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viernes, 4 de enero de 2019

Trufas de chocolate blanco y coco


Estamos en año nuevo, ¿han pasado los días muy rápido, o es que me estoy haciendo viejo?. Ok, pero no vamos a renunciar a darnos de vez en cuando un capricho, a pesar de que con el año nuevo todos son promesas de dietas, adelgazar los kilos de más que hemos tomado durante las fiestas... bla, bla, bla... en unos días se nos pasan las ganas!! jajaja
Si gustáis, aquí os dejo estas trufas de chocolate blanco para los amantes de sabores suaves y delicados, porque estos bocaditos se derriten en la boca. Y lo mejor de todo es que no precisan de muchos ingredientes costosos o de una elaboración complicada, crema de leche o nata, coco rallado y chocolate, además de los ingredientes aromáticos que os lo dejo a vuestros gusto. Yo aquí he usado esencia de vainilla, ralladura de naranja y cada trufita la he rellenado con una almendra tostada, para dar ese punto extra de fantasía en el paladar, pero como siempre digo, sentíos libres de usar la imaginación!!
El dulce perfecto y elegante para terminar una cena en pareja, para cualquier reunión entre amigos, o como perfecta idea de regalo hecho en casa. Todos querrán probar vuestras trufas, y os amarán un poco más!!


Ingredientes para unas 20 trufitas:
200 grs. (7 oz) de chocolate blanco de buena calidad, partido en trozos un onzas
60 ml. (1/4 taza) de crema de leche o nata para montar (35% m.g.)
14 grs. (1 cuch. grande) de mantequilla, a temperatura ambiente 
1/2 cuch. pequeña de extracto de vainilla (opcional)
33 grs. (1/3 taza) de copos de coco deshidratado
La ralladura de 1 naranja (opcional)
Unas 20 almendras tostadas y peladas (si queréis hacerlas rellenas)
33 grs. de coco rallado (para envolver al final las trufas)

Elaboración:
Para comenzar con la elaboración de las trufitas, derretimos el chocolate blanco junto con la crema de leche o nata en un cazo pequeño al baño María. Remover continuamente con ayuda de una cuchara de madera o una varilla de mano hasta ver que el chocolate esté derretido. Luego agregaremos la mantequilla y seguir mezclando para incorporar.
Retirar del calor y añadir el extracto de vainilla, la ralladura de naranja, si lo vais a usar y los copos de coco, removiendo hasta quedar homogéneo y los sabores se mezclen. Cubrimos con un pliegue de papel de aluminio o una tapadera, dejamos enfriar a temperatura ambiente y colocamos en la nevera como mínimo 2 horas hasta que la mezcla se vuelva lo suficientemente firme como para convertirla en bolitas.
Pasado el tiempo, con ayuda de una cucharilla iremos tomando pequeños pegotes y con el dedo pulgar colocamos en el centro una almendra e ir dando forma de pequeñas bolitas del tamaño de una pelota de Ping-Pong, (aquí tengo que hacer una pausa, para deciros que con el calor de vuestras manos, el chocolate se derretirá un poco y se os quedarán aceitosas, es normal... por si queréis usar guantes, aunque bueno si no os entretenéis mucho rato, tampoco es para tanto....). A continuación cada bolita las pasamos por coco rallado hasta cubrir bien por fuera. Y servir o volver a colocar en la nevera hasta el momento de comerlas. Si vuestra cocina es más bien fría (como la mía), la podéis dejar fuera en un recipiente o tupper con cierre hermético para evitar que adquieran olores de otros alimentos y os aguantarán bien hasta 2 semanas, pero dudo mucho que durarán tanto tiempo!! jajaja Feliz año nuevo! :)




Consejos mágicos:
Es muy importante que elijamos un chocolate de buena calidad y que esté elaborado con manteca de cacao, pues el sabor final se nota y mucho.
También debemos tener cuidado de no hervir el agua mientras derretimos el chocolate al baño María, hay que hacerlo a fuego lento, ya que el chocolate blanco es más sensible al calor que el chocolate negro.  

