirviendo fundimos en un cazo al baño María la mantequilla con el chocolate negro.
Mientras tanto, mezclamos en un bol los huevos con el azúcar, el sirope y la leche hasta que quede homogéneo. Añadir la harina tamizada con la levadura, el cacao en polvo y el chocolate fundido con la mantequilla del cazo. Veremos que la mezcla va quedando muy compacta y difícil de remover, vamos por buen camino chavales!
Engrasamos con mantequilla y espolvorear con un pellizco de harina un molde redondo de unos 19 cm de diámetro y echaremos la mitad de la mezcla del bol. Ahora con la punta de un cuchillo pinchamos ligeramente toda la naranja y colocarla en medio del molde, cubriendo con el resto de la mezcla de chocolate bien repartido. Tapamos con un pliegue de papel de hornear y luego con otro de papel de aluminio, cerrando bien por los bordes para evitar que salga el relleno durante la cocción. Introducimos con cuidado de no quemarnos dentro de la olla con agua que debería cubrir un poco más de la mitad del recipiente; tapamos la olla y dejamos cocinar 2 horas aprox. Pasado este tiempo, dejaremos templar, desmoldamos y a comer!!
¿Cuáles son las precauciones que debemos tener en cuenta? Pues vigilar que en ningún momento se evapore toda el agua, añadiendo un poco si lo necesitase!
Sugerencia: Podéis acompañar con natilla casera, una cucharada de crème fraîche, helado del gusto que queráis, nata montada... etc.
Para los duendecillos y haditas curiosos que se estén preguntando; ¿la naranja del medio se come? Pues si queréis se puede comer, pero desechar la piel, porque está algo amarga de sabor.
martes, 19 de junio de 2012
Little Sheila´s pudding
Este coqueto y rico pudding podría decir que es el nieto del famoso Eva´s pudding británico que se prepara con manzanas. Con el tiempo Jamie preparó una versión con melocotones en su libro "The return of the naked chef" (El regreso del chef desnudo), una de sus primeras obras culinarias escritas cuando era un chaval. Jamie cuenta que quiso bautizarlo con este nombre para diferenciarlo del original y dar su toque.
Ahora me he permitido darle otro giro a mi manera con albaricoques (por eso lo de "little") para recordar mi infancia y coincidiendo con el final del la escuela, todos los amigos íbamos a darle buenos "meneos" al árbol del padre de un vecino por aquél entonces que tenía en su huerto y nos poníamos morados comiendo esta deliciosa fruta de primavera. Que recuerdos y cuanto hace ya... Estaría comiendo todo el año albaricoques porque me encantan, jejejeje Ok, voy a parar, que sino me pongo nostálgico recordando y ahora lo que os interesa es la receta!
Ingredientes:
10 albaricoques, abiertos por la mitad y sin el hueso
4 cuch. de azúcar demerara (azúcar moreno sin refinar)
1 vaina de vainilla
125 grs. de mantequilla
2 huevos grandes ecológicos
125 grs. de harina con levadura
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180º C.
Con un cuchillo bien afilado abrimos la vaina de vainilla por la mitad a lo largo y luego con la punta del cuchillo raspamos bien la pulpa para sacar las semillas. Reservamos a un lado.
En un bol batimos bien la mantequilla derretida con el azúcar, hasta que quede todo mezclado. Ahora incorporamos los huevos y la pulpa de la vainilla, seguimos batiendo y poco a poco iremos echando la harina con la levadura incorporada todo tamizado en forma de lluvia para evitar que se formen grumos y se incorpore mejor.
Vertemos la mezcla en un molde engrasado con mantequilla y enharinado para evitar que se pegue durante la cocción, alternando con las mitades de los albaricoques, repartiendo bien por todos lados. Yo utilizo una cuchara grande y voy añadiendo poco a poco la mezcla del bol y colocando por aquí y por allá la fruta, luego vuelvo a echar otra poco de masa... y así hasta completar. Veréis cuando se hornee queda precioso!
Meterlo al horno unos 45 min. o hasta comprobar con un palillo en el centro del pudding y salga limpio. Dejar enfriar y servir con nata montada, helado al gusto o salsa de chocolate templada... como mas os guste!
Si queréis cambiar la fruta para elaborar este pudding, os animo también a que le cambiéis el nombre para hacerlo mas personal aún! :)
Nota: Os voy a contar un secreto mágico. Cuando tengáis vuestro pudding listo, antes de hincarle el diente! mirad por fuera la capa de terciopelo que se ha formado, y que simula al melocotón o incluso a un albaricoque! Magical little things in my kitchen! :)
Ahora me he permitido darle otro giro a mi manera con albaricoques (por eso lo de "little") para recordar mi infancia y coincidiendo con el final del la escuela, todos los amigos íbamos a darle buenos "meneos" al árbol del padre de un vecino por aquél entonces que tenía en su huerto y nos poníamos morados comiendo esta deliciosa fruta de primavera. Que recuerdos y cuanto hace ya... Estaría comiendo todo el año albaricoques porque me encantan, jejejeje Ok, voy a parar, que sino me pongo nostálgico recordando y ahora lo que os interesa es la receta!
Ingredientes:
10 albaricoques, abiertos por la mitad y sin el hueso
4 cuch. de azúcar demerara (azúcar moreno sin refinar)
1 vaina de vainilla
125 grs. de mantequilla
2 huevos grandes ecológicos
125 grs. de harina con levadura
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180º C.
Con un cuchillo bien afilado abrimos la vaina de vainilla por la mitad a lo largo y luego con la punta del cuchillo raspamos bien la pulpa para sacar las semillas. Reservamos a un lado.
En un bol batimos bien la mantequilla derretida con el azúcar, hasta que quede todo mezclado. Ahora incorporamos los huevos y la pulpa de la vainilla, seguimos batiendo y poco a poco iremos echando la harina con la levadura incorporada todo tamizado en forma de lluvia para evitar que se formen grumos y se incorpore mejor.
Vertemos la mezcla en un molde engrasado con mantequilla y enharinado para evitar que se pegue durante la cocción, alternando con las mitades de los albaricoques, repartiendo bien por todos lados. Yo utilizo una cuchara grande y voy añadiendo poco a poco la mezcla del bol y colocando por aquí y por allá la fruta, luego vuelvo a echar otra poco de masa... y así hasta completar. Veréis cuando se hornee queda precioso!
Meterlo al horno unos 45 min. o hasta comprobar con un palillo en el centro del pudding y salga limpio. Dejar enfriar y servir con nata montada, helado al gusto o salsa de chocolate templada... como mas os guste!
Si queréis cambiar la fruta para elaborar este pudding, os animo también a que le cambiéis el nombre para hacerlo mas personal aún! :)
Nota: Os voy a contar un secreto mágico. Cuando tengáis vuestro pudding listo, antes de hincarle el diente! mirad por fuera la capa de terciopelo que se ha formado, y que simula al melocotón o incluso a un albaricoque! Magical little things in my kitchen! :)
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