Mostrando entradas con la etiqueta Fritos y rebozados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fritos y rebozados. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de mayo de 2023

Hamsi tava (Anchoas fritas turcas)


Hola queridos lectores/as!! :) Hoy os comparto una receta de pescado frito, favorita en la cocina turca llamada "hamsi tava" que viene a significar: sartén de anchoas, supongo que por la forma en que se sirve colocando el pescado de forma circular sobre el plato. El hamsi tava es bastante sencillo de preparar, está delicioso y no llevará más de 15 minutos. A diferencia del típico pescado frito que se sirve en Andalucía, parte de España y demás zonas del Mediterráneo, este se reboza con harina de maíz especial para fritos; no confundir con la harina de maíz fina o almidón de maíz (usada para espesar salsas, cremas o en repostería), esta que me refiero es ligeramente más gruesa y de color amarillo y la podréis encontrar en tiendas especializadas de comida de Oriente Medio, aunque la podemos sustituir por harina de semolina.



Si compráis anchoas frescas en el mercado y no os la pueden limpiar, pues hacedlo vosotros mismos. Retirar las cabezas y luego con el pulgar, tirar de las entrañas hacia abajo hasta la cola. Sus espinas son comestibles, por lo que no es necesario que os molestéis en quitarlas.


Ingredientes:
500 grs. de anchoas frescas (hamsi), evisceradas (con o sin espinas)
200 grs. de harina de maíz o semolina
2 cuch. pequeñas de sal marina
Aceite de girasol o vegetal, para freír
Para servir:
1 limón, cortado en gajos
1 cebolla roja, picada en juliana
Un manojito de perejil, picado toscamente (solo las hojas)
Tortas de pan indio naan o al gusto
Elaboración:
Comenzaremos con la receta, enjuagando bien el pescado con agua fría o incluso se puede sumergir en un cuenco con agua y cubitos de hielo unos minutos para retirar posibles impurezas y seguidamente pasamos por un colador.
Mientras las anchoas escurren, en un bol colocaremos la harina de maíz junto con la sal, remover bien y dejaremos reservado a un lado.
Luego poner una sartén mediana con aceite de girasol a fuego medio, la suficiente cantidad para freír bien el pescado. Para saber si el aceite estaría caliente, echar una miguita de pan y si vemos que comienza a chisporrotear, ya está lista. Cuando esto suceda, ir rebozando el pescado por la harina, asegurando de quedar bien cubierto por todos lados, e ir friendo las anchoas por tandas 1 minuto por cada lado. No sobrecargar la sartén ya que hará que algunas anchoas se cocinen demasiado mientras que otras no.
Conforme el pescado esté listo, ir colocándolo en un plato con papel de cocina para retirar el exceso de aceite de la fritura, así hasta terminar. En este punto si fuese necesario, podéis añadir un pellizco de sal.
Y servimos templado con perejil picado, gajos de limón, cebolla picada en juliana y pan del que os guste!! 


miércoles, 9 de mayo de 2018

Croquetas de queso y caballa

Coincidimos casi todos cuando hablamos de lo ricas que están las croquetas, da igual de cuál sean sus ingredientes... son uno de los aperitivos "made in Spain" por excelencia!
Pensando ya en la cena para ver el festival de Eurovisión, creo que la receta que os traigo será un buen comienzo para abrir el apetito. Además su elaboración es bastante sencilla y no lleva bechamel, lo que hace que sea un plato perfecto para perder el miedo a los/as que comenzáis en la cocina y os dará confianza; porque salen muy bien. Realmente es una receta de "despensa", que yo le digo, con pocos ingredientes consigues algo apetitoso, y si se presentan invitados inesperados en casa, pues mira por donde os podéis marcar un "12 points"!! jajajaja

Ingredientes:
2 latas de caballas en conserva (130 grs. peso escurrido)
10 quesitos en porciones o 150 grs. de queso crema para untar
1 huevo ecológico, batido
4 cuch. grandes de leche entera
Pan rallado (para rebozar)
Aceite de girasol o vegetal (para freír)
Pimienta negra, recién molida
Una ramita de romero (sólo las hojas, picadas)
Salsas al gusto, para acompañar
Elaboración:
En un bol echar los filetes de caballas escurridos del aceite de la conserva y añadimos los quesitos o el queso crema, el romero y un pellizco de pimienta (no he usado sal, pues la conserva es bastante salada y para mi gusto así está bien). Con un tenedor vamos majando y mezclando hasta quedar una masa ligada y homogénea.
Echar en un cuenco un poco de pan rallado y en otro el huevo batido junto con la leche. Mientras tanto, con ayuda de un par de cucharas, iremos tomando pequeños pegotes y darles forma de una especie de croquetas, y a continuación con las manos untadas con unas gotas de aceite, iremos formando pequeñas bolitas del tamaño de pelotas de ping pong (lo ideal para un bocadito). Pasaremos cada bolita por pan rallado hasta rebozar e iremos colocándolas en un plato y llevar a la nevera unos 20 minutos, para dejar reposar la masa y que tome consistencia.
Pasado este tiempo, vertemos una buena cantidad de aceite de girasol en una sartén a fuego medio y pasamos las bolitas por el huevo batido y otra vez por pan rallado e ir friendo hasta que doren por todos lados -¡Cuidado! Tienden a abrirse durante la fritura, así que vigilar siempre la temperatura y darles vueltas para que doren por todos lados uniformemente.
Conforme las croquetas estén listas, las iremos colocando sobre un pliegue de papel de cocina para retirar el exceso de aceite de la fritura. Dejarlas templar, antes de comerlas con la salsa que más os guste!!









lunes, 26 de marzo de 2018

Leche frita

Es un dulce elaborado a base de harina, leche infusionada con canela, piel de naranja o limón y azúcar a fuego lento hasta que comienza a espesar, como si fuese una pasta roux; aunque no lleva mantequilla en su origen. Una vez esté en su punto la masa, se vierte sobre un molde rectangular o cuadrado y se deja reposar unas cuantas horas o durante toda la noche, para que se asiente muy bien. Pasada las horas recomendadas, se corta en cuadraditos, se pasa por harina, huevo batido y pan rallado y se fríe en abundante aceite de girasol hasta que doren. Una vez listos los cuadraditos, se rebozan en azúcar blanco y canela molida, de textura suave que recuerda al sabor de las natillas, con superficie crujiente y dulce. De hecho en ingles este postre se llama "Fried custard", que significa literalmente: "Natilla frita".
En mi opinión, no es un postre muy complicado de preparar, aunque hay que encontrar el puntillo óptimo de espesor de la masa, que no quede demasiado blanda, ni demasiado dura; mi receta es trabajo de un montón de pruebas, hasta encontrar la perfección. Así que si seguís mis indicaciones, éxito seguro, os lo prometo!!
Tengo entendido que este postre es típico del norte de España, aunque incierto, pues muchas regiones dicen que es suya como Castilla León, País Vasco-francés, Valladolid, Palencia... Supongo que no existe una auténtica receta, ya que se presta a multitud de variantes y no voy a entrar en un eterno debate! :P 