martes, 7 de febrero de 2017

Bizcocho de zanahoria y frutos secos (Carrot and nuts cake)

Tengo un montón de zanahorias en la despensa y recordé un bizcocho muy sencillo y humilde de zanahoria y frutos secos, con un toque de canela (la especia que se enamoró de esta raíz naranja). Sentios libres de usar frutos secos que más os gusten, como nueces, pistachos, avellanas... (usé pistachos; era lo que tenía a mano). Con pocos ingredientes conseguiréis un postre para la merienda muy rico y esponjoso. En casa gusta mucho, tanto que mi mujer le dio un 10, y eso que no es muy amante de los bizcochos!!
Las zanahorias debes de ser crudas, peladas y recién ralladas, así que siempre tened en vuestra cocina un rallador de varios lados, os será de mucha utilidad, a no ser que seáis muy hábiles con el cuchillo y piquéis tan fino que casi parezca rallado, como ninjas... jejeje
Las cantidades de los ingredientes os lo doy tanto en tazas y su equivalencia en gramos y mililitros, siguiendo el anterior post que publiqué (tabla de convertir medidas en la cocina), ya que algunos de vosotros/as me comentasteis por mensaje privado, lo tedioso que llega a ser encontrarse con este inconveniente, y como veis, es más sencillo de lo que parece. ¿Os animáis?

Ingredientes:
2 huevos grandes ecológicos
3/4 taza de aceite de girasol o vegetal (175 ml.)
1 taza de azúcar moreno (220 grs.)
1 cuch. pequeña de extracto de vainilla
1 cuch. pequeña de levadura química (polvos de hornear)
1 cuch. pequeña de bicarbonato sódico
1 cuch. pequeña de canela molida
Un pellizco de sal marina
1 y 1/2 tazas de harina de trigo (210 grs.)
1 y 1/2 tazas de zanahoria rallada (225 grs.), aprox. 3 zanahorias medianas
1/2 tazas de pistachos pelados y picados toscamente (50 grs.)
Azúcar glass, para espolvorear al final
Elaboración:
Precalentar el horno a 180º C y forramos una bandeja de horno con un pliegue de papel vegetal y untado con un poco de aceite de girasol (yo he usado una bandeja de 30x19 cm.).
En un bol grande, batir con una varilla de mano los huevos con el azúcar, el aceite de girasol y el extracto de vainilla, hasta que todo esté homogéneo. Luego en un cuenco mezclamos la harina junto con la levadura química, el bicarbonato, la canela molida y un pellizco de sal, y suavemente ir agregando al otro bol. Veremos que va adquiriendo una consistencia muy densa y os costará trabajo remover, así que ir suavemente.
Ahora, cambiamos la varilla por una lengua de pastelería o paleta y añadiremos la zanahoria rallada y los pistachos e ir mezclando con movimientos envolventes hasta incorporar todo bien. Verter el preparado en la bandeja y hornear unos 35-40 minutos, o hasta insertar un palito de madera en el centro y si sale limpio, estará listo. Pasado este tiempo. sacar del horno y dejaremos enfriar, antes de desmoldar.
Justo para servirlo, espolvorear con un poco de azúcar glass y cortarlo en cuadraditos. Estará delicioso con un té o café.
Esta receta se la voy a dedicar a nuestra amiga María, que hace unos días sufrió un aparatoso accidente y está en casa sin poderse mover. Así que le llevamos varios bocaditos de este rico bizcocho, y hacerle un poquito más feliz su recuperación!! :)




jueves, 30 de octubre de 2014

Bizcocho dulce de calabaza

Casi ha llegado Halloween y quería enseñaros un bizcocho que suelo preparar todos los años en este día para celebrar la festividad en familia, un delicioso "sweet pumpkin cake"; ideal para dar trabajo al vaciado previo de las calabazas y por si no sabéis que hacer con el relleno, os doy una rica receta para preparar junto con los peques de la casa o simplemente daros un capricho dulce!!
Hace tiempo escribí un artículo: Halloween ¿truco o trato? donde explico la importancia de celebrar esta festividad en casa. Al final os pongo una oración celta para leerla justo después de la cena en esta noche mágica. Feliz Halloween!!