Ingredientes:
100 grs. de harina de maíz
110 grs. de azúcar blanco
75 grs. de harina de trigo
700 ml. de leche entera
1 estrella de anís
La piel de 1/2 naranja
2 clavos de olor
Aceite de girasol (para freír)
Para rebozar:
Harina de trigo
huevo ecológico, batido
Pan rallado
Para espolvorear al final:
Azúcar caster
Canela molida
Elaboración:
Comenzamos infusionando la mitad de la leche con la estrella de anís, la piel de la naranja y los clavos de olor a fuego bajo, sin que llegue a hervir. A continuación retiraremos del calor y dejamos templar.
Mientras tanto, en un bol mezclar la harina de maíz, el azúcar, la harina de trigo con el resto de la leche. Luego incorporar la leche infusionada y colada, y devolver todo al cazo colocando al baño María a fuego medio y sin dejar de remover hasta espesar (para saber que la mezcla esté bien; meter una cucharilla y sino gotea, estará lista).
Rápidamente verteremos el preparado en una bandeja untada con un poco de mantequilla o aceite de girasol (yo he usado un tupper rectangular de 26x17 cm., y sale perfecto). Dejamos que enfríe por completo y metemos en la nevera como mínimo 6 h. o toda la noche para que repose y cuaje.  
Pasado este tiempo, poner una sartén con una buena cantidad de aceite de girasol a fuego medio y sobre la encimera o mesa de trabajo, desmoldar y cortamos la masa en cuadraditos. Con cuidado, pasaremos por harina, huevo batido y pan rallado y friendo en el aceite caliente hasta que doren por ambos lados. Conforme se vayan friendo, iremos colocando los cortaditos de leche frita sobre papel de cocina y así retirar el exceso de aceite de la fritura. Y en cuanto templen, pues los pasamos por una mezcla de azúcar y canela en proporción de 4 cuch. grandes de azúcar blanco por 1 cuch. de canela molida. Y a comer!!




Sugerencias: Como siempre digo, podéis hacer vuestra propia versión, aromatizando la leche con piel de limón, canela en rama, nuez moscada... y para el rebozado sustituir por azúcar moreno y le dará un punto a tostado que está para "chuparse los dedos" 

martes, 25 de octubre de 2016

Pescado en adobo

Esta receta la tengo aprendida desde niño de mi tierra; Jerez de la Frontera. Una forma deliciosa de preparar un buen pescado, macerado en adobo y luego frito, hasta quedar crujiente por fuera y suave por dentro, con un rico sabor inconfundible.
Desde la antigüedad, el adobo era un método de conservación que solía hacerse desde otoño, hasta la primavera, al igual que el salazón. Tras hacer la "matanza" del cerdo o un día que se dio bien en la pesca, la gente solía conservar las piezas de carne o pescado sumergiendo el alimento crudo en una preparación en forma de caldo ligero con diferentes ingredientes como pimentón molido, sal, ajos majados, vinagre, orégano seco, hojas de laurel... Además de conservar el producto, daba sabor al resultado final.
La técnica del salazón lo trajeron los romanos a la Península, pero el adobo fue en la época medieval en algunas partes de España, ya que la sal era un producto bastante caro, y no permitido para la gente pobre. Así que en el sur de España, más concretamente en Cádiz, esta forma de conservación se hizo muy popular.
Hay quien dice que los medievos lo adoptaron de las culturas árabe y judía, ya que se usa algunas especias que son comunes en su gastronomía, y se guardaba en tinajas de barro.
Y si observamos la antigua cultura culinaria judía, podemos ver que se cocinaba mucho pescado en adobo y luego frito en aceite vegetal. Tiene sentido, pues Cádiz guarda mucho aprendizaje de muchas culturas, y esto se percibe en el sabor de sus platos!!
Si nos vamos fuera de España, encontramos que en México, el adobo hace referencia a un condimento o salsa a base de varios chiles, concretamente el chile Chipotle y Ancho, y se usan para marinar y aportar sabor de ahumado picante a la preparación. En Venezuela, la definición de "adobo" hace referencia a una mezcla de sal marina con diversas especias. Y en Costa Rica, adobar un alimento significa lo mismo que marinar. Por si lo queréis saber!
Ok, me voy a centrar en la receta de mi familia; pescado frito en adobo, y tal cual me enseñaron a mí, os la cuento a vosotros/as, para que podáis preparar en casa. Os encantará!!

Ingredientes:
1 kg. de cazón, pez espada u otro pescado de carne magra, cortado en dados medianos
4 dientes de ajo, ligeramente majados
Un buen pellizco de orégano seco
1 cuch. pequeña de pimentón molido, más un pellizco para el rebozado
1 vaso (200 ml.) de vinagre de vino blanco, de buena calidad
1 vaso (200 ml.) de agua mineral
Un buen pellizco de sal marina
3 hojas de laurel
Harina de trigo, para rebozar
Aceite de girasol o vegetal, para freír
Patatas fritas, mayonesa casera, rodajas de limón o una ensalada verde, para acompañar
Elaboración:
La noche antes en un bol grande, disponemos los daditos de pescado junto con el orégano, las hojas de laurel, el pimentón molido, un pellizco de sal y regaremos todo con el vinagre y el agua hasta cubrir. Tapar con un pliegue de papel de aluminio o film transparente y dejamos adobar en la nevera toda la noche, o como mínimo unas 6-8 horas.
Al día siguiente o pasado el tiempo indicado, poner una sartén mediana con una buena cantidad de aceite de girasol, y un cuenco pequeño donde echaremos un poco de harina de trigo y un pellizco de pimentón dulce molido para luego enharinar el pescado. A continuación, escurrir bien los daditos de pescado de su adobo y pasarlos por el cuenco de harina y pimentón, e ir friendo en el aceite caliente unos minutos, hasta que doren.
Conforme vayan saliendo los daditos de pescado fritos, los pondremos sobre un plato con papel de cocina y así retirar el exceso de aceite de la fritura.
Serviremos con patatas fritas, un poco de mayonesa casera, rodajas de limón o una ensalada verde. En este punto, habréis conseguido preparar el mejor pescado en adobo de la historia, no lo olvidéis nunca!! :)



miércoles, 12 de octubre de 2016

Batatas fritas (Sweet potato fries)

Es Otoño y tiempo de recolectar tubérculos, así que tenía ganas de enseñaros esta receta americana de batatas fritas, muy fácil de preparar y os encantará!
Los boniatos y las batatas contienen propiedades nutricionales similares a sus parientes cercanos; las patatas, pero con mucha más cantidad de hidratos de carbono y sin almidón, además de contar con más vitamina C y vitamina A entre otras. Pero eso os lo contaré en otro artículo!
En mi opinión, es una verdura muy adecuada para darla a los más peques de la casa, en sustitución de la bollería industrial o patatas chips de paquetes, que no son sanas!!. Y al tener ese sabor dulce, gustará tanto a los niños como a los mayores!

Ingredientes:
1 batata grande (regular de forma)
Un manojito de hojas de romero, picadas toscamente
Un pellizco de sal marina
Aceite de girasol
Mayonesa, yogur tipo griego u otra salsa casera al gusto
Elaboración:
Lavamos bien bajo el grifo con agua fría la batata en incluso podéis usar un cepillo de púas blandas o un estropajo limpio para retirar la suciedad que pudiese contener. A continuación con un pequeño cuchillo afilado, pelamos la batata, teniendo cuidado ya que es más difícil de pelar que las patatas, y podéis cortaros. Poner sobre la tabla de cocina y cortar primero en rodajas de 1 cm de grosor aprox. y luego en tiras, hasta obtener bastoncitos de batatas de un precioso color naranja.
Mientras estamos entretenidos con el paso anterior, pondremos una buena cantidad de aceite de girasol en una sartén mediana a fuego bajo. Y una vez que el aceite haya tomado temperatura, freímos unos minutos los bastoncitos de batatas, hasta que doren ligeramente, e ir sacando con una espumadera y colocar en un plato con papel de cocina, para retirar el exceso de aceite de la fritura.
Servimos las chips de batatas espolvoreando por encima con un pellizco de sal marina y las hojas de romero picadas, junto con un poco de mayonesa o yogur griego. Delicioso!