Ingredientes:
200 grs. de harina de trigo
200 grs. de azúcar blanco
1/2 cuch. pequeña de sal
1 cuch. pequeña de bicarbonato sódico
240 grs. de pulpa de calabaza
120 ml. de aceite de oliva
2 huevos ecológicos
50 ml. de leche entera
Un pellizco de nuez moscada rallada
1 cuch. pequeña de canela molida
Un puñadito de nueces peladas o almendras, picadas toscamente (opcional)
Preparación:
En una olla grande con agua hirviendo cocer unos 20 minutos la pulpa de la calabaza hasta que se ablande un poco. Luego escurrirla sobre un colador en el fregadero y echarla en el vaso de la batidora junto con la leche; moler hasta conseguir un puré cremoso. Dejaremos a un lado reservado.
Mientras tanto precalentar el horno a 180º C.
En un bol mezclar la harina con el azúcar, la cucharada de sal y el bicarbonato. Y en otro bol echamos el puré de calabaza con el aceite de oliva, los huevos y las especias, batiendo todo bien. Seguidamente agregamos los ingredientes secos del otro bol poco a poco y sin parar de remover para que vayan uniendo y formándose una masa homogénea. Justo al final, agregaremos los frutos secos elegidos. Echamos el preparado en un molde alargado engrasado con mantequilla refractario y hornear unos 45 o 60 minutos o hasta pinchar con un palillo en el centro y veis que sale limpio estará listo. Dejamos enfriar antes de desmoldar y a comer!!



Oración celta de los druidas:
Deja que tu dulce morada se ilumine,
con el brillo de las estrellas y la melancólica luz de la Luna,
y que el gran Sol derrame en ti esplendorosos rayos,
cuando temas a la permanencia de la oscuridad y el mal.
Acepta que la Tierra te acoja en su seno,
que el serpenteante Viento acaricie tu rostro,
que las Aguas purifiquen tu cuerpo y tu alma,
mientras el Fuego te seque con su poder divino.
Sólo entonces vivirás en tranquilidad con la Naturaleza y contigo mismo.
Nunca olvides a tu Raza, porque es la única conexión que tienes con tus antepasados,
y tus antepasados son la herencia de lo que eres hoy.

miércoles, 9 de julio de 2014

Ajoblanco malagueño

He rescatado una receta que ha sobrevivido en el tiempo tal y como lo preparaban las personas de antaño en la ciudad donde hace unos cuantos años nos adoptó con mucho cariño, Málaga. El ajoblanco, una deliciosa sopa fría para estos días de tanto calor estival, con dos versiones; la tradicional tal y como aún se prepara en algunos hogares y la versión rápida para quien no tiene ganas de complicaciones en la cocina. Espero os guste!

Ingredientes:
120 grs. de almendras crudas
2 dientes de ajo, pelados
1 litro de agua mineral fría
200 grs. de pan del día anterior (sin la corteza, solo la miga)
Un chorro de aceite de oliva
Un chorrito de vinagre de vino blanco
Sal marina
Elaboración:
Ponemos en un bol a remojo un ratito con agua fría el pan partido en trozos, para que se y vuelva blanco.
Mientras tanto, en un cazo con agua hirviendo escaldaremos un minuto las almendras y las retiramos con una espumadera a un plato (esto es simplemente para poderlas pelar con facilidad).
Ahora en el mortero majamos los dientes de ajo con las almendras y un pellizco de sal, seguidamente añadir las migas de pan bien escurridas e ir mezclando hasta formar una pasta. Seguidamente agregar el aceite en hilo fino y removiendo sin parar con la maza del mortero hasta ver que todo está bien ligado y homogéneo. Incorporaremos un chorrito de vinagre y este preparado lo echaremos a un bol donde se añade el agua mineral sin dejar de remover para crear una crema muy ligera y de color blanco (si quedase con muchos grumos podéis pasar la batidora para hacerla mas fina de textura). Probamos y rectificamos de sal y añadir más aceite o vinagre si fuese necesario.
Y la versión rápida para no complicaros, comenzamos remojando en pan en un bol y escaldáis en agua hirviendo las almendras como en el modo tradicional. Luego echamos todos los ingredientes en un vaso de batidora o procesador de alimentos y batir hasta que nos quede una mezcla ligera y homogénea de color blanco. Probamos y rectificamos de sal o cualquier otro ingrediente que echéis en falta como unas gotitas de vinagre, aceite de oliva... etc. A continuación para las dos versiones, llevamos a la nevera nuestro ajoblanco como mínimo 3 h. para que enfríe, antes de tomarlo bien fresquito.


Sugerencias: El ajoblanco siempre se suele acompañar de tacos de melón o uvas, pero si queréis probar algo diferente servirlo con jamón serrano, u otra fruta a elegir siempre que sea de temporada.

martes, 11 de febrero de 2014

Pudding de arroz y salsa de pasas al ron

Os traigo un postre muy británico pariente cercano de nuestro típico arroz con leche, pero con una salsa templada deliciosa; me encanta!! Este postre o mejor dicho esta forma de preparar el arroz nació en la campiña inglesa, donde usan una variedad de arroz conocido como "arroz para pudding" (pudding rice) similar al risotto italiano con alto contenido en almidón, pero es difícil de encontrar en los mercados de nuestro país, así que podéis usar el arroz de grano corto normal que tengáis en vuestra cocina, también sale super!!

Ingredientes:
Para el pudding de arroz:
600 ml. de leche entera
200 ml. de nata líquida
100 grs. de arroz redondo o arroz de pudding
1 cuch. de azúcar avainillado
85 grs. de azúcar blanco
La monda de 1 limón
Para la salsa de pasas al ron:
100 grs. de pasas
100 grs. de azúcar moreno sin refinar
100 ml. de ron oscuro
25 grs. de mantequilla
Elaboración:
En una cazuela mediana de fondo grueso combinamos la leche con la nata, los dos tipos de azúcar, la piel del limón y el arroz, colocamos a fuego medio y llevaremos suavemente a ebullición. En cuanto rompa a hervir, se baja el fuego y cocinamos unos 45 minutos aprox. removiendo con frecuencia para evitar que se pegue al fondo (el arroz al cocinarse requiere de nuestra mimosa atención, no lo olvidéis). En cuanto veamos que está suave y tierno, retiramos del fuego tapando la cazuela con un pliegue de papel aluminio con cuidado de no quemaros para dejarlo enfriar por completo y así evitar la formación de una costra en su superficie.
Mientras nuestro esponjoso pudding de arroz está reposando vamos a preparar la salsa de pasas al ron; echamos en un cazo todos los ingredientes menos la mantequilla y dejamos a fuego lento hasta ver que va adquiriendo una ligera textura de almíbar dorado. Apartar del fuego y añadimos la mantequilla, removiendo todo para incorporarla y dejamos a un lado que temple.
Si veis que el arroz ha quedado demasiado apelmazado para vuestro gusto, podéis añadir un chorrito de leche y remover suavemente; ya sabéis que esto depende de la calidad de arroz que utilicéis!! Servimos en cuencos o vasitos pequeños el arroz y echamos por encima un poco de salsa de pasas al ron. Lo que os sobre lo vertéis en un pequeño cuenco en la mesa porque estoy seguro que meteréis mas de una vez la cuchara para serviros de esta deliciosa salsa en vuestro postre!! :)


domingo, 5 de enero de 2014

Roscón de chocolate y pasas

En esta ocasión os traigo una alternativa al clásico roscón de reyes, por si os pasa como a mi familia que no les gusta el tradicional y siempre tengo otra opción "es como tener un as escondido". Además no es tan pesado de preparar como el tradicional roscón con sus tiempos de amasado y levado... ups! Y lo mejor de todo, si tenéis peques en casa os podrán ayudar durante la elaboración, será una tarde mágica en la cocina!!