 Consejos: ¿Cómo sabremos si el aceite está a la temperatura ideal para freír?, pues añadir una pequeña miga de pan a la sartén, y si sube rápidamente a la superficie burbujeando, el aceite estará listo!

viernes, 12 de febrero de 2016

Bocaditos de carnaval

Tenía ganas de preparar un postre ideal para este tiempo de carnaval, pero sin caer en patrones clásicos de recetas, así que he creado una fusión entre buñuelos y las famosas orejas de carnaval que tanto se comen en muchas regiones de España. Lo he llamado bocaditos de carnaval, pues están elaborados igual que los postres antes mencionados pero con la forma de tortitas y la esponjosidad de los buñuelos. En casa han sido un éxito! 

Ingredientes:
Para la masa:
500 grs. de harina de trigo
120 grs. de azúcar blanco
100 grs. de mantequilla, a temperatura ambiente
1 cuch. grande de levadura química
2 cuch. grandes de azúcar avainillado
2 huevos ecológicos grandes o 3 medianos
50 ml. de leche entera
Aceite de girasol o vegetal (para freír)
Para rebozar:
Azúcar blanco
Canela molida
Miel
Elaboración:
En un bol grande ponemos la harina junto con el azúcar blanco y avainillado y la levadura química, mezclando con ayuda de una cuchara de madera o espátula. Ahora hacer un hueco en medio donde echaremos los huevos, la mantequilla derretida y la leche e iremos mezclando todo hasta obtener una masa homogénea.
En cuanto nos cueste remover, será momento de sacar la masa a la mesa de trabajo enharinada y darle un ligero amasado, simplemente para conseguir la textura elástica y suave. Luego con un rodillo estiramos la masa, dejando 1 cm. de grosor y cortamos en cuadrados o rectángulos pequeños.
En una sartén mediana, poner aceite de girasol a fuego medio hasta que tome temperatura y ir freír los cuadraditos de masa unos minutos por cada lado y ponerlos sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite de la fritura.
Una vez tengamos todas nuestros bocaditos de carnaval listos, será momento de rebozar en azúcar blanco con un pellizco de canela molida o por miel... también podéis preparar un almíbar con base de zumo de fruta o pasarlas por azúcar moreno, azúcar glass, melaza... etc.


viernes, 26 de junio de 2015

Bifteki griego relleno de queso feta

Prometido, aquí os dejo una receta para acompañar vuestra salsa tzatziki, con bifteki griego relleno de queso feta; un plato delicioso para disfrutar en familia, tanto elaborando como en la mesa.
La receta no es un clásico de la cocina griega, es más bien una invención moderna de algún chef, aunque se puede encontrar en casi cualquier restaurante griego decente. Y podréis rellenarlos con un montón de ingredientes como aceitunas, paté, pimientos asados... etc, aunque la versión más conocida son estos rellenos de queso feta!!
No sabéis realmente ¿qué es un Bifteki? pues seguid leyendo!

Ingredientes:
400 grs. de carne picada (ternera, cordero, cerdo... etc)
1 cebolla pequeña
1-2 dientes de ajo
Un manojito de menta fresca (solo las hojas)
1 huevo grande, ecológico
Un puñadito de orégano seco
Sal y pimienta negra, recién molida
Un puñadito de pan rallado
100 grs. aprox. de queso feta
Un chorrito de aceite de oliva
Harina de trigo, para rebozar
Aceite de girasol, para freír
Elaboración:
Sobre la tabla de cortar, con un cuchillo afilado, pelamos y picamos finamente la cebolla, los ajos y las hojitas de menta. Si no sois muy hábiles picando verdura, podéis rallarla o incluso pasar por el procesador de alimentos, aunque esto sería un trabajo muy fino!!
Echamos el preparado en un bol grande junto con la carne picada, el huevo, el orégano seco, un buen pellizco de sal y pimienta, un chorrito de aceite de oliva y el pan rallado. Seguidamente o bien con un cucharón de madera o con las manos, iremos mezclando hasta obtener una masa homogénea. Dejaremos a un lado reservado, para que los sabores se asienten.
Mientras tanto, verter aceite de girasol en una sartén mediana, lo suficiente como para freír los Bifteki y echamos en un bol un poco de harina de trigo.
Escurrimos el queso feta de su salmuera y cortarlo en 4-6-8 porciones, dependiendo de la cantidad de bolitas que queráis preparar. Yo la he dividido en 4, pues somos 2 personas y sobró bifteki para la cena.
A continuación dividimos la carne el doble de veces que el queso y aplastamos ligeramente cada bolita de carne formando una torta gruesa. En medio pondremos una porción de queso y con otra bolita de carne sellamos, formando una especie de "hamburguesa" upss, detesto decir hamburguesa... (queda muy americano), como si fuese una torta rellena. Ok, así suena mejor!!
Para hacer esta labor, mejor mojaros las manos con agua y evitaréis que la carne se os quede pegada entre los dedos, y haréis un trabajo más limpio. Pasar los bifteki por harina e iremos friendo en tandas en el aceite caliente por ambos lados hasta que doren.
Una vez listos, sacarlos a un plato con papel de cocina para retirar el exceso de aceite de la fritura. Y a comer acompañado de la salsa tzatziki y una ensalada verde; tortas de carne rellenas de delicioso queso feta!! ummm




Sugerencias: En vez de freír los bifteki en aceite de girasol, en Grecia por ejemplo suelen cocinarlos sobre la parrilla o grill; ya se sabe la pasión que tienen los griegos por hacer todo a la parrilla! Jejeje, aunque para mi gusto, los bifteki quedan muy secos al perder gran parte de humedad durante el cocinado y habría que ir pincelando con aceite de oliva para evitar esto.

viernes, 20 de febrero de 2015

Croquetas de pollo caseras

En mis años de profesión como cocinero he estado bastante tiempo buscando la receta perfecta para preparar croquetas caseras. Mi abuelita las hacía de una forma y mi madre de otra, siempre con cantidades orientativas... lo que admita la masa! En casa realmente no quedaba contento con el resultado; a ver, de sabor muy rico, pero quería conseguir la forma perfecta e interior firme, sin que estuviese duro, o al contrario demasiado líquido... pues lo conseguí, aquí está mi receta mejorada!!
Las cantidades no os la doy en gramos porque quiero que la hagáis tal cual las hago yo y me contéis si os gustan!

Ingredientes:
200 grs. de carne de pollo, sobras de un cocido (puchero), sin piel ni huesos y picada muy finamente.
1 cuch. grande de mantequilla s/sal
3-4 cuch. grandes de harina de trigo
2 vasos de leche
Un pellizco de sal fina
Un pellizco de pimienta negra, recién molida
Una pizca de nuez moscada, molida
Para rebozar y freír:
1 huevo ecológico, batido
150 grs. de pan rallado
Aceite vegetal o girasol, para freír
Elaboración:
Derretimos en un cazo a fuego suave la mantequilla, teniendo cuidado de no quemarla, seguidamente agregar de golpe la harina con un pellizco de sal y pimienta molida, removiendo continuamente para tostarla y dar sabor. A continuación ir añadiendo suavemente la leche, sin parar de remover para evitar que se formen los temidos grumos. En cuanto comience a espesar un poco, será el turno de incorporar la carne bien picada del cocido junto con un pellizco de nuez moscada molida y seguimos removiendo hasta que nos cueste bastante y la masa se separe de las paredes del cazo, esto significará que está lista! Verter el preparado sobre una bandeja o plato llano y cubrimos con un pliegue de papel film, así no se secará por la superficie formando una costra. Dejamos enfriar antes de llevar a la nevera para que repose toda la noche.
Al día siguiente comienza el Rock and roll! Ponemos una sartén con una buena cantidad de aceite de freír a fuego medio y mientras el aceite toma temperatura, iremos formando bolitas con las manos húmedas en agua o embadurnadas en un poco de aceite de oliva (la cuestión es evitar que se nos pegue la masa entre los dedos), también disponed dos cuencos donde echaremos en uno el huevo batido y en otro el pan rallado. Le damos forma alargada de croqueta y pasamos primero por huevo batido y después por pan rallado e ir friendo en el aceite caliente hasta que doren por todos lados, dándoles la vuelta con cuidado. Tenéis que ser delicados y por supuesto hacerlas por tandas! Una vez listas ir sacando a un plato con papel de cocina para quitar el exceso de aceite de la fritura y dejamos templar antes de comerlas.