Ingredientes:
75 grs. de mantequilla, cortada en dados
450 grs. de harina de trigo
1 cuch. pequeña de levadura química (gasificante)
50 grs. de azúcar blanco
2 huevos ecológicos, batidos
150 ml. de leche entera
Para el relleno y la decoración:
Una nuez de mantequilla derretida
Un puñadito de pasas
100 grs. de chocolate 50% pureza, picado en trocitos pequeños
2 cuch. de leche para pincelar el roscón
Unos 30 grs. de chocolate 70% pureza derretido, para decorar al final
Elaboración:
Lo primero que vamos a hacer es engrasar con mantequilla un molde redondo de unos 25 cm de diámetro aproximadamente o también podéis forrarlo con papel vegetal para así evitar pegarse durante el horneado.
Precalentar el horno a 180º C.
En un bol grande, añadiremos la harina con la levadura química, el azúcar y los dados de mantequilla, trabajando la preparación con los dedos hasta conseguir una textura similar a la de pan rallado. Luego incorporar los huevos batidos con la leche e ir mezclando para que la masa se vuelva suave. Extender con un rodillo sobre la mesa de trabajo enharinada, intentando formar un cuadrado de unos 35 cm por cada lado y que tenga un grosor de 1 cm. (pero no os preocupéis si no sale perfecto, es vuestro roscón y con que hayáis puesto un poquito de amor y magia saldrá estupendo).
Colocamos sobre toda la superficie de la masa en forma homogénea las pasas y los trocitos de chocolate, dejando un pequeño margen por los bordes. Con cuidado y suavemente tendremos que ir enrollando la masa como si fuésemos a preparar un brazo de gitano y con ayuda de un cuchillo bien afilado ir cortando del rollo rodajas de 2,5 cm aprox. y colocándolas en el interior del molde redondo por todo alrededor de forma ligeramente superpuesta inclinada (ver la foto), hasta completar el roscón. Pintamos por encima con un poco de leche para cuando se cueza, tome un precioso y ligero color dorado. Hornear durante 30 minutos a 180º C.
Pasado este tiempo, sacar del horno y dejar que temple antes de desmoldarlo sobre una rejilla metálica para que se enfríe por completo. Justo antes de servir, decorar con hilos finos de chocolate derretido como mas os guste. Feliz día de Reyes!! Deseo que os traigan muchos regalitos esta noche tan mágica!!











Nota: La receta la he tomado del pequeño libro de bolsillo "El placer del chocolate" de la editorial Parragon, aunque adaptada como siempre a mi gusto, para dar un toque personal!!
Sugerencias: Originalmente se usan albaricoques secos (orejones) en el relleno del roscón, aunque lo he sustituido por pasas y como siempre os animo a ir mas allá probando otras opciones!!

lunes, 23 de diciembre de 2013

Christmas mince pies

En casa la Navidad no sería mágica sin estos pequeños pastelitos ingleses que nos encantan, además son fáciles de preparar y gustan muchísimo. Hoy en día podréis encontrar rellenos en los supermercados británicos para ahorraros el trabajo previo y no está nada mal, pero prefiero hacerlos caseros pues adapto la receta a mi gusto y permito darles una personalidad propia.
La base de esta receta es de Essex, me la dio la abuelita de mi amiga Amie. Pero antes os cuento un poquito de historia de su origen, os encantará y si no os apetece leer tanto, pues a la receta directamente!; Pero vaya merece la pena saber su procedencia y la historia mágica que les rodea!!

¿Qué son los mince pies?
Los mince pies o también conocidos como "Mince meat pies" son pastelitos pequeños dulces del Reino Unido por lo general consumidos en las fechas navideñas y Año Nuevo. Normalmente se presentan con una cobertura de masa quebrada o pasta brisa que envuelve un relleno compuesto en su origen por carne picada, frutos secos, fruta deshidratada, especias y manteca de cerdo, oveja o vaca. Hoy en día también existe una versión mas ligera sustituyendo la carne picada por manzana y la manteca de cerdo por mantequilla para hacerlos mas digestivos, como por ejemplo esta receta que os doy.
Debo deciros que todavía en algunas partes del Reino Unido se distinguen los "Mince pies" para los pasteles que van rellenos de carne picada y a los que llevan fruta se les conoce como "Christmas mince pies", simplemente para que lo tengáis en cuenta!!

Un poquito de historia
Ok, ¿Pero dónde está el origen de estos pastelitos navideños? Pues parece que su procedencia podría estar en la época medieval durante la Cuarta Cruzada y tras regresar a Europa los soldados de Tierra Santa trajeron una curiosa receta de Oriente Medio donde se maceraba la carne con frutas y especias. Se tiene constancia escrita de que se sirvieron pro primera vez al rey Enrique V de Inglaterra con motivos de su coronación en el año 1413.
Muchísimo tiempo después durante el mandato de Oliver Cromwell durante los años 1653 hasta el 1658 fueron prohibidos en todo el territorio británico junto con otras tradiciones y ceremonias cristianas (luego os cuento que relación tiene este postre con el cristianismo). También en su tamaño original eran bastante mas grandes, como si fuesen una tarta! Posteriormente fueron introducidos en el Reino Unido aunque su tamaño se redujo a la mitad, convirtiéndose en pastelitos individuales; también conocidos como "Wayfarer pies" (Pasteles del caminante).
Como nota curiosa, la sustitución de carne por manzana se creo en la época Victoriana, quizás a modo de dar un toque mas distinguido a estos pasteles servidos en la mesa de la nobleza de entonces.
Ha habido tantas versiones en su relleno a lo largo de la historia que os sorprendería cuando os lo cuente, como el ejemplo de carne de cordero para rellenar o carne de ganso en el Norte de Inglaterra que he encontrado en recetas datadas del año 1615. Y en recetas norteamericanas del año 1854 se incluye lengua de buey picada para el relleno de estos pasteles; curioso verdad?

Curiosidades de los mince pies
Una preparación culinaria con tanta historia también tenía que albergar un poco de magia en su elaboración, como el agregado de las 3 especias: canela, clavo de olor y nuez moscada, representando así la ofrenda de los Reyes Magos al niño Jesús según el Cristianismo. Yo he usado 5 especias chinas en la receta que cuenta con este compuesto; voy por buen camino!!
Como os comenté antes, su tamaño original era muy grande y tenía forma alargada, emulando al pesebre donde nació Jesús de Nazaret. El total de ingredientes para su elaboración era de 12 al igual que los apóstoles que acompañaron al profeta durante su historia.
Trae suerte comenzar a comer estos pastelitos durante cada uno de los doce días de Navidad que terminan con la Epifanía el 6 de Enero, para atraer en el año venidero la buena suerte.
Mientras se prepara el relleno en la cazuela, tendréis que remover en el sentido de las agujas del reloj para cargar de positividad la preparación.
Cuando se coman los pastelitos se debe permanecer en silencio y pedir un deseo.
Y se considera de muy mal augurio cortar los mince pies con un cuchillo.