Sugerencias: Para los sibaritas podéis darles forma con 2 cucharas o echar el preparado en una manga pastelera con boca ancha y sacar pequeños pegotes rebozándolos en huevo batido y pan rallado, saldrán perfectas también; vamos para ir a un concurso gastronómico y seguro que ganáis un premio!! :D

jueves, 15 de enero de 2015

Buñuelos de ricotta y salsa de naranja

Desde hace unos días tengo invasión de cítricos en mi cocina, cortesía de la huerta de mi hermano y quería enseñaros un dulce delicioso que se prepara en un momento, para la merienda o como postre queda genial!. Les he llamado buñuelos pero mejor dicho son jugosas bolitas fritas de queso ricotta con una salsa de naranja que no dejará indiferente a ningún paladar que le guste ese toque de cítrico. Y con esta receta aprovecho para desearos una feliz entrada de año 2015!!

Ingredientes:
Para la salsa:
225 ml. de zumo de naranja
75 grs. de azúcar fino
2 cuch. de mantequilla s/sal
2 cuch. de nata para cocinar
1 cuch. de licor de naranja (opcional)
La ralladura de 1/2 naranja
Para los buñuelos:
225 grs. de queso ricotta
250 grs. de harina de trigo, tamizada
2 cuch. de azúcar fino
2 huevos ecológicos
1 cuch. de ralladura de naranja
Elaboración:
Comenzaremos con la salsa de naranja de base para nuestra receta, así que ponemos una cacerola pequeña a fuego lento donde echaremos el zumo y la ralladura de naranja, el azúcar, la mantequilla, la nata y el licor. Removemos suavemente para que los ingredientes se mezclen y llevamos a ebullición, dejando cocinar hasta que la salsa espese ligeramente. Apartar del calor y dejamos a un lado reservado.
Calentar una buena cantidad de aceite de oliva en una sartén mediana a fuego medio y mientras tanto en un bol echamos el queso ricotta desmenuzado junto con los huevos ecológicos, el azúcar y la ralladura de naranja, removiendo con ayuda de una legua de repostería o un tenedor. En cuanto todo esté bien homogéneo, ir añadiendo la harina y mezclando suavemente hasta incorporar, formando la masa de los buñuelos. Ahora con una cuchara o con nuestras manos ligeramente engrasadas en aceite formamos pequeñas bolitas e ir friéndolas por tandas en el aceite caliente (no le quitéis ojo, pues doran muy rápido). Seguidamente las colocamos sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite de la fritura y dejaremos enfriar.
¿Cómo presento el postre en la mesa?, pues sobre un pequeño platito de té echamos un par de cucharadas de salsa de naranja y encima colocamos una bolita de queso, decorar con una hojita de menta y a disfrutar de un postre de invierno!


sábado, 23 de agosto de 2014

Tostadas francesas con salsa de cerezas

Hoy no quiero extenderme mucho en la introducción de este artículo pues ya os solté la teórica en el anterior con las cerezas, guindas y picotas. Prometí que os daría una receta para dar trabajo en la cocina a esta fruta de verano y aquí está! Pienso que es una forma divertida y deliciosa de disfrutar de un merecido postre tras una jornada estival.

Ingredientes:
Para las tostadas:
1 barra de pan, cortada en rebanadas de 2 cm. de grosor aprox.
2 huevos ecológicos, batidos
300 ml. de leche entera
3 cuch. azúcar
1 estrella de anís
Aceite de girasol, para freír
Para la salsa de cerezas:
200 grs. de cerezas sin hueso
100 grs. de azúcar
La ralladura y el zumo de 1/2 mandarina
Un chorrito de whisky u otro licor fuerte para flambear
Helado al gusto, para acompañar
Unas cuantas hojitas de menta picadas
Elaboración:
En un cazo ponemos a fuego bajo la leche con el azúcar y la estrellita de anís, y llevaremos a ebullición removiendo de vez en cuando. Retirar del fuego y dejamos enfriar.
Por otro lado en una sartén mediana, cocemos unos 10 min. las cerezas con el azúcar y el zumo de mandarina hasta ver que el azúcar esté disuelta. A continuación regar con el licor elegido y rápidamente flambear (con cuidado de no quemaros), hasta que el alcohol se evapore, o sea, la llama se apague. Espolvorear con la ralladura de mandarina y las hojas de menta y dejamos enfriar a un lado. Un apunte; la salsa debe quedar con una textura ligeramente espesa!
Ha llegado el momento de poner una buena cantidad de aceite de girasol en una sartén a fuego medio para freír las deliciosas tostadas francesas. Y mientras el aceite se calienta, echamos la leche aromatizada colada en un cuenco y en otro tendremos dispuestos los huevos batidos. A continuación vamos pasando las rebanadas unos segundos primero por la leche y luego por el huevo batido, e ir friéndolas por ambos lados unos minutos hasta que doren. Tendréis que hacerlo por tandas para que no os sea tan complicado, e ir colocando las tostadas sobre papel de cocina, así retirar el exceso de aceite de la fritura.
En cuanto estén frías ya se pueden comer acompañadas de la salsa de cerezas y una buena bola de helado o dos, del sabor que más os guste!! Yo helado de vainilla, por favor! :)



domingo, 2 de febrero de 2014

Albóndigas caseras

¿A quién no le gustan las albóndigas?, sobre todo a los peques de la casa, e incluso si ellos participan en la elaboración de las bolitas de carne, disfrutan mucho más comiéndolas. Esta receta es una variante de la "original"; aunque en realidad no hay una receta fija, cada uno las hace con los ingredientes que mas gusten!!
Un truco para manejar la carne es mojaros las manos en agua fría, así no se quedará pegada entre los dedos y podréis hacer mejor las albóndigas.

Ingredientes:
Para las albóndigas:
600 grs. de carne picada de cerdo y ternera
1 cuch. de semillas de comino
1 cuch. de semillas de cilantro
1 chile rojos, sin semillas y picado fino
Sal y pimienta negra, recién molida
Un manojito de romero fresco, picado
Un puñadito de orégano seco
2 puñados de pan rallado
huevo ecológico
Un manojo de hojas de albahaca
Una bola de queso mozzarella
Un buen puñado de queso parmesano recién rallado
Aceite vegetal o de girasol
Para la salsa de tomate:
1 diente de ajo cortado en láminas
1 cebolla roja, picada fina
Aceite de oliva
1 lata de tomate natural triturado de 400 grs.
Sal y pimienta negra recién molida
Elaboración:
Calentamos en una sartén las semillas de comino y cilantro para sacar todo su aroma durante unos segundos, a continuación, se echa en el mortero con el chile y un pellizco de sal y pimienta, majando todo bien.
En un bol grande echamos la carne picada e incorporamos el majado del mortero junto con el orégano, el romero, los puñados de pan rallado y el huevo. Mezclar bien e iremos haciendo bolitas con las manos ligeramente húmedas.
Luego preparamos la salsa de tomate sofriendo en una sartén con un chorrito de aceite de oliva, la cebolla y el ajo sin que llegue a dorar. Agregar el tomate y salpimentamos al gusto. Cuando rompa a hervir echamos las hojas de albahaca y dejaremos que se cocine a fuego lento unos 15 min.
Mientras tanto freír en otra sartén pequeña con un poco de aceite vegetal las albóndigas por tandas, hasta que adquieran un precioso color dorado por fuera.
En una bandeja de horno echamos en el fondo la salsa de tomate, colocando por encima las albóndigas. Cubrimos con el queso mozzarella cortado en láminas, el parmesano rallado y un buen chorrito de aceite de oliva. Hornear unos 20 min. aprox. a 220º C.
Serán las mejores albóndigas que habréis probado jamás!!



Nota: El montaje del plato lo he querido hacer así tal como veis en la foto, para enseñaros como quedan las albóndigas, ya que tras el horneado al estar cubiertas de queso no se veían bien!!
Sugerencias: Las protagonistas de la receta son estas pequeñas que pueden servirse con pasta cocida "al dente" o una refrescante ensalada verde de lechuga o canónigos.

domingo, 6 de enero de 2013

Patatas a la importancia

Precioso y elegante nombre para definir un plato donde la protagonista es esta verdura muy consumida y valorada en todo el mundo; la patata. Parece ser que el origen de la receta se ubica en la provincia de Palencia después de la guerra civil española y que posteriormente se extendió a toda la península, formando parte de los recetarios tanto en los hogares como ganándose un merecido lugar en los menús de multitud de restaurantes.
Supongo que su nombre se debe a que el ingrediente principal es la patata, ya que casi siempre se utiliza esta verdura de guarnición o acompañante para otros platos.
Os animo a que lo hagáis porque os encantará, además muy sencillo de preparar, quizás lo mas pesado de la elaboración sea que se divide en dos partes; primero rebozar y freír las patatas y luego el guiso, pero vamos tampoco es para tanto!! Una receta económica, fácil y rica para comenzar el año con energía positiva!!

Ingredientes:
2 patatas grandes
1 huevo ecológico, batido
100 grs. de harina de trigo
1 cebolla roja, cortada en juliana
2 dientes de ajo, pelados
Aceite de oliva
Un manojito de hojas de romero, picadas
Un manojito de hojas de albahaca, picadas toscamente
2 hebras de azafrán (opcional)
Sal y pimienta negra recién molida
1/2 litro de agua o caldo vegetal
Un chorrito de vino blanco
Aceite de girasol o vegetal para freír
Elaboración:
Ponemos en una sartén mediana una buena candidad de aceite de girasol a fuego medio, para freír las patatas.
Lavar, pelar y cortar las patatas en rodajas de 1 cm de grosor aproximadamente, salpimentamos por ambas caras y las pasamos primero por harina y luego por el huevo batido, e ir friendo por tandas en el aceite caliente. Luego las colocamos sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite de la fritura.
Mientras tanto, majaremos en el mortero los dientes de ajo, un pellizco de sal, pimienta, las hojitas de romero y las hebras de azafrán.
Cuando hayamos terminado con las patatas, echamos un buen chorrito de aceite de oliva en una cacerola y salteamos la cebolla; en cuanto comience a tornar transparente incorporamos el majado del mortero, regando con el vino blanco. Dejamos unos 7 min. a fuego suave hasta que el alcohol se evapore.
Después añadir 1 cucharada pequeña de harina, remover rapidamente con el cucharón para evitar que se formen grumos e ir colocando capas de patatas cubriendo el fondo de la cazuela. Regamos con el agua o caldo y dejaremos cocinar unos 20 min. a fuego suave con la cazuela semitapada, removiendo suavemente si véis que se apelmaza pero con cuidado de no romper las rodajas de patatas.
Justo antes de servir, espolvoreamos con las hojitas de albahaca por encima y a comer con una buena hogaza de pan. Buen provecho!!


viernes, 16 de noviembre de 2012

Nargisi koftas en salsa picante de chile

Ya os hablé hace tiempo de lo que eran las koftas en otra receta del blog, os acordáis? seguro que si! Entonces no voy a contaros de nuevo para no ponerme "pesao", sí deciros que con esta receta participo en el concurso que han organizado los chicos del blog "con un par de guindillas" para celebrar su segundo cumpleblog y que termina el 18 de noviembre, vaya casi por los pelos no llego jejeje, pero no he tenido tiempo antes! De todas formas os pongo el enlace para que os animéis también a participar, además de haceros seguidores porque su blog está bastante interesante y os lo recomiendo!  Gran concurso: cocina con guindillas
Ya solo me queda que me deseéis suerte y os dejo con la receta que tiene "un par de guindillas" ahhh se me olvidaba, felicidades por vuestro 2º año chicos y gracias Tuonela por avisarme del sorteo ya que ando despistado ultimamente!! :D

Ingredientes:
Para las koftas:
10 huevos de codorniz
1/2 cebolla, picada finamente
1 diente de ajo, picado fino o majado
400 grs. de carne picada de cordero
1 huevo de gallina ecológico
1 cuch. de cúrcuma
1 cuch. de garam masala
3 cuch. de harina de arroz
Aceite de girasol o vegetal para freír
Sal y pimienta negra recién molida
Para la salsa picante:
1/2 cebolla picada
1 diente de ajo, laminado
2 chiles rojos, sin semillas y picados finos
1 cuch. de cúrcuma
1 cuch. de garam masala
Aceite de oliva
Un pellizco de sal
1 lata pequeña de tomate triturado (400 grs.)
1 trozo de jengibre del tamaño de un pulgar, rallado
1 cuch. de azúcar moreno
1 yogur natural tipo griego
Elaboración:
En un cazo ponemos agua ligeramente salada, con una cucharada de vinagre. En cuanto rompa a hervir, cocemos los huevos de codorniz unos 5 min., será suficiente para que estén listos (recordad que al ser mas pequeños no precisan de tanto tiempo como los de gallina). Luego, escurrimos de su agua y agregamos agua fría para crear contraste, deteniéndose la cocción y será mas fácil después quitarles la cascarilla. Dejamos templar, pelamos con cuidado y reservamos a un lado.
Ahora en un bol grande o un cuenco, echamos la cebolla picada junto con el ajo, la carne picada de cordero, la cúrcuma para dar un toque de color, el garam masala (esto aportará mucho aroma), la harina de arroz, un pellizco de sal, pimienta y el huevo, que ayudará a que los ingredientes se ligue bien. Con ayuda de una cuchara de madera o una paleta vamos mezclando todo, como si de masa de albóndigas se tratase, a fin de cuentas se asemeja!
Una vez esté todo homogéneo, nos frotamos las manos con un poco de aceite de oliva y dividimos la cantidad de carne en 10 partes e iremos formando 10 bolitas. Sobre la palma de la mano colocamos cada bola de carne y con ayuda de la otra, apretamos suavemente hasta crear una torta. En el centro de cada una, pondremos 1 huevo de codorniz y suavemente envolvemos con el sobrante de la carne de los lados hasta cubrirlo por completo. Y que obtendremos?? Pues una especie de albóndiga rellena (nargisi kofta)! Así con todas las tortas de carne y todos los huevitos.
Ponemos una sartén pequeña con una buena cantidad de aceite de girasol a fuego medio y en cuanto alcance temperatura, iremos friendo cada kofta, dorándolas por todos lados. Esto hay que hacerlo por tandas y conforme vayan saliendo del aceite se colocan sobre papel de cocina, así le quitamos el exceso de grasa de la fritura.
Mientras tanto, vamos a preparar la salsa picante; salteando en una cazuela grande con un chorrito de aceite de oliva la media cebolla picada, el ajo laminado y el jengibre rallado hasta que la cebolla esté suave pero sin que llegue a dorar. Agregamos los chiles y seguimos cocinando unos 2 min.
Espolvoreamos el garam masala, la cúrcuma, un pellizco de sal y el azúcar moreno, removemos rápidamente y agregamos el tomate junto con el yogur para restar potencia al picor de los chiles, dejándolo cocinar unos 15 min. mas o hasta ver que se forma una salsa suave.
Pasado este tiempo, en la cazuela distribuimos las nagisi koftas bien repartidas por toda la salsa picante y seguimos cocinando a fuego suave 10 min. removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue. Buen provecho!! सलुद