Ingredientes:
Para la masa quebrada:
200 grs. de harina de trigo
100 grs. de mantequilla
1 cuch. de azúcar glass
1 huevo ecológico, batido
Un poco de leche y huevo batido (para pincelar al final)
Azúcar granulado (para espolvorear)
Para el relleno:
4 manzanas de la variedad golden; peladas, sin el corazón y cortadas en dados pequeños
100 grs. de mantequilla o manteca de cerdo
150 grs. de arándanos secos
100 grs. de sultanas
100 grs. de orejones (albaricoques secos), picados toscamente
175 grs. de azúcar moreno sin refinar
La ralladura y el zumo de 1 naranja
La ralladura y el zumo de 1 limón
Un puñado pequeño de almendras y piñones, ligeramente tostados y picados
2 cuch. de 5 especias chinas
1 ramita de canela
Un pellizco de nuez moscada
Un chorrito de brandy
50 ml. de vinagre de manzana
Elaboración:
Previamente lo que vamos a hacer es regar los dados de manzana con el zumo de limón para evitar la oxidación de la fruta y esta adquiera un color y sabor no gustoso. Reservar a un lado. Luego poner en un cuenco a remojo los arándanos, las sultanas y los orejones con el brandy y reservar también.
Comenzamos con la receta preparando la masa quebrada, donde en un bol añadimos la harina con la mantequilla y el azúcar. Con los dedos iremos mezclando suavemente los ingredientes hasta ver que adopta una textura similar a migas de pan. A continuación se le añade el huevo y seguir mezclando hasta incorporarlo. Sacamos la masa a la mesa de trabajo enharinada y le damos un ligero amasado (ya sabéis como se hace, os lo expliqué en varias recetas de masa quebrada: no se trata de amasar pan, sino dar un rápido amasado). Envolver la masa con un pliegue de papel film y colocarla en la parte de abajo de la nevera, como mínimo 30 minutos para que tome consistencia.
La mitad de la receta está lista y como tenemos tiempo de sobra, vamos con el relleno. En una cazuela a fuego bajo, derretir la mantequilla y agregar las manzanas junto con la ralladura y el zumo de los cítricos, el azúcar moreno, los frutos secos, las especias y el vinagre de manzana, dejando cocinar hasta que las manzanas comiencen a ablandarse ligeramente.
Luego añadir a la cazuela el preparado del bol y dejar unos minutos que el alcohol evapore. En cuanto comience a espesar el preparado, apagar el fuego y dejarlo enfriar.
Ahora encendemos el horno a 180º C y sacamos la masa de la nevera, estirándola con ayuda de un rodillo sobre la mesa de trabajo enharinada, dejando un grosor de 1/2 cm. (para la base de los pequeños mince pies, he usado moldes pequeños de silicona para muffins o magdalenas, pero si tenéis de otro tipo también pueden valer; lo importante es que queden pequeños pastelitos rellenos). Seguidamente con un cortador de galletas redondo del mismo diámetro de los moldes, cortamos tantos como sea necesario, forrando cada molde con este pliegue de masa. Rellenaremos cada uno con un poco del preparado y con otro corta-galletas un poco mas pequeño haremos pliegues de masa para cubrir cada pastelito por encima (si veis en la foto, algunos lo he cortado en forma de estrella. Aunque podréis hacer vuestros propios diseños). Pincelar con leche y huevo batido y al horno unos 25 min. aprox. o hasta ver que comienzan a tomar color. Luego dejar enfriar antes de servirlos y espolvorear con azúcar granulado por encima.
Me encanta tomarlos con té inglés con leche!! Feliz Navidad!!


miércoles, 16 de marzo de 2011

Ensalada de mandarinas

¿Quién dijo que comer fruta es aburrido?. Con esta ensalada tan rica se puede disfrutar de este cítrico en un formato más divertido, sobre todo para los más peques de la casa. Además del contraste de sabores, nunca viene mal una dosis extra de vitamina C, para estos días que hacer buen tiempo pero aún por las noches refresca y prevenir los resfriados primaverales. Vitamina C por un tubo!!

Ingredientes:
4 mandarinas, peladas y cortadas en rodajas
El zumo de 1 mandarina
2 cuch. de azúcar avainillado
4 cuch. colmadas de azúcar blanco
Un puñadito de almendras peladas
Un manojito de hojas de menta o hierbabuena
Un buen puñado de virutas de chocolate (70% de pureza)
Elaboración:
Primero, tostaremos en una sartén al fuego las almendras y trituramos un poco en el mortero.
A continuación, disponemos las rodajas de mandarinas en un plato grande y reservar.
Colocamos en un cazo al fuego bajo el zumo de la mandarina, el azúcar blanco y el azúcar avainillado, dejando reducir hasta crear un almíbar ligero. Con este almíbar regamos las rodajas de mandarinas y esparcimos por encima las almendras picadas, las virutas de chocolate y las hojitas de menta.




Nota: Esta ensalada la podemos acompañar con yogur griego y sustituir el almíbar por unas cucharadas de miel.
Para sacar unas perfectas virutas de chocolate, suelo usar un pelador de patatas y voy "cepillando" por el borde de la tableta de chocolate; salen unas virutas perfectas!