Sugerencia: A la salsa le he pasado un poco la batidora de mano justo antes de añadir las koftas para no encontrar algunos trocitos de verdura y así me aseguro que en casa se come todo, pero eso es opcional, ya sabéis!

miércoles, 31 de octubre de 2012

Buñuelos orientales de boniato y miel

Tiempo de cosecha y reflexión tras unas jornadas laboriosas en la huerta. Ahora a pensar en usar todos los productos que la Madre Tierra nos ha regalado por tanto esfuerzo durante la temporada; como los boniatos, una verdura que siempre me ha encantado y que por su sabor dulce se usa mas en postres que en cocina, aunque también está riquísimo con carne de cordero y salsa de tomate al garam masala ehhh!
Os enseño unos pequeños buñuelos al estilo oriental que os encantarán, además de muy sencillos de preparar y que podréis llenar de colorido otoñal vuestras meriendas, acompañadas de una taza caliente de café, chocolate o té.... yourself!

Ingredientes:
500 grs. de boniatos
3 cuch. de semillas de amapola
200 grs. de harina de arroz o de soja
2 cuch. de miel
1 huevo ecológico
Un pulgar de jengibre, rallado
3 semillas de cardamomo
2 clavos de olor
1/2 cuch. de azúcar avainillado (receta del blog)
Aceite de girasol para freír
Elaboración:
Lavamos bajo el grifo con agua los boniatos para retirar posibles partículas de tierra y los ponemos a cocer en una olla con agua hirviendo hasta que estén tiernos. Luego apagamos el fuego y dejamos templar ligeramente.
Mientras tanto, en el mortero machacamos las semillas de cardamomo sin las vainas, los clavos de olor y el azúcar hasta que todo esté fino.
Escurrimos bien y pelamos los boniatos volviéndolos a echar en la misma olla y con un pasa puré de mano, majamos hasta que quede un puré espeso. Añadiéndole el preparado del mortero, las semillas de amapola, la miel, el huevo, removiendo bien y a su vez espolvorearemos la harina e ir mezclando todo el conjunto hasa que quede una masa compacta y firme.
Ponemos en una sartén mediana una buena cantidad de aceite para freír nuestros pequeños buñuelos de boniato.
Ahora con las manos enharinadas iremos formando pequeñas bolitas del tamaño de una nuez e iremos friéndolas en el aceite bien caliente, vigilando que no se doren demasiado por todos lados (esto tendremos que hacerlo por tandas e ir colocándolas sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite de la fritura). Servir con un poco de miel o azúcar glass por encima.



domingo, 8 de julio de 2012

Panisses de la Provenza

Desde Niza, Francia, donde nació mi querida amiga Apo, me trae esta receta de panisses con todo su cariño. Me cuenta que es una receta de gente humilde, de las de toda la vida, de esas recetas que hoy en día casi se están perdiendo porque ahora lo que se lleva es la alta cocina, dejando atrás los platos de siempre.
Cuando me contó lo sencillamente fácil que era, casi no me lo podía creer y como no, me puse manos a la obra de inmediato, ya que casualmente tenía harina de garbanzos que compré para hacer unos bhaji de cebolla hindues. Si os animáis a prepararlo ya veréis como el resultado os gustará muchísimo, tanto que pasará a formar parte de vuestro recetario de cocina.
Se sabe que ya en la década de los años 30, los vendedores ambulantes de Puerto Viejo vendían panisses en sus puestos como aperitivo para los transeúntes. A los panisses se les denomina también "pan del pobre" por lo económico que resultan sus ingredientes y sencilla elaboración.
Como siempre, no os voy a decir como tenéis que comer vuestros panisses, pero si os sugiero que lo acompañéis con salsas que mas os gusten, como de tomate, pesto de albahaca o como lo preparo yo, mezclando una cucharada de mostaza de Dijon con un chorrito de aceite de oliva y 1 cuch. de miel por ejemplo. También queda super si lo servís con queso azul, una rica ensalada, champiñones salteados con mantequilla y ajo...etc
Apo, esta receta de la quiero dedicar con todo el cariño que te tengo y te aprecio muchísimo, porque si las personas fuesen aunque sea un poquito igual que tu de nobles, este mundo iría mejor, que lo sepas!! Ya sabes que si hay alguien verdadera, transparente, con buen corazón y divertida, esa eres tu. Gracias por formar parte de mi vida y por compartir tus grandes conocimientos culinarios con este duendecillo cocinero! Un beso fuerte!

Ingredientes:
1 litro de agua
2 cuch. de aceite de oliva
1/2 cuch. de sal
300 grs. de harina de garbanzos
Aceite vegetal para freír
Pimienta negra recién molida
Un buen pellizco de hierbas provenzales secas
Elaboración:
En primer lugar, poner un cazo a fuego medio con el agua, la sal, un pellizco de pimienta negra y el aceite de oliva hasta que rompa a hervir.
Mientras tanto, engrasar bien una bandeja rectangular grande con un chorrito de aceite de oliva. Yo la que he usado de molde tiene 30x18 cm, es por si lo queréis tener en cuenta!
Veremos que el agua está ya caliente, pues echamos la harina de garbanzos y comenzamos a remover con energía con ayuda de una cuchara de madera, para que se disuelva bien y vaya quedando una mezcla ligada. Pasado un ratito veremos que el preparado va espesando, pues en cuanto nos cueste trabajo de remover, paramos, apagamos el fuego y rápidamente vertemos la mezcla en la bandeja engrasada extendiéndola bien por toda la superficie con ayuda de la misma cuchara que hemos usado para remover anteriormente. Dejamos templar y luego metemos en la nevera como mínimo 3 horas para que adquiera mas consistencia aún.
Pasado este tiempo, el preparado se habrá vuelto muy compacto y manejable, así que le damos la vuelta con cuidado, colocándole un papel vegetal encima o con un plato, como os sea mas fácil e iremos cortando la masa con un cuchillo bien afilado en tiras, bastoncitos medianos, cuadraditos... etc.
Ponemos una sartén a fuego medio con bastante cantidad de aceite de girasol y cuando haya tomado temperatura, iremos friendo los palitos de panisses hasta que queden doraditos por todos lados. Colocándolos sobre papel de cocina y así retirar el aceite sobrante de la fritura.
Justo antes de servir, espolvoreamos con las hierbas provenzales y listo para comer como un apetitivo, crujiente por fuera y delicado y suave por dentro.



Sugerencia: Apo me cuenta que también se puede colocar un poco de queso rallado encima, espolvorear tomillo u orégano y gratinarlo en el horno en la posición grill unos minutos, hasta que hayan tomado color dorado por fuera. Yo los he preparado así fritos, porque en casa gusta mas, pero es otra opción por si lo queréis hacer de la otra forma y evitar la fritura.

lunes, 19 de marzo de 2012

Donuts caseros de la cocina mágica

Donuts, dónuts, doughnut, dona, rosquillas, berlinas, roscos de pan dulce... diferentes nombres para definir a estos pequeñines tan famosos, que tienen también su hueco en la historia como no podía ser menos. Cuenta la historia que estos bollitos fritos y en ocasiones dulces llamados en su origen olykoek u oliebollen que significa bollo de aceite, nacieron de unos panaderos del Norte de Europa, mas concretamente en Holanda en el siglo XVII. Posteriormente fueron llevados a América en el territorio de Nueva Amsterdam (actualmente la ciudad de Nueva York) por los peregrinos europeos que habían aprendido a elaborarlos siguiendo la receta original durante su estancia en Holanda en las dos primeras décadas del siglo XVII extendiéndose por varios territorios del continente. Los colonos ingleses le dieron en Nueva Inglaterra el nombre el cual conocemos hoy en día dough nut o "nuez de pasta" ya que eran tan pequeños y redondos que recordaban a este fruto seco.
Pero la primera mención escrita fue en 1847 en Pennsylvania, gracias a un marinero llamado Hanson Gregory durante una travesía en alta mar. Cansado de preparar estos bollitos dulces fritos y que se quedaran crudos por dentro, siendo indigestos, encontró la solución agujereando con la tapa de un pimentero para que se frieran también por dentro uniformemente. A su regreso a Camden, Hanson enseñó a su madre el truco y ella envió varios de estos bollitos tan peculiares a Rockland, donde fueron un éxito rotundo. También los panaderos holandeses que vivían en Pennsylvania emigrantes en busca de una vida mejor, aceptaron de buen grado este gran descubrimiento, incluyéndola siempre en sus creaciones. Este curioso invento es recordado en su villa natal de Rockport, Maine, en un escrito de una placa de bronce que dice "En América se puede conseguir la fama, incluso sin inventar nada".
Que pasaba en España mientras tanto? Pues por esta época se conocían estos bollitos fritos pero se les llamaba buñuelos y el agujerito ya se había inventado en Castilla a finales de la Edad Media en el siglo XV, normalmente embadurnados con miel y siempre en los meses mas fríos del año, temporada que siempre coincidía con el día de los difuntos (1 de noviembre). Pero si queréis mas información, tendréis que visitar otro artículo del blog que se llama "diferencias entre profiteroles, petits fours, buñuelos de viento y beignets" donde explico un poco el origen de estos chiquitines.

Ingredientes:
325 grs. de harina de fuerza
Un pellizco de sal
20 grs. de levadura fresca
150 ml. de leche tibia
1 cuch. de mantequilla (50 grs. aprox.)
1 cuch. de azúcar (50 grs. aprox.)
La ralladura de 1 limón
3 semillas de cardamomo o clavos de olor, machacadas
Aceite de girasol o vegetal, para freír
1 huevo ecológico
Elaboración:
En el vaso donde tenemos la leche tibia, echamos la levadura fresca y removemos un poco para que se deshaga con ayuda de una cucharilla, dejando reposar unos 15 min.
Pasado este tiempo, en un bol grande mezclamos la harina con el azúcar, el pellizco de sal, la ralladura del limón, las semillas de cardamomo o clavos majadas y con el revés de nuestra mano formamos en el centro un hueco como si fuese un volcán, donde echaremos la mantequilla, el huevo y poco a poco la leche con la levadura, removiendo con un tenedor o una cuchara con movimientos circulares de fuera hacia adentro hasta que todo esté bien mezclado, nos cueste trabajo remover y la masa comience a despegarse de las paredes del bol. Ahora echamos la masa sobre la encimera enharinada y amasamos como si de pan se tratase (recordáis como os enseñe en el artículo del pan?). En cuanto la masa esté lista y elástica, colocaremos en el mismo bol y tapamos con un paño de cocina húmedo, dejando levar 1 h. o 2 h. hasta que duplique su tamaño. Mientras esperáis a que la masa leve, se puede ir pensando con que vamos a cubrir o acompañar nuestros ricos donuts caseros, por ejemplo, con chocolate, miel y canela, glaseado de limón...
Pasado este tiempo, retiramos el paño del bol y como ya sabéis, la masa ha subido muchísimo, así que toca sacarla del recipiente y volver a amasar para retirar todo el aire de su interior, con unos 10 min. de amasado bastará.
Estiramos con el rodillo la masa, dejando 1 cm de grosor mas o menos y con un vaso de boca ancha vamos cortando círculos y para hacer el pequeño agujero del centro, nos ayudaremos con un tapón de botella. Estas rosquillas las colocamos sobre una bandeja forrada con papel vegetal, separadas un poco, porque tienen que volver a levar y así evitaremos que se peguen durante el proceso. Con los bordes de los círculos y pegotitos de masa de los agujeros, lo volvemos a amasar ligeramente y repetimos la misma operación de estiramiento con el rodillo y cortado con el vaso hasta que hayamos terminado con toda la masa. Volvemos a dejar levar en un sitio cálido y húmedo, evitando las corrientes de aire, hasta que dupliquen su tamaño de nuevo, unas 2 h. aprox.
Ya solo nos queda calentar el aceite en una sartén e ir friendo por tandas las rosquillas, intentando no manipularlas mucho, siempre con delicadeza de la bandeja al aceite bien caliente, para que no baje la masa y pierdan la forma de esponjosidad en su interior. Tened cuidado porque se doran muy rápido, así que estaremos atentos para ir sacándolas y colocándolas sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite de la fritura.
En cuanto estén templadas, las cubrimos como deseemos, yo os voy a dar 3 formas de preparación que siempre suelo hacer porque en casa gusta mucho, pero vosotros/as los bañáis con lo que queráis, dándole el toque final que se merecen por todo el trabajo!

Donuts de canela y miel de flores

Donuts con salsa de chocolate y menta

Donuts con glasa ligera a la naranja

lunes, 26 de diciembre de 2011

Bubble and squeak

Un clásico en la cocina inglesa este plato de aprovechamiento que siempre se prepara para acompañar las sobras del día después de nochebuena (christmas roast) o de los asados del domingo (sunday roast). Los británicos se toman muy en serio las celebraciones tanto de los domingos como de la navidad y hacen verdaderas delicias en la cocina para disfrutar en torno a la mesa con sus seres queridos.
No hay una receta madre para el bubble and squeak, simplemente consiste en cocer verduras variadas junto con la mitad de la cantidad de patata y luego se saltean en una sartén con mantequilla formando una especie de torta o tortilla, ya que la patata hace de consistencia para mantener las demás verduras sin necesidad de usar huevo.
En Irlanda existe una versión parecida llamada colcannon, que consiste en puré de patata, repollo o col rizada y cebolla. Y en Escocia encontramos el conocido rumbledethumps que consiste al igual que los otros platos en verduras junto con puré de patata pero cuando está todo bien mezclado se echa en un recipiente para hornos, se espolvorea con queso cheddar y se gratina unos minutos. Si sustituis la mantequilla por nata, entonces se le conoce como kailkenny muy consumido en el Condado de Aberdeenshire en Escocia.

Ingredientes:
Zanahorias, colinabos, chirivías, nabos, coles de bruselas, coles rizadas o de Milán y el 50% de peso de patatas
1 cuch. grande de mantequilla
Un buen chorrito de aceite de oliva
6 castañas cocidas o en almíbar (opcional)
Sal y pimienta negra recién molida
Elaboración:
Para esta receta y como somos dos en casa, he usado 2 zanahorias, 6 coles de bruselas, 6 castañas cocidas y 2 patatas medianas mas o menos la mitad del peso de las demás verduras, para que haya equilibrio de sabores.
Ponemos una olla con agua ligeramente salada a hervir y cocemos unos 25 min. las zanahorias y las patatas. Las coles con 5 min. al final vale, porque tampoco queremos que queden mustias. Luego retiramos del fuego y escurrimos bien.
Ahora en una sartén grande echamos un buen chorrito de aceite de oliva y la cucharada de mantequilla. En cuanto comience a derretirse agregamos las castañas y las verduras, salpimentamos generosamente, salteándolo todo unos minutos. Después con ayuda de un prensa-patatas manual iremos aplastando bien toda la verdura y removiendo para que no quede apelmazada. Cuando tengamos las verduras listas, pondremos un plato encima de la sartén del mismo diámetro y como si se tratase de una tortilla de patatas, iremos dando vueltas al bubble and squeak hasta que quede ligeramente doradito por ambos lados. Y listo para se disfrutado como se merece!



Sugerencia: Si sois aventureros/as y queréis ir mas allá, le podéis añadir los restos de carne por ejemplo de un pollo asado y mezclarlo con las verduras para darle así un vuelco diferente a vuestro bubble! Os dejo a vuestra imaginación!

jueves, 22 de diciembre de 2011

Roscos de Navidad

Esta receta la encontré hace un tiempo haciendo limpieza en mi pequeña biblioteca que tengo en la cocina con mis joyas culinarias en forma de libros. Entre medio de uno de ellos había un pliegue de papel amarillento, lo saqué y comencé a leerlo; pues estaba dentro de un libro que mi abuela me regaló hace ya bastantes años, uno de esos libros de recetas antiguas. Aunque se leía bien el escrito, tardé algo de tiempo en descifrarlo gastronómicamente hablando, ya que las medidas eran como antiguamente se hablaba "harina la que admita", "un poco de leche"... así que armado con lápiz, papel, un peso y un medidor de líquidos, comencé a preparar estos pequeñines y apuntar para daros los ingredientes como tiene que ser! Así que, aquí está el resultado!

Ingredientes:
700 grs. de harina de trigo
200 grs. de azúcar blanco
200 ml. de leche entera
150 ml. de aceite de girasol
1 sobre de levadura seca (gasificante)
2 huevos ecológicos
1 cuch. de canela molida
3 cuch. de azúcar anisado o 1 cuch. de semillas de anís
La ralladura de 1 naranja y de 1 limón
Aceite de girasol o vegetal para freír
Azúcar glass o miel para cubrir los rosquitos
Elaboración:
En un bol grande echamos primero la harina junto con la levadura, las ralladuras de los cítricos, el azúcar y el azúcar anisado o las semillas de anís ligeramente majadas en el mortero y la cuch. de canela. Mezclamos todos los ingredientes y hacemos un hueco en el centro del preparado donde echaremos la leche, los huevos y el aceite e iremos mezclando bien con ayuda de un cucharón grande con movimientos circulares de fuera hacia dentro hasta que veamos que todo está bien ligado. Cuando nos cueste trabajo remover, será el momento de meter las manos en la masa y sacarlo todo a la encimera enharinada para amasar bien, hasta que nos quede una masa elástica y firme. Volvemos a colocar la masa en el bol y dejamos reposar unos 15 min. para que se asiente.
Pasado este tiempo, ponemos una sartén a fuego medio con un buen chorro de aceite de girasol o vegetal e iremos cogiendo pequeños pegotitos de masa y dándole forma de cilindro para luego enrollarlos formando rosquitos. Estos pequeñines los freiremos en el aceite bien caliente por ambas caras hasta que nos queden bien dorados. Conforme vayan saliendo del aceite los colocamos sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa y en cuando estén templados, los espolvoreamos con azúcar glass o miel, como prefiráis, están riquísimos de las dos maneras!







Consejos: En ocasiones y dependiendo del tamaño de los huevos que se vayan a usar, tendréis que añadir un pellizco más de harina, si notáis la masa demasiado húmeda!

martes, 20 de diciembre de 2011

Pestiños navideños (una herencia de familia)

He pasado unos días en el pueblo en casa de mis padres y entre otras cosas a parte de disfrutar de mi familia, e ir a varios sitios que teníamos pendiente... he cocinado muchísimo, tanto que me he ganado la receta de los pestiños que mi madre heredó de sus antepasados y como primogénito que soy, he tenido el honor de recibir esta rica creación que tiene mucha historia en mi familia! Ahora lo comparto en mi blog para que la preparéis y acordaros que para mi es una verdadera herencia en forma de delicia navideña!

Ingredientes:
1 kg de harina de trigo
3 cuch. de anís en grano (matalahuga)
4 cuch. de ajonjolí (sésamo)
250 ml. de aceite de girasol
300 ml. de vino blanco seco o vino fino
Un pellizco de sal
La monda de 1 naranja
Aceite vegetal, para freír
Azúcar o miel para rebozar al final
Elaboración:
Comenzaremos esta receta tostando en una sartén las semillas de sésamo unos minutos, hasta que veamos que están ligeramente doradas. Retiramos, lo vertemos en un cuenco y dejamos a un lado reservado.
Ahora en la misma sartén echamos el aceite de girasol y en cuanto esté bien caliente, agregaremos la monda de la naranja y 1 cuch. de anís en grano, dejándolo a fuego bajito unos 2 min. porque con esto se consigue que el aceite se aromatice. Apagamos el fuego y dejamos que temple, retirándole la monda de la naranja.
Las 2 cuch. que nos quedan de anís en grano, las majamos bien en el mortero hasta que quede un polvo fino.
Luego en un bol o un lebrillo (especie de bol grande hecho de barro u otro material) echamos la harina, las semillas de sésamo tostadas, las 2 cuch. de anís majadas, un buen pellizco de sal y formamos en el centro un volcan donde verteremos el aceite aromático y el vino blanco seco. Con ayuda de una cuchara de madera iremos mezclando con movimientos circulares de fuera hacia dentro hasta que veamos que queda todo bien mezclado. En cuanto nos cueste trabajo remover, nos enharinamos las manos y la mesa de trabajo y sacamos la masa, amasando con genio por lo menos unos 10 min. hasta que nos quede firme y elástica. Tapamos con un paño y dejamos reposar 15 min.
Pasado este tiempo, pondremos una buena cantidad de aceite vegetal en una sartén a fuego medio y mientras se va calentando, vamos cogiendo pequeños pegotes de masa y con la palma de las manos aplastamos hasta que quede una torta bien fina. Entonces uniremos dos extremos en el centro, o bien le pasáis el rodillo y cortáis la masa en forma de cuadraditos, uniendo las dos puntas en diagonal en el centro formando una pajarita... como queráis! Estos pequeñines los iremos friendo en el aceite bien caliente hasta que veamos que están dorados por todos lados, colocándolos sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite.
Ahora si lo queréis con azúcar, simplemente espolvoreamos por encima y a comer! Y si sois algo mas exigentes (como yo) calentamos 7 cuch. de miel en un cazo junto a 2 cuch. de agua hasta que esté todo bien derretido, sin que llegue a hervir y vertemos de uno en uno los pestiños unos segundos para enmelarlos!


Nota: Estos son los dulces típicos de Andalucía que antiguamente se preparaban en reunión de todas las mamas en vísperas de navidad, en torno a la masa y elaborándolos entre cantos de villancicos y alguna que otra copita de anís.
Este postre al igual que muchos que hoy en día conocemos es de origen morisco, como resultado de muchos siglos de dominación musulmana dejando como resultado estas delicias tan ricas